El Tambre es el gran río de la provincia de A Coruña. Avanza a lo largo de 130 km desde A Lagoa de Sobrado hasta la ría de Muros e Noia, donde abraza al Atlántico. Río de caudal generoso y pesca, con cotos como los de A Ponte Maceira, Chaián y Sigüeiro, donde se captura trucha, o el de Noia, de reo. Claro que en épocas pasadas había incluso salmón y lamprea. También podemos practicar deportes náuticos y darnos un baño en alguna playa fluvial, como la de O Refuxio, o la de Chaiáns, por ejemplo.
El río Tambre, que en los mapas más antiguos aparece como Tamaris, y después Tamara, tiene mucha historia. A él le debe el nombre el linaje de los Trastámara (de trans Tamaris, o sea, más allá del Tambre), y hasta Los Tamara, el famoso grupo de música de Noia. El Tambre también fue testigo de las luchas medievales entre Xelmírez y el conde de Traba, de la batalla de A Ponte Maceira, en 1471, y de la batalla de Sigüeiro, en 1846 (al lado del puente y de la desaparecida fábrica de curtidos).
En fin, metámonos en el curso del río. Las fuentes del Tambre se reúnen en A Lagoa de Sobrado, en Terra de Melide, a 510 m de altitud, en la Serra de Bocelo. Se ve que es buena zona para ríos, pues por aquí también nace el Mandeo. Y, ¿de qué nos suena Sobrado…? De Os Monxes, por supuesto. Uno de los tesoros de este municipio es el monasterio cisterciense de Santa María. Precisamente, la laguna, a 1 km de él, fue construida por los monjes en el siglo XVI. Allí represaron las aguas de varios arroyos que forman las fuentes del río Tambre. La hicieron para servicio del monasterio (agua para las cocinas, para las tierras, para pescar…). Hoy en día, después de tanto tiempo, la laguna ya es natural, con vegetación de ribera y todo. En el agua abundan los nenúfares y las espigas de agua. El monasterio es patrimonio de la humanidad, como los Caminos de Santiago que pasan por aquí, que son el del norte y el Primitivo. De hecho, el edificio cuenta con albergue, así como con hospedería.

El Tambre continúa por Terras de Ordes, donde pasa por los municipios de Mesía, Frades, Oroso, Ordes, Trazo y Tordoia. Esta cuenca media y alta es zona ZEC y LIC del río Tambre, con importante vegetación de ribera. Podemos comprobar esta riqueza haciendo la Ruta Fraga dos Muíños (sendero PR-G 117), por ejemplo, que pasa por Mesía y por Ordes. Otra caminata bonita es la que nos lleva por la Vía Verde Compostela-Tambre-Lengüelle. Es la vía verde más larga de Galicia, con 28,36 km, y nos lleva de Oroso a Cerceda.
Por Oroso va el Camino Inglés. En este ayuntamiento, uno de los lugares más importantes por donde pasa tanto el Camino como el Tambre es Sigüeiro. En esta villa hay muchas áreas acondicionadas para pasar buenos momentos a la orilla del Tambre. Por ejemplo, la Illa do Refuxio (isla del refugio), donde disponemos de una agradable zona de recreo, con parrillas, mesas, etc., con acceso mediante dos pasarelas a una pequeña isla alargada al lado de una presa, que incluso tiene playa fluvial. En esta zona está el coto de pesca Sigüeiro, conocido por la trucha. De hecho, el segundo domingo de mayo se celebra la fiesta de la trucha, con concurso de pesca incluido.
En la margen derecha del Tambre, también en Sigüeiro, encontramos el área de recreo de A Penateixa, un espacio abierto con alisos y carballos y zona de mesas.
Más adelante, en Negreira, en la parroquia de Portor, el Tambre es cruzado por A Ponte Maceira, que da nombre a la aldea que, por cierto, figura en el catálogo de “Los pueblos más bonitos de España”. El puente, con cinco arcos y dos más pequeños, es medieval, y está construido sobre los cimientos de un puente anterior romano. El lugar es todo un conjunto monumental, con poblado primitivo, antiguo molino, presa, la capilla de San Brais y el pazo de Baladrón. En el siglo XV fue testigo de las luchas entre el arzobispo Fonseca y los señores de Moscoso, en la llamada batalla de Altamira o de A Ponte Maceira. Por esta aldea tan pintoresca pasa el Camino marítimo, que une Compostela y Fisterra, de manera que siempre encontramos peregrinos.

Avanzando hacia la costa pasamos por la Central eléctrica del Tambre, edificio de 1924 diseñado por Antonio Palacios. Aquí se hizo el primer aprovechamiento eléctrico industrial de Galicia, destinado a grandes consumos. En esta área hay un centro de interpretación del embalse del Tambre. Hoy, cerca de la central hay un pequeño hotel, un puente colgante, molinos, y senderos que nos llevan de un lado a otro.

Por la margen izquierda del río, desde el límite de Brión hasta la central hidroeléctrica, va la Devesa de Nimo, bosque atlántico costero de carballos, acebos, sauces, helechos… y fauna diversa (nutrias, garzas, zorros, martín pescador…). Tradicionalmente, esta era zona de lampreas, de manera que vamos encontrando pesqueras en el río.
Ya hacia la desembocadura, uniendo los municipios de Noia y Outes, encontramos el puente medieval de A Ponte Nafonso. Es un puente largo, de 20 arcos, aunque en su origen eran 27, y parece ser que fue mandado construir por Alfonso IX.

El espacio natural Esteiro do Tambre (ZEC) abarca el último tramo del río y la mitad oriental de la ría, entre los municipios de Brión, Negreira, Outes, Noia y Porto do Son. Toda esta zona está protegida por la red natura 2.000. Aquí se extienden más de 1.500 ha de espacios intermareales lodo-arenosos donde invernan muchas aves acuáticas y muy rico en vegetación, principalmente a base de carrizos. Alrededor, bosques de carballos, fresnos y alisos.
La entrada del Tambre en el Atlántico da origen a un hábitat fecundísimo para almejas y berberechos, sobre todo. Estamos en una ría de playas increíbles, con montañas cercanas, castros y ciudades cargadas de historia como Muros y Noia. Una despedida por todo lo alto para este gran río.

