Galicia, con su clima húmedo y bosques frondosos, es un destino ideal para los amantes de la micología. Cada otoño, los montes gallegos se llenan de aficionados que, cesta en mano, se adentran en busca de setas comestibles. Sin embargo, es esencial conocer las especies locales y seguir prácticas responsables para garantizar una experiencia segura y respetuosa con el entorno.
Variedades de setas más comunes en Galicia
Entre las variedades comestibles más apreciadas se encuentran:
- Níscalo (Lactarius deliciosus): muy valorado por su sabor, frecuente en pinares.
- Boletus edulis: uno de los hongos más apreciados, con carne blanca y sabor intenso, muy ligado a castañares y robledales.
- Rebozuelo o Cantharellus cibarius: inconfundible por su color anaranjado y aroma afrutado.
- Amanita caesarea (oronja): también llamada “reina de las setas”; menos abundante en Galicia, pero puede encontrarse sobre todo en Ourense y zonas cálidas de Lugo.
- Trompeta de los muertos (Craterellus cornucopioides): oscura, con un sabor intenso y afrutado.
- Colmenilla (Morchella spp.): menos común, pero muy apreciada en la cocina; en Valdeorras se la conoce como pantorra.
- Seta de cardo (Pleurotus eryngii): menos habitual en Galicia que en otras regiones, pero presente en algunas zonas, apreciada por su resistencia y carne firme.
Galicia también alberga especies tóxicas y mortales, como la Amanita phalloides, el Cortinarius orellanus o la Galerina marginata. Recuerda: evita recolectar setas con láminas blancas, anillos móviles o volva.
Mejores lugares para el micoturismo en Galicia
La diversidad de paisajes gallegos, pinares, robledales, castañares y bosques mixtos, convierten la comunidad en un paraíso para los aficionados a la micología.
A Coruña
- A Serra da Capelada: tradición recolectora, con abundancia de níscalos y boletus bajo los robledales.
- Monte Xalo (Culleredo), Teixeiro y Curtis: pinares ricos en níscalos y boletus.
- As Pontes y Val de Loureda: bosques mixtos con gran variedad micológica.
Lugo
- O Courel (Folgoso, Seoane, Devesa da Rogueira): santuario micológico, con níscalos, lepiotas y amanitas.
- Os Ancares: diversidad de boletus, incluido el Boletus fuscoruber.
- Ribeira Sacra: rica en boletus, russulas, cantarelos y cerrotas.
- O Incio: cantarelos, boletos reticulados y setas de cura.
- Serra do Xistral: destaca por la abundancia de boletus edulis, parasoles, russulas y cantarelas.
Ourense
- Pena Folenche (A Pobra de Trives): castañares y prados donde crecen cogordos, senderuelas y parasoles.
- Serra do Suído: compartida con Pontevedra, con boletus, níscalos y lengua de vaca.
- Ribeira Sacra ourensana: mosaico micológico con boletus y rebozuelos, además de especies menos comunes como el Hydnum repandum.
Pontevedra
- O Vixiador (Candeán) y Marcosende: montes cercanos a Vigo con gran tradición recolectora.
- Lago Castiñeiras: entorno forestal de gran riqueza micológica.
- Monte Castrove (Meis y Poio): boletus y cantarelas abundantes.
- Illa de Arousa y O Grove: pinares costeros con níscalos y boletus.
- Lalín, Silleda y Forcarei: castañares y robledales donde se encuentran níscalos, boletus y la llamada zarrota(nombre popular de setas locales, normalmente Tricholoma).
Consejos para una recolección segura
Recoger setas en Galicia es mucho más que una actividad gastronómica, es un plan de ocio en contacto con la naturaleza, cargado de cultura, tradición y sabor. Eso sí, recuerda siempre:
- Identifica bien cada especie antes de consumirla.
- Usa cestas de mimbre, nunca bolsas de plástico.
- Corta las setas con cuidado para no dañar el micelio.
- Respeta el entorno natural.
- Infórmate de las normativas locales de recolección.
Este otoño, ven con tu cesta a Galicia y vive tu propia aventura entre setas y bosques.

