Los mejores castillos para visitar en Ourense: Castro Caldelas, A Peroxa, Maceda, Monterrei, Ribadavia

¡Sintámonos medievales por un día! Cojamos el caballo, o la carroza, o el carro… o mejor el coche… y demos una vuelta por nuestro pasado más señorial. En la provincia de Ourense destacan 5 castillos por su importancia histórica y su estado de conservación. En alguno de ellos hasta nos podemos alojar, con las comodidades de nuestros tiempos, claro.

Castillo de Castro Caldelas. Castro Caldelas, en A Ribeira Sacra do Sil, es conocida por el vino, las termas y el castillo. El castillo está emperiquitado en el centro de la ciudad, subiendo Cima de Vila, el nombre lo dice todo. Desde aquí, los condes de Lemos tenían una panorámica estupenda de sus dominios. El castillo fue levantado en el siglo XIV por Fernández de Castro. En el siglo XV sería derribado por los irmandiños y después reconstruido, sino de todos los castillos. En el siglo XVI se le añade un corredor y festejadores. Más adelante, en el siglo XVIII, pasa a manos de la Casa de Alba y, en 1991, es cedido en usufructo al ayuntamiento. Ahora mismo es el centro cultural de referencia de la comarca. Se conserva la muralla; tres torres, en muy buen estado la del reloj y la del homenaje; la casa del administrador; el patio de armas; el aljibe y hasta una catapulta. Dentro del castillo se encuentra el interesante Museo Arqueológico y Etnográfico, con dos plantas en las que descubrimos los objetos hallados en el castillo y otros relacionados con la vida de antaño. En el mismo edificio está la oficina de información turística.

 

Castillo de A Peroxa. Seguimos en A Ribeira Sacra ourensana. El castillo de A Peroxa está en la parroquia de San Xes da Peroxa, en una loma sobre el valle del riachuelo Rial. Se cree que viene del siglo VIII, y que fue construido por los Temes como defensa frente a los musulmanes. De todas maneras, ya se sabía que el terreno era bueno, pues mucho antes ya había sido habitado por un poblado castreño. Durante la Edad Media perteneció a los condes de Ribadavia. Después de varios siglos y sucesivos cambios de propietarios, en 1920, el dueño por aquel entonces deshizo la torre del homenaje piedra a piedra para construir la iglesia de A Peroxa. En fin… Los restos que se conservan son del siglo XIII: restos de los torreones, parte del adarve, un aljibe y restos del interior.

Castillo de Maceda. Este es un castillo muy robusto; se ve que en su origen (siglos XI-XII) tuvo sobre todo una función defensiva. Pero, con el devenir del tiempo, se le fue dando un uso más palaciego. De hecho, hoy en día, restaurado y rehabilitado, funciona como hotel-monumento. Parece ser que aquí pasó Alfonso X su infancia, hasta los 11 años, y que aquí le cogió gusto a escribir cantigas en gallego (otros sitúan la acción en Allariz…). También se dice que vivió aquí Xoan Novoa, noble que de pequeño fue enviado a Portugal para evitar a los irmandiños. Allí sería un conocido explorador, e incluso llegaría a alcalde de Lisboa. Andando en el tiempo, el castillo se sumió en una época de decadencia, escondido durante años bajo un manto de silvas, hasta su restauración a finales del siglo XX.

Castillo de Monterrei. Se eleva en un alto sobre el valle del Támega, en la parroquia de Santa Marta. Fue construido en el siglo XII, sobre el castro de Baroncelo. En un principio sirvió de fortaleza defensiva y, con el paso del tiempo, fue tomando aires de residencia señorial. La torre de las damas es del siglo XIV. La torre del homenaje, el hospital de peregrinos y la iglesia de Santa María fueron levantados entre los siglos XV y XVII. Con Felipe IV se desplegaría una imponente muralla fortificada. Ha llegado a nuestros días como el conjunto fortificado más grande de Galicia. Murallas adentro, había una animada actividad cultural; de hecho, el castillo contó con la primera imprenta de Galicia. Aquí se imprimiría el Missale Auriense (1494), que podemos ver en la catedral de Ourense, en pergamino, y en la Biblioteca Nacional, en papel. Después de la desamortización que llevó al abandono de muchos castillos, esta acrópolis sería restaurada en los años 60 del siglo XX y, la zona del antiguo colegio de jesuítas  y del convento de San Francisco, convertido en parador en 2015.

Castillo de Ribadavia. Está en el mismo casco histórico de Ribadavia, en un pequeño alto cerca del río Avia. Hay quien dice que es del siglo IX, y hay quien dice que es del XII. En cualquier caso, lo que se sabe es que en siglo XV sufrió varias remodelaciones. En el XVII los condes de Ribadavia, que vivían allí, se cansaron de él, y se mudaron a la Plaza Mayor, quedando el castillo medio olvidado. En ese estado de abandono, la gente del pueblo aprovechó para hacer sus casas con las piedras del castillo, ay… A nosotros han llegado los restos de un torreón con almenas y partes de la muralla, con varios cubos, unos de base circular y otros cuadrada. También se conservan tres de las cinco puertas originales: la de la Cerca, la Nova y la Falsa. En el siglo XX, aprovechando parte del recinto amurallado, se construyó un auditorio. Allí, desde los años 70 del siglo pasado, se celebra la Mostra de Teatro de Ribadavia, que desde 1984 es internacional. El castillo también es uno de los escenarios de la Festa da Istoria, una vuelta a la Ribadavia medieval que tiene lugar a finales de agosto.

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