Las rutas más bonitas para conocer la costa gallega

La costa gallega hay que disfrutarla de cabo a rabo, pero vamos a escoger algunos tramos de cada provincia costera (Pontevedra, A Coruña y Lugo), que si no no damos abasto. Caminar por rutas como estas es la mejor manera de conocerla. ¡En marcha!

Un referente mundial de la costa de Pontevedra son las islas Cíes, con la playa de Rodas, la consabida “mejor playa del mundo”. Entre las rutas de senderismo que las atraviesan, escogemos en esta ocasión la Ruta entre Faros, un sendero azul que es en realidad la suma de dos rutas: la del Faro de Cíes, en la isla de O Faro, y la del Faro do Peito, en la isla de Monteagudo, de manera que es bastante completa. En total son 12 km. El camino empieza en la caseta amarilla de información. Por un lado, se dirige hacia la playa de Rodas, que une las dos islas, y va por el Lago dos Nenos, el centro de información del parque (antiguo monasterio de Santo Estevo) y llega, allí subido en lo alto, al faro de Cíes, el más antiguo de las islas, de 1853, con vistas impresionantes. La otra parte del trazado nos lleva por el complejo dunar de Muxieiro-Figueiras, la playa de Figueiras y el observatorio de aves, donde es común ver gaviotas patiamarillas y cormoranes crestados, e incluso especies invernantes, como el alcatraz o el arao. El trayecto termina en el Faro de O Peito, de 1904, desde donde se ve una panorámica de las islas, la ría, O Morrazo e incluso Ons.

Otra ruta interesante empieza al sur de la provincia. Se trata de la etapa 1 del Camino portugués de la costa, que va de A Guarda a Mougás, en Oia. En esta ruta apreciamos el relieve del litoral, como la sierra de A Groba o el monte de Santa Trega, con el gigantesco castro, desde donde hay una vista única del estuario transfronterizo del Miño. También pasamos por playas, como la de Fedorento y la de Area Grande, y por un importante patrimonio histórico casi metido en el mar, como es el monasterio cisterciense de Oia. Y ya sabemos, si nos sabe a poco, podemos seguir haciendo etapas hasta llegar a Santiago.

En la provincia de A Coruña también hay muchos kilómetros de costa, con sus peculiaridades. Vamos a decantarnos por una ruta por la Costa Ártabra y otra por la Costa da Morte.

La Ruta de las alturas de la Serra da Capelada puede hacerse a pie o en BTT. Desde un punto de vista bastante elevado, captamos la belleza de este tramo de la costa coruñesa, acercándonos a la cultura y a la vida del mar, viendo dónde se trabaja el percebe, el marisco, y una panorámica del puerto. Y no todo viene del mar, pues en esta zona las vacas pastan libres y contentas. ¡Ojo, seguro que en el camino nos encontramos alguna! 

El trayecto es circular. Arranca del mirador de Os Cantís, desde donde se ve Santo André de Teixido, parte de los acantilados de la sierra y la ría de Cedeira. Esta es una zona de gran interés geológico, con el característico karst serpentínico, formado por rocas propias de las grandes profundidades de la tierra, y que ahí están, a nuestra vista. La ruta abarca 7,6 km pero, ya que estamos, casi mejor hacer la opción larga, de 9,5 km, desviándonos para visitar Santo André de Teixido y el complejo geológico de Cabo Ortegal.

La bravura del mar también se siente en la Costa da Morte. Una de las rutas más conocidas, la ruta Costa da Morte, es circular, de 22 km, y cuenta con dos derivaciones, una a la ermita de la Virgen del Monte y otra a faro Vilán. Los principales puntos de interés son: Camariñas; los restos del castillo del Soberano, fortín militar del siglo XVIII; la capilla de la Virgen del Monte; la playa de Lago; el Coidal das Castañas; el faro y el cabo Vilán; Vilán de Fóra; la furna dos Infernos; la ensenada Arneliña; la mámoa de Reira y el foso de los lobos, construcción del siglo XVI para cazar lobos. Por el camino hay grandes piedras en las que reconocemos formas, como la de los enamorados de Reira o da del Oso. Por cierto, que la zona es todo un paraíso para las aves.

A diferencia de las costas coruñesa y pontevedresa, la franja costera de la provincia de Lugo es bastante llana y menos recortada. Su frontera natural con Asturias es la ría de Ribadeo y, con A Coruña, la ría de O Barqueiro. Precisamente, hay una ruta que recorre la costa lucense y una tramo de la coruñesa, en su vertiente cantábrica: el Camino natural de la ruta del Cantábrico. En total son 130 km, pero están repartidos en 6 etapas. Podemos escoger una de ellas, por ejemplo, la etapa 3, que va de Foz a Burela. Aquí, en unos 20 km, vamos pasando por grandes playas y por los castros de Llas y Fazouro, a la orilla del mar. La ruta termina en el puerto de Burela.

En la parte más occidental de la Mariña tenemos la ruta de la costa de O Vicedo. Es lineal, de 13,09 km, y va de la ría de O Barqueiro a la playa de San Román, discurriendo entre campos, acantilados y playas. La parada más singular se hace en el mirador de la isla Coelleira. Tiene dos derivaciones: a la iglesia de Santo Estevo y al mirador de la Cruz de Baltar. Después de llegar a la increíble playa de San Román, ya que estamos, en poco más llegamos a Punta Socastro, otro imprescindible de la Mariña.

Desde hace cinco años, en los meses de octubre y noviembre, “A Mariña en ruta” programa visitas y rutas guiadas a pie para conocer la Mariña a fondo (su paisaje, arqueología, etnografía, historia…), con propuestas por la costa siempre interesantes y diferentes, a tener en cuenta.

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