Son muchos los lugares de Galicia donde historia y leyenda se entremezclan para explicar episodios muy remotos (y no tanto) y dar respuesta a la natural curiosidad de sus habitantes. El municipio de Noia es uno de esos parajes fértiles en narraciones de tintes legendarias.
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Noé, Noela y Noia
El propio topónimo nos remite a ese difuso territorio puesto que, según cuenta la tradición, entronca con la historia del patriarca bÃblico Noé. AsÃ, la localidad de Noia habrÃa sido bautizada con ese nombre por Galo Gafeto en homenaje a su esposa Noela, nieta de Jafet, uno de los hijos de Noé. El relato de esos orÃgenes legendarios ha llegado hasta nuestros dÃas a través del escudo del municipio, en el que se puede ver una imagen de la embarcación de Noé y de la paloma con la rama de olivo que según la narración bÃblica anunció la proximidad de tierra firme.
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La torre maldita
La iglesia de San Martiño, situada en la céntrica plaza del Tapal, es la protagonista de otra historia, en este caso trágica, que sirve para explicar el aspecto inacabado de su fachada, con un sola torre que rompe la simetrÃa. Cuenta la leyenda que el maestro cantero responsable de la obra murió al caer desde lo alto mientras construÃa la segunda torre y que una maldición caerá sobre quien trate de concluir el trabajo. AsÃ, similar suerte corrió en el año 1973 el director de cine Claudio GuerÃn Hill mientras rodada su segunda pelÃcula, La campana del infierno. El cineasta habÃa ordenado completar la estructura con un decorado en cartón piedra y durante el último dÃa de rodaje se precipitó desde lo alto muriendo a causa del impacto. Juan Antonio Bardem fue el encargado de completar el rodaje de una pelÃcula elevada ya a la categorÃa de culto.
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La serpiente de la Quintana dos Mortos
La Quintana dos Mortos, el espacio funerario situado junto a la iglesia de Santa MarÃa A Nova, es uno de los cementerios más singulares del paÃs y como tal fue declarado Monumento ArtÃstico-Nacional hace casi medio siglo. Además, dispone de su propia leyenda, según la cual una enorme serpiente vivÃa en el lugar y devoraba a todo aquel que se acercaba hasta allÃ. Un caballero, tras encomendarse a la Virgen, mató a la serpiente con su espada, tal como recuerda la imagen tallada en el escudo que preside la entrada al recinto. Otra serpiente es la protagonista de un relato que tiene como escenario una cueva situada en el rÃo San Xusto. Según la leyenda, este ejemplar era tan grande que cuando se acercaba a las aldeas próximas en busca de ovejas que devorar su cola permanecÃa en la cueva.
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La sirena de Punta Paralada
En Punta Paralada o Pedra da Fada, uno de los recodos que traza el rÃo Tambre antes de llegar el mar, no solo es posible disfrutar de una bella panorámica de la rÃa de Noia, sino también recrearse tratando de localizar otra criatura legendaria. Cuentan que en la zona, próxima también a la Cova do Encanto, vivÃa una sirena.
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La capilla perdida de San Bartolomeu
Son varias las leyendas que hablan en Noia de aldeas sumergidas bajo las aguas. La más extendida explica que frente a aldea de A Barquiña, en el islote de San Bartolomeu habÃa una capilla cuyas campanas aún se pueden ver cuando baja mucho la marea.
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El Pozo das Pombas
Diversos relatos convergen en las aguas del rÃo Traba. Uno habla de que las piedras del cauce forman un pozo con una escalera en el que habita un hada que se deja ver la noche de San Juan, pero otros se refieren a la existencia de un tesoro oculto e incluso de un túnel que comunicarÃa el lugar con la plaza del Tapal.
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