Cuando llega el calor del verano, muchos piensan en la costa. Pero el interior de Galicia guarda auténticos tesoros para quienes buscan un baño en plena naturaleza, lejos del bullicio y rodeados de paisajes únicos.
Ríos cristalinos, pozas escondidas, embalses tranquilos y playas fluviales se convierten en oasis perfectos para refrescarse y disfrutar del verano. Hoy te invitamos a descubrir algunas de las mejores opciones para zambullirse en el corazón verde de Galicia.
Pequeñas joyas junto al río: ¡las playas fluviales!
Comenzamos con una opción cada vez más popular entre quienes buscan comodidad y naturaleza: las playas fluviales. Las playas fluviales gallegas son espacios acondicionados para el baño, con arena, zonas verdes y servicios para pasar el día. Algunas de las más destacadas en el interior son:
- A Cova (O Saviñao, Lugo)
En plena Ribeira Sacra, a orillas del río Miño, esta playa fluvial ofrece un entorno natural espectacular entre viñedos y montañas. Perfecta para combinar baño y ruta enoturística. - A Calzada (Ponte Caldelas, Pontevedra)
Reconocida como la primera playa fluvial con bandera azul de España, cuenta con aguas limpias, sombra natural y todos los servicios necesarios para una jornada perfecta. - Playa fluvial do Río Mandeo (Curtis, A Coruña)
Ubicada en el área recreativa de Teixeiro, ofrece una zona de baño en plena naturaleza, con merenderos, áreas verdes y fácil acceso. - Playa fluvial de A Pontenova (Rairiz de Veiga, Ourense)
En el corazón de la comarca da Limia, esta playa fluvial junto al río Limia es un lugar tranquilo y familiar, perfecto para una jornada veraniega.
Baños secretos entre la vegetación: ¡las pozas naturales!
Si prefieres algo más salvaje y escondido, te encantarán estas pozas naturales… Las pozas son formaciones naturales donde el agua se remansa y crea piscinas tranquilas y refrescantes. Muchas de ellas se esconden entre bosques o al pie de pequeñas cascadas.
- Pozas de Melón (Ourense)
Un clásico del verano gallego. Varias pozas escalonadas por el río Cerves, con aguas frías y transparentes, ideales para darse un chapuzón tras una pequeña caminata. - Poza da Moura (Meis, Pontevedra)
Según la leyenda, una moura (hada gallega) habita esta poza encantada. Realidad o mito, el lugar es perfecto para desconectar en un entorno mágico. - Pozas do río Pedras (A Pobra do Caramiñal, A Coruña)
Un sendero entre árboles lleva a esta serie de piscinas naturales rodeadas de naturaleza virgen, con pequeñas cascadas que invitan a un baño revitalizante. - Poza do río Mao (Parada de Sil, Lugo)
En un entorno espectacular, cerca de la famosa pasarela del río Mao, esta poza es un remanso de paz dentro de la Ribeira Sacra lucense.
Tranquilidad y actividades acuáticas: ¡los embalses y encoros!
Además de producir energía y regular los caudales, muchos embalses gallegos son espacios ideales para el baño y las actividades acuáticas.
- Encoro de Belesar (Lugo)
Enclavado en la Ribeira Sacra, permite disfrutar de un entorno imponente entre cañones y viñedos. En algunas zonas está permitido el baño y el kayak. - Embalse das Conchas (Bande, Ourense)
Aquí se mezclan historia y naturaleza: puedes bañarte cerca de las ruinas romanas de Aquis Querquennis y disfrutar del paisaje del Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés. - Encoro de Vilagudín (Ordes, A Coruña)Un entorno sereno, ideal para pasear junto al agua, hacer picnic o practicar deportes náuticos. No todas las zonas están habilitadas para el baño, pero el lugar merece una visita.
- Encoro de Eiras (Covelo, Pontevedra)
Aunque menos conocido, es ideal para quienes buscan tranquilidad, con aguas limpias y áreas verdes donde relajarse.
Refrescarse en el interior de Galicia es mucho más que bañarse, es el rumor del agua, la sombra de los árboles, el frescor de los ríos y el silencio solo interrumpido por la naturaleza. Así que este año, ponte el bañador, prepara la toalla y déjate llevar por el sonido del agua del interior.
¿Conoces alguna poza, encoro o playa fluvial menos conocida? ¡Compártela con nosotros!

