Cinco ciudades para recorrer esta Semana Santa en Ourense

Aquí tenemos cinco destinos para estas vacaciones de primavera que son la Semana Santa. Cinco ciudades con mucho que ver más allá de las celebraciones religiosas de estas fechas, con mucha historia, monumentos, exposiciones, espacios naturales, gastronomía…

Ourense. En la capital de la provincia, la zona monumental acoge las procesiones de la época, con mucha tradición en la ciudad. Aquí, la protagonista es la catedral de San Martiño, con su colorido Pórtico del Paraíso y el retablo de Cornelis de Holanda, entre otras joyas. La visita al templo es inexcusable, por cuanto se encuentra en el centro, a mano de todo. También podemos acceder a los tejados, hacer un recorrido especial con el título “Del Pórtico al Paraíso”, o conocer la iglesia de Santa María Madre, considerada la primera catedral de Ourense. Paseando por el casco histórico encontramos la Plaza Mayor, el Museo Arqueológico, el convento de San Francisco, la iglesia de Santa Eufemia…

Otros puntos imprescindibles de la Ciudad de As Burgas son As Burgas, claro, en el núcleo urbano, con sus fuentes, su piscina termal y su centro de interpretación; y, más alejado del centro, por la orilla del río, el Paseo termal, con la sucesión de termas (A Chavasqueira, Muíño da Veiga, Outariz, Burgo de Canedo), al que podemos trasladarnos en el Tren de las Termas. En las laderas que rodean el Miño, hay buenas vistas desde Montealegre y desde Santomé, aquí con castro incluido. Otra estampa distinta, más cercana, la que se obtiene desde el puente del Milenio.

Allariz. Allariz tiene las condiciones ideales para una escapada de Semana Santa tranquila: tamaño medio, casco histórico rehabilitado y cuidado; muchas hectáreas de espacios naturales, de hecho el “Área Allariz” es reserva de la biosfera; vida cultural activa; comercio abierto incluso los domingos…

Cuenta con varios museos: Museo Gallego del Juguete, Museo de la Moda, Museo del Cuero, Casa-museo de Vicente Risco, Museo de Arte Sacro de Santa Clara, Muíño do Burato. Ya al aire libre, hay que darse unos paseos por el Corredor temático del Arnoia, que va desde el ecoespacio O Rexo hasta el Festival de los Jardines.

Entre el 28 y 31 de marzo, se pondrá en marcha el programa “Semana Santa ao vivo”, que anima el casco histórico con actuaciones de calle, mercados, exposiciones y actividades diversas. Por otro lado, habrá un campus polideportivo infantil los días 25, 26 y 27.

Ribadavia. En la capital del vino hay una programación especial para sacar partido al tiempo de ocio de la Semana Santa, con actividades infantiles, actuaciones musicales, teatro, visitas guiadas por la ciudad (“a arte dos monumentos”)… No puede faltar un paseo por la Plaza Mayor, el Pazo de los Condes, el barrio Judío, el convento de Santo Domingo, la iglesia de San Juan, la muralla… También podemos aprovechar para visitar los viñedos históricos y los valles termales de los alrededores.

En cuanto a la Semana Santa religiosa, las procesiones más concurridas suelen ser las de Os Caladiños del Jueves Santo, y las del Santo Encuentro y el Santo Entierro, en las que se portan imágenes barrocas.

O Carballiño. En esta tierra de pulpo, vino y agua, la Semana Santa tiene mucha tradición. Los actos están en su mayor parte organizados por la Cofradía de la Veracruz que, además de encargarse de las procesiones, organiza conciertos, exposiciones, conferencias… y que habla de O Carballiño y de su Semana Santa como “sinónimos de devoción, gastronomía y termalismo”.

Nuestro recorrido por la ciudad tiene que pasar por la Plaza Mayor, donde están la Casa Consistorial y el monumento a la pulpeira; la iglesia de San Cibrán; la Alameda; la Plaza de la Veracruz, con la iglesia de la Veracuz, y, alejándonos un poco del centro, el Gran Balneario de O Carballiño y el Parque Municipal, donde se celebra en verano la Festa do Polbo.

Verín. A lo mejor ya hemos estado en Verín en el Entroido, paro vale la pena repetir y volver en Semana Santa, y así vemos otra cara de la ciudad sin disfrazar. Verín conforma con la ciudad portuguesa de Chaves la primera eurociudad gallega, que se ofrece como destino biosaludable, por la riqueza termal de ambas. Por cierto, en la Ecovía del Támega, hay un bonito paseo por la orilla del río, para hacer a pie o en bici, que comunica las dos ciudades. Además de las aguas, (Sousas, Cabreiroá, Fontenova, Caldeliñas…); el castillo de Monterrei, en un alto, considerado la mayor acrópolis gallega; y el vino de Monterrei, son los símbolos de Verín.

Paseando por el casco viejo encontramos la iglesia de Santa María la Mayor, el convento de los Mercedarios, la Casa de los Acevedo… y, por supuesto, una escultura que rinde homenaje al Cigarrón, el personaje del entroido verinés.

El municipio linda con el Parque natural O Invernadeiro, un destino perfecto para hacer algo de senderismo primaveral.

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