Junto con el Miño, en Limia es nuestro río más internacional: de los 108 km que mide, 41 se extienden por el sur de la provincia de Ourense y 57 por el norte de Portugal, donde le llaman Lima. Echa las primeras aguas a 975 m de altitud en el monte Talariño, en Pardiñas, en el ayuntamiento de Sarreaus. Aquí empieza su viaje, que lo lleva por toda A Limia, donde circula tranquilamente por la llanura hasta las montañas de la Serra do Laboreiro, con un curso más rápido; después, entra en Portugal, en donde pasa por los municipios de Ponte da Barca, Arcos de Valdevez, Ponte da Lima y Viana do Castelo, que hace siglos se llamaba Viana da Foz da Lima.
En su recorrido gallego, el Limia pasa por A Limia, lógicamente. En tiempos remotos, aquí vivía el pueblo de los límicos, de ahí la toponimia. En dirección suroeste, atraviesa los municipios de Sarreaus, Xinzo de Limia, Sandiás, Vilar de Santos, Rairiz de Veiga, Porqueira, Bande, Muíños, Lobeira, Lobios y Entrimo. La zona viene marcada por una gran depresión, que hace años era ocupada por la laguna de Antela. Era la más grande de la península, por cierto, y la leyenda decía que en el fondo estaba Antioquía, condenada a estar sumergida por el culto pagano al gallo. Fue cubierta toda ella por tierra, aprovechándose para el cultivo, en 1958. Casi como una presa al revés. Desde entonces, la zona es uno de los mayores productores de cereal y patata de Galicia.
El principal núcleo urbano, y capital de comarca, es Xinzo de Limia. Una zona de llanura toda ella excepto al norte, con el Alto da Pena y el Monte da Medorra, y al sur, con alturas de hasta 800 m en las cabeceras dl río Nocedo y el Rego da Ribeira.
En el casco antiguo de Xinzo son características las construcciones tradicionales de sillar. Las principales obras de arquitectura son la Torre da Pena o Castelo da Porteliña, del siglo XII; la iglesia de Santa Mariña, de la misma época, y el monasterio de O Bon Xesús, con una gran portada gótico-plateresca.
En la misma ciudad, a la orilla del río, está el parque de O Toural y, muy cerca, el Museo Galego do Entroido. ¿Acaso no es Xinzo uno de los lugares más entroideiros del mundo? Recordemos que su entroido, el de las pantallas, es el ciclo de carnaval más largo del mundo, que hasta se anuncia con el año nuevo.
Si, el entroido es muy famoso pero, ¿qué hay de la Festa do Esquecemento (olvido)? Se trata de una celebración que se hace desde el 2001 el penúltimo fin de semana de agosto, y que nos lleva al 138 a. C. cuando las tropas romanos avanzaban hacia el oeste. Tanta niebla levanta el Limia, y tanto ambiente misterioso, que los romanos lo asociaban con el mítico río Lethes, el río del olvido. Es por eso que se negaban a cruzarlo, pues tenían miedo de perder la memoria. Sería Décimo Junio Bruto, después conocido como el Galaico, quien consiguió que sus hombres cruzaran el río. ¿Y cómo fue? Pues, pese a las supersticiones que le llevaban la contraria, se metió en el río y, ya desde la orilla de enfrente, fue llamando a cada soldado por su nombre. Estos, ante la evidencia de que conservaba la memoria intacta, se metieron en el agua sin problema.

En el mismo Xinzo, hay atractivos senderos para pasear y sumergirse en la cultura limosa, como el de Faramontaos hasta la estación del parque eólico de Gudín, o el que va del monasterio Trandeiros a Solveiro y Torre da Pena, o la ruta de A Gorgoloza.
Cerca de Xinzo está Sandiás, donde podemos visitar la Torre do Castro, la iglesia de Santo Estevo, los milarios de la Vía Nova, los viejos arenales recuperados y el centro de interpretación de la laguna de Antela. Para saber más de la zona, en Vilar de Santos nos espera el Museo Etnográfico de A Limia.
En 1949, para la generación de energía eléctrica, se destinaron 631 ha entre Bande, Lobeira y Muíños para construir el embalse de As Cunchas. Ponte Pedriña y Ponte Poldrado quedaron sumergidos desde entonces, así como un tramo de la famosa Vía XVIII, la autopista romana de la época. Precisamente, debido a la construcción de esta, se había levantado un campamento romano que todavía podemos contemplar cuando la presa no está muy llena, en la orilla de Os Baños, en Bande. Estamos hablando de los restos del complejo arquitectónico de Aquis Querquennis, campamento romano de la cohorte II de la legión séptima, del que hay excavados y consolidados unos 200 m de la muralla perimetral, barracones de las tropas, hospital (valetudinarium), hórreos y principia, o edificio principal.

Cerca del asentamiento, en el valle del río Caldo, entre las sierras de O Xurés y de Santa Eufemia, encontramos la mansio Aquis Originis, una mansio viaria romana, a modo de posada en el camino. También contaba con aguas termales muy buenas para el reuma y las afecciones respiratorias. Hay un centro de interpretación que nos acercan a aquellas épocas, a la construcción de las vías, a las maneras de viajar de entonces, etc.

Por esta zona se extiende el Parque nacional da Baixa Limia – Serra do Xurés, que conforma el núcleo de la reserva transfronteriza Gerês-Xurés, junto con el parque nacional Peneda-Gerês. Abarca los municipios de Entrimo, Lobios, Muíños, Lobeira, Bande y Calvos de Randín. Es una zona de gran riqueza de fauna y flora, con hasta más de 30 especies de mamíferos y 140 de aves, con un patrimonio etnográfico y arquitectónico valioso y cumbres de hasta 1.200 m. Cuenta con 11 rutas de senderismo y aparcamientos donde olvidarse del coche.
En Lobios se halla el puerto de montaña Portela do Home, por donde se atraviesa a Portugal. En este municipio también está el centro de interpretación del parque, muy práctico para sacar el máximo partido a la visita. Por otro lado, Lobios cuenta con un importante patrimonio etnográfico e histórico, entre el que figuran los miliarios romanos o los gigantescos bolos graníticos integrados en las edificaciones como si tal cosa.

En la frontera encontramos, a 27 km del embalse de As Cunchas, relativamente cerca, el embalse de Lindoso. El pantano, de 1992, inundó las localidades de Aceredo, Buscalque, O Bao, Lantemil y A Rebeira. En épocas de mucha sequía salen a la luz los esqueletos de estas poblaciones, como ciudades fantasma. En la actualidad, en estos embalses también se practican actividades acuáticas.
Y aquí decimos adiós al Limia, que se convierte en Lima en tierras portuguesas, y continúa rumbo a Viana para descansar en el Atlántico.

