Las fuentes del Eo, sus primeras aguas, comienzan a fluir en Fonteo (Fonte + Eo), en el municipio de Baleira, procedentes de los arroyos que bajan de la parte oriental de la Serra do Miradoiro.
Justo al borde de la carretera LU-750, a medio camino entre O Cádavo y Meira, un letrero nos indica el nacimiento del río. Allí, bajo un enorme carballo, pasa el Eo entre las piedras. En el “área recreativa del nacimiento del río Eo”, hay un campo con mesas y bancos para reponer fuerzas o pasar el rato a la orilla del río, todavía pequeño. Al lado del área, el centro de interpretación ambiental.
Aquí empieza el curso del Eo, que avanza a lo largo de 99 km por el extremo noroccidental de la provincia de Lugo, penetrando en la comunidad asturiana y sirviendo de frontera entre Galicia y Asturias en varias ocasiones. Atraviesa los municipios de Baleira, Rieira de Piquín, Meira, A Pontenova, Riotorto, San Tirso de Abres, Trabada y Vegadeo, y desemboca en el Cantábrico por la ría de Ribadeo, entre Castropol y Ribadeo.
Esta zona de montaña, con grandes masas de vegetación autóctona, forma parte de la Reserva da Biosfera Río Eo, Oscos e Terras de Burón, que se extiende por siete municipios gallegos (Negueira de Muñiz, A Fonsagrada, Baleira, Ribeira de Piquín, A Pontenova, Trabada y Ribadeo) y otros tantos asturianos. Abarca toda la cuenca del Eo, de principio a fin, incluyendo la ría y parte de las cuencas de otros ríos que desembocan en ella.
La reserva es rica en testimonios históricos, con muchos restos de mámoas, castros, monasterios, elementos etnográficos (alvarizas, hórreos, ouriceiras…). Entre la fauna del río resalta el salmón, la lamprea, el mejillón y cangrejo de río, la nutria. Entre las especies de flora más particulares, helechos y narcisos.

El municipio de Baleira linda por el este con el de A Fonsagrada. Este, junto con el de Negueira de Muñiz, constituyó el municipio de Burón durante mucho tiempo. Hoy en día, se le llama Terras de Burón al conjunto de los municipios de A Fonsagrada, Negueira de Muñiz y Ribeira de Piquín. Tierras de ríos y montañas, por las que cruza el Eo, muy ramificado por los accidentes del relieve. También pasan por aquí el Rodil afluente del Eo, y el Suarna. Las playas de A Retorta o Chao do Pousadoiro, en Ribeira de Piquín, son un destino estupendo para rematar una tarde de calor con un baño de agua fresca del Eo.
En cuanto a A Fonsagrada capital, cabe señalar que es la capital de municipio a mayor altitud de toda Galicia. Es una ciudad muy ligada al Camino Primitivo. Con el topónimo que tiene, todo indica que su origen está en la Fontem Sacra, fuente sagrada a los pies de la capilla de Santa María, todo un símbolo para los peregrinos. Entre los lugares para visitar, destacamos el Museo Etnográfico, la seimeira (cascada) de Vilagocende o la playa fluvial de Pena do Inferno. Y, por cierto, no abandonar la zona sin catar la androlla y el butelo, entre los manjares del cerdo más típicos.

Entre los municipios de A Fonsagrada y Baleira se extienden 611 ha de bosque autóctono en zona de media montaña: A Fraga da Marronda. Discurre por A Braña, Fórneas, Mendreiras, O Real y Martín. Su particularidad es que alberga uno de los hayedos más importantes de esta zona del continente. Además de hayas, abundan los castaños, carballos, abedules, acebos, serbales y sauces. En cuanto a animales, jabalíes, corzos, zorros, ginetas, cuervos, cucos y abubillas. Tiene el valor añadido de ser un paisaje en el que se siente el paso del tiempo a través de los colores, tan variantes, que nos hacen descubrir distintas marrondas según la época del año.
Siguiendo el curso del Eo, entramos ya en la Mariña Oriental. Pasamos por A Pontenova, donde el río ha sido clave para el yacimiento minero, y donde podemos disfrutar del turismo industrial visitando los restos de los hornos de limonita. De aquí parte la Vía Verde del Eo, que llega a San Tirso de Abres, ya en Asturias. En A Pontenova. el río nos deleita con trucha y salmón de primera.
La capital de la comarca, Ribadeo, da al Cantábrico, donde desemboca nuestro protagonista, en la Ría de Ribadeo, una ría larga, de 10 km de longitud, y estrecha, de 800m de anchura en la que, además del Eo, desembocan otros ríos más pequeños (Suarón, Monxardín, Grande Regato, Esquilo).

Esta es una ría con todo tipo de protección ecológica (ZEC, ZEPA, zona húmeda protegida, zona húmeda Ramsar, reserva de la biosfera). El estuario se moldea entre extensas marismas, que cambian con las mareas, y nos ofrecen gran riqueza natural, entre juncos, cañaverales, carrizo… Destino especialmente recomendado para amantes da ornitología.
En la parte gallega, la ría transcurre por los municipios de Trabada y Ribadeo y, en la asturiana, por los de Vegadeo y Castropol. En la boca de la ría, las dos comunidades se unen a través del Puente de Os Santos, que va de San Miguel, en Ribadeo, a san Román, en As Figueiras, Castropol.
En Ribadeo encontramos una ciudad con un variado casco histórico, entre casas marineras y grandes casonas indianas, siendo una de las zonas más emblemáticas el barrio indiano de San Roque. Desde la capilla de A Atalaia tenemos unas estupendas vistas de la ría y del puerto deportivo. Este, el puerto de Porcillán, ofrece numerosas alternativas para practicar actividades acuáticas en la ría. Si somos más de pisar tierra firme, también podemos admirarla de cerca gracias a la senda azul, que nos permite bordearla a lo largo de casi 6 km, entre Muíños das Aceas hasta el Faro da Illa Pancha. En esta isla, en la que el faro está actualmente destinado a uso hostelero, nos despedimos definitivamente del Eo, enfrentándonos al Cantábrico de lleno.


