Rutas para realizar este otoño en Pontevedra

Tenemos un amplio abanico de excursiones para hacer en el otoño pontevedrés. Es una buena época para adentrarnos en los bosques, recogiendo setas y castañas, para caminar por la orilla de los ríos, para subir a los montes y contemplar unas buenas vistas del Atlántico… Y todo esto, con un clima bastante amable.

De Cabana a Cabaciña.  Hay días de otoño despejados ideales para subir al monte a oxigenarse. Esta es una de las rutas del monte Aloia, circular, de 19,2 km, que comienza en As Pozas da Cabana. Vamos ascendiendo hasta llegar al mirador natural de Cabaciña, con una panorámica que se extiende por el Val do Miño, Tui y Valença. En el camino puede que encontremos alguna vaca suelta, y todo, También pasamos por la Senda de As Udencias, y por un área recreativa, antes de volver a As Pozas.

Monte Xesteiras. Este monte, de 716 m, entre los municipios de Cuntis y Valga, domina las comarcas de Ulla-Umia y Tabeirós. Accedemos a la subida desde la aldea de Magán y bajamos hasta Requián, en un trayecto de unos 14 km. Una de las paradas obligadas es el Sobreiral de Magán, en Cuntis, formación arbórea catalogada como singular. También hay alcornoques en el atrio de la capilla de As Miragres de Requián, en A Estrada. Y, ¿qué vistas tenemos desde lo alto del monte? Pues nuestra mirada abarca la ría de Arousa, Santiago de Compostela, Padrón, Pontecesures, A Estrada y hasta la antigua central térmica de Meirama. 

Fraga de Catasós. Si tenemos ganas de apañar castañas, podemos pasear por esta ruta circular entre castaños y carballos de varios siglos. Se localiza a las afueras de Lalín, y se trata de un bosque pequeño pero intenso, con árboles muy verticales, defendiendo su espacio de luz. Tanto es así, que los castaños fueron considerados los de más porte de Europa. Por cierto, ¿qué escritora paseaba mucho por aquí?… ¿Una pista? Ahí van sus iniciales: E. P. B.

Fervenza do Toxa. Está en Pazos, en el municipio de Silleda. Es producida por el río Toxa, y tiene una caída de 30 m. En otoño, el tinte del paisaje conmueve especialmente, entre robles, castaños, alcornoques… En la parte alta del valle hay un mirador y, desde allí, una pista que llega al punto donde cae la cascada. También hay una área recreativa. De paso, tenemos que aprovechar para acercarnos al monasterio románico de Carboeiro y a la Ponte do Demo, que están a pocos kilómetros.

Ruta de los molinos del Folón y del Picón. Esta es una ruta circular pequeña, de 3,5 km, en el municipio de O Rosal, entre Martín y Fornelos. La cosa es ascender una ladera del monte Campo do Couto, donde están los molinos del río Picón, y descender por otra ladera, donde están los del Folón. Se puede decir que es una disposición de molinos en escalera única. Son de los siglos XVII y XVIII, y están restaurados. La visita es de interés etnográfico y paisajístico, y buena para hacer en otoño, que no calienta tanto el sol. Desde arriba tenemos vistas de la desembocadura del Miño, O Val do Rosal, el monte de Santa Trega y Portugal.

Ruta de la Piedra y del Agua. Es un recorrido lineal de 6,5 km que va por la orilla del Armenteira, en los municipios de Meis y de Ribadumia, en la comarca de O Salnés. Está muy bien acondicionada (señales, servicios, merenderos, bares…). Comienza en el monasterio de Armenteira, del que solo es visitable el claustro. El camino está lleno de molinos más o menos restaurados. En la zona de Armenteira hay mucho salto de agua. En el grupo de molinos de Serén destaca la recreación de una aldea labriega; después, llegamos a los molinos de Barrantes. La ruta acaba en un bar, para reponer fuerzas y dar la vuelta.

Senda da fraga do Barragán. Es una ruta circular entre los municipios de Fornelos de Montes y Pazos de Borbén, cerca del embalse de As Eiras. Abarca 17,3 km, pero tiene muchas salidas, por lo que se pueden hacer tramos pequeños. Va siguiendo el curso del río Barragán, en un entorno lleno de vegetación y, si observamos atentamente, muchos restos arqueológicos. Lo más destacable es el paso por el Monte da Cidade, cos restos de un castro de la Edad de Hierro. También se pasa por A Ponte dos Mouros.

Fervenzas do Pereiro. Es una ruta muy corta que va por las orillas del riachuelo de Pereiro, en Poio. Comienza en A Ponte Vella y atraviesa un bosque de ribera con varias pasarelas de madera y molinos abandonados. En el paseo aparecen dos cascadas: A Pindilleira, de casi 7 m de caída, y la de Freixa Alta, al final del sendero, de 10 m.

Sendeiro dos Carranos. Sigue el curso del Tea, desde la antigua casa rectoral de Fofe hasta la playa fluvial de Maceiras, en Covelo. Lo más pintoresco llega cuando encontramos el viejo aserradero, con una gran sierra hidráulica de principios del siglo XX, con su centro de interpretación. El trayecto termina en la playa de Maceiras. En otoño no nos daremos un baño, pero podemos sacar unas acuarelas y pintar el paisaje.

De puente a puente en Soutomaior. Comenzamos la ruta en el puente medieval de Comboa, pasando por la playa fluvial y el área recreativa. Después de un paseo entre los árboles siguiendo la corrente del río Verdugo, llegamos al puente colgante sobre A Poza das Bestas, cerca de la desembocadura del Oitavén, con otra playa fluvial.

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