Ourense, la única provincia totalmente interior de Galicia, sabe lo que es el calor del verano. Una de las maneras de combatirlo es salir de excursión para buscar el fresquito en alguna poza entre las montañas, a la sombra de los árboles, o en las playas fluviales. Con tanto rÃo, riachuelo, embalse… hay muchas opciones para escoger. Aquà damos algunas ideas:
El parque natural Baixa Limia-Serra do Xurés esconde una de las cascadas más altas de Galicia, que cae sobre el rÃo Caldo, discurriendo entre rocas de granito muy apreciados para el barranquismo, con más de 400 m de desnivel, saltos, pasamanos y rápeles. Se trata de A Corga da Fecha. Para llegar a ella podemos hacer una ruta circular que empieza en Os Baños de RÃo Caldo, zona muy refrescante también, con área recreativa y piscinas termales al aire libre. El camino sigue por A Corga, Cabaniña do Curro y vuelta por la VÃa Nova, a calzada romana que comunicaba Bracara Augusta con Asturica Augusta. El pasado romano impregna el camino, sobre todo al pasar por los vestigios de Aquis Ogeresibus, una de las doce mansio, especie de hostales, de la vÃa. La subida a la cascada en sà es algo dura, pero lo recompensa el baño en las aguas limpÃsimas y frescas de las pozas de A Corga. Desde la zona más alta tenemos buenas vistas sobre el salto, el rÃo Caldo y la sierra de Santa Eufemia.

También en la zona de O Xurés encontramos una playa fluvial de aguas muy limpias y con varios senderos que caminar. Nos referimos a la playa de As Perdices, del rÃo PacÃn, afluente del Limia. Es de estas playas de rÃo donde se ve el fondo, el trasfondo, y más allá. Cerca de allà hay una área recreativa con aparcamiento, mesas, paseo con pasarelas… Desde aquà se puede tomar el camino hacia las pozas de Os Cirolos. Tenemos otra desviación hacia la PÃa da Moura y al Castro dos Castelos. Aunque el trayecto más conocido es ,sin duda, la ruta a la cascada de Pozo CaÃdo, a la que se llega después de recorrer el sendero del rÃo aguas arriba. Hay una pasarela de madera con mirador con vistas al espectáculo.

Si buscamos una mayor extensión de agua, y variedad de actividades, un destino estupendo es el parque náutico de Castrelo de Miño. Está a orillas del embalse del mismo nombre, que fue construido en 1969. Ofrece muchos servicios: piscina municipal, cancha de baloncesto, pista de fútbol, cafeterÃa, parque infantil… Y la posibilidad de alquilar kayaks, patines acuáticos, tablas de paddle surf… También se hace remo, piragüismo y vela. Una de las alternativas es hacer una ruta en catamarán por el embalse.

Hay una ruta tan corta como maravillosa en Cartelle: la ruta del Santo del rÃo Arnoia. Abarca no más de 3 km, y va por las parroquias de Mundil y Vilar de Vacas, siguiendo la margen derecha del rÃo. Empieza en A Ponte Nova o Ponte de Grixó, al lado de un viejo molino; más adelante hay una playa fluvial y el área recreativa de A Ponte Nova. Después, comienza un sendero por la orilla del rÃo, con pasarelas de madrea para hacerlo más cómodo y poder estar en la misma orilla sin peligro. A nuestro paso, restos de molinos con el manto verde del musgo. De vez en cuando, las rocas del camino se ven de colores, obra de Pepe Ãlvarez, el Ibarrola de Cartelle. Hay un sendero que lleva a la cueva de la moura, que no está de más si llueve o si hace mucho calor. La ruta termina en la capilla de San Bartomeu, en medio de una carballeda antigua, cerca de los restos de un castro.

La senda fluvial del rÃo Edo está preparada para pasarlo bien, no hay escapatoria. Y, por supuesto, para refrescar cuerpos y mentes. Empieza en el área recreativa de A Ponte das Táboas, que está provista de piscina, hinchables, mesas y bancos de piedra, barbacoas… Unas escaleras de madera dan paso al camino, que va pegado al rÃo, acogido por la sombra de los árboles, con algún resto de molino y varias pozas en las que remojarse. Siguiendo la senda, llegamos a Castro Caldelas.
