Paseos por bosques caducifolios en otoño

Además de castañas, nueces, avellanas…, los árboles en otoño nos ofrecen una sinfonía de colores. Rojos, naranjas, pardos, verdes, amarillos, rosas… ¡El otoño nos llama! Los árboles nos avisan: ¡Que viene el otoño! ¡Venid de paseo! ¡Tenemos castañas! ¡Setas! ¡Hojas secas! Pues a qué esperar, acudamos al reclamo de la naturaleza. En estos coloridos bosques apreciaremos la estación como es debido.

Los bosques gallegos suelen ser mixtos caducifolios, de tipo atlántico, con lo que la gama de colores es bien rica. Hay muchas fragas, bosques primarios originales, espesos, en los que se supone que el ser humano metió poco la mano, como las fragas do Eume, la de Catasós o la de A Marronda, con árboles de mucho ramaje que producen una humedad y unos hábitats característicos. Por otra parte, las devesas están pobladas de árboles con más espacio entre ellas, no tan tupidas, como la devesa da Rogueira o la de Nimo. También están los soutos, donde predominan los castaños, y las carballeiras, con carballos (robles), por supuesto.

En cuanto a las especies autóctonas, las más habituales son: carballo, castaño, avellano, laurel, aliso, fresno, espino, alcornoque… Entre ellas, el más común es el roble o carballo.

En la provincia de Lugo, en la zona de Os Ancares y O Courel, el paisaje parece otro con el cambio de estación. El monte Formigueiros se cubre con los cálidos colores de la Devesa da Rogueira, en Folgoso do Courel. Este bosque primario, de unos 3 km2, es muy diverso, con avellanos, arándanos, hayas, acebos, fresnos, abedules…, que le dan la vistosidad que tiene. Aquí la riqueza de la flora va acompañada de la de la fauna, por supuesto (corzos, hurones, martas…). Además, como está en una ladera empinada, los ríos y riachuelos avanzan entre saltos y cascadas. ¡Todo un espectáculo! En Moreda hay un centro de interpretación donde conocer las curiosidades y la importancia ecológica de la zona, así como las rutas que podemos hacer. En la zona de Os Ancares también hay joyas de este tipo, como el Faial de Pintinidoira, entre Cervantes y As Nogais, o el Bosque dos Grobos, en donde los árboles parece que se funden con las grandes rocas.

En la zona oriental de la provincia de Lugo, en los municipios de Baleira y A Fonsagrada, se extiende la Fraga da Marronda, en la que se mezclan hayas, castaños, robles, alisos, fresnos de río, sauces, álamos, acebos, espinos, arándanos… Baste decir que suman más de 170 especies distintas de árboles y arbustos. La ruta de A Marronda nos conduce entre los árboles por la Serra do Pozo y, más adelante, por el bosque de galería a orillas del Eo. Con todo, lo más singular de la fraga es que en ella crecen las hayas que se encuentran en el extremo más occidental de Europa.

Y si la fraga da Marronda tiene el hayedo más occidental, el Bidueiral de Gabín, en Montederramo, en la provincia de Ourense, es uno de los bosques de abedules con vegetación eurosiberiana que se halla más al sur de Europa. También cuenta con robles, acebos, avellanos, serbales, arándanos… pero en otoño prima el tono amarillento claro de los abedules. Hay una ruta que parte de Montederramo y se interna en el abedular muy recomendable.

Ourense, tierra de magostos, tiene mucho souto, evidentemente, El Souto de Rozabales, en Terra de Trives, en Manzaneda, abarca 1,80 ha, llenas de castaños plantados hace siglos. El protagonista es el castiñeiro de Pumbariños, que puede contar con 500 años, como mínimo.

En el municipio de Lalín, en la provincia de Pontevedra, hay un bosque que tenemos que visitar en otoño: la Fraga de Catasós. En este bosque mixto, la mayor parte de los árboles son carballos, aunque también destacan los castaños singulares de varios siglos, que puede que sean los más altos de Europa. También hay alcornoques, fresnos, laureles, abedules… La ruta que rodea el bosque es muy accesible y está bien señalizada. Por esta fraga mucho paseó Emilia Pardo Bazán, mientras le daba vueltas a Los pazos de Ulloa.

Otra fraga literaria es la Fraga de Cecebre, en Cambre, A Coruña, que inspiró a Wenceslao Fernández Flórez en El bosque animado, aunque en la actualidad, aún con su riqueza, está muy mermada. En el aula de la naturaleza de Crendes, hay mucha información de la fraga, de la presa y de la casa-museo del escritor.

Y terminamos con las Fragas do Eume, el bosque atlántico costero mejor conservado de Europa, a pesar del fuego; además, esconde un tesoro: el monasterio de Caaveiro. Este parque natural, de 9.000 ha, está lleno de recursos para disfrutar del otoño plenamente, con muchas rutas, miradores, puentes, áreas recreativas…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *