5 Patrimonio con buenas vistas

Vamos a subir a cinco lugares que, además de constituir en sí mismos grandes obras de nuestro patrimonio histórico y artístico, resultan excelentes miradores. Aquí contemplaremos panorámicas que seguro que no olvidamos.

Torre de Hércules. En toda la ciudad de A Coruña está presente la torre, ya porque está a la vista, ya porque impregna todo lo que tiene que ver con ella, pues está en el escudo, en las farolas, en las banderas, en un montón de marcas y logotipos… De la misma manera, en la torre está presente A Coruña entera. Sólo tenemos que subir los 234 peldaños que nos llevan al último piso para descubrir la vista más completa de la península coruñesa. Y, por supuesto, el Atlántico, en el que se distinguen las rías de Ares e Betanzos y Ferrol y las islas Sisargas frente a Malpica. Mirando hacia abajo, el parque escultórico de la Torre. No sería justo que este patrimonio solo fuese gallego así que, desde 2009, también pertenece al mundo entero. En invierno, siempre que el clima lo permita, se puede visitar de lunes a domingo entre las 9:45 y las 17:00 h, siendo la última venta de entradas a las 15:45 h.

Puente del Milenio. El nuevo milenio llegó a Ourense con puente nuevo. Pero no un puente cualquiera. Este novedoso proyecto para encarar el 2000 no solo permite cruzar el Miño a pie o en vehículo, sino que nos permite disfrutar de un paseo sobre sus aguas, coches y el propio puente, como si caminásemos sobre las nubes, envueltos en una estructura sinuosa desde la que contemplar la ciudad con calma en su punto más alto. El proyecto, firmado por Álvaro Varela y ejecutado por Juan M. Calvo, nació con la vocación de convertir el puente en un centro de reunión más de la ciudad, integrándose plenamente en ella. También es conocido como el puente de la Gaviota.

Muralla de Lugo. ¿Se imaginarían los romanos que sus obras iban a durar tanto? Casi parece un milagro que después de tantos siglos la muralla de Lugo siga en pie, y tampoco con excesivas diferencias con la original, por lo menos en lo que se refiere a su perímetro, que se conserva intacto. No obstante, en su origen tenía 85 torres elevadas con grandes ventanales en la parte superior, de las que solo quedan 71 cubos, que terminan en el adarve. La torre de A Mosqueira es la única que conserva restos de las ventanas. El adarve mide más de 4 m de ancho y por él discurre un paseo desde el que captamos totalmente la estructura de la ciudad de Lugo, la parte nueva y la parte vieja. Desde aquí arriba, la muralla es como un cofre que esconde los tesoros de la capital: el casco viejo, con la catedral, la plaza de Santa María, el Museo Provincial… Por cierto, esta herencia romana también es patrimonio de la humanidad, desde el año 2000.

Virgen de la Roca. En el municipio de Baiona, en las Rías Baixas, encontramos elevaciones próximas al mar desde las que obtener buenas vistas. Es el caso del monte Sansón o de San Roque. Ya de por sí era un estupendo mirador natural pero, ¿por qué no hacerlo todavía más artístico? Eso fue lo que pensó el ingeniero Laureano Salgado, que imaginó una gran escultura-mirador de la Virgen María. Ayudado por la filántropa Mercedes de la Escalera, consiguió reunir el capital para llevarla a cabo. En 1930 se inauguraba la escultura de la Virgen de la Roca, en granito, de 15 m de altura. El diseño es de Antonio Palacios y, la cara y las manos, en mármol blanco, del escultor Ángel García Díaz. Esta virgen marinera lleva un barco en la mano derecha. Hasta aquí mismo podemos acercarnos, solo tenemos que subir las escaleras de caracol interiores. Ante nuestros ojos, las islas Estelas, las Cíes, Monteferro, Baiona, Nigrán y el Atlántico, y algunos árboles. Esta virgen es una guía valiosa para navegantes.

Cubiertas de la catedral de Santiago. Seguro que en Santiago ya hemos estado alguna vez pero, ¿conocemos las cubiertas de la catedral? Es uno de los secretos para no repetir la ruta de siempre. Para tener una visión más rica de las cosas, hay que verlas desde distintos puntos de vista. A las cubiertas podemos acceder con la entrada para visitar la catedral que incluye una visita al museo, en el Pazo Xelmírez, el recorrido guiado por las cubiertas y el acceso a la torre norte de la catedral, la Torre da Carraca. Desde lo alto de las cubiertas, escalonadas, apreciamos todos los pináculos y torres en primer plano y tenemos una panorámica única, y de 360º, del centro histórico, en su ancianidad, y del resto de la ciudad, extendiéndose. Sin duda, una original vista de Santiago, toda ella Patrimonio de la Humanidad desde 1985, desde su núcleo. El horario de visitas es de 10:00 a 20:00 h, y como el plan es muy atractivo, se recomienda sacar la entrada con tiempo, para no quedar sin ella.

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