Parque Quiñones de León (Vigo). Uno de los imprescindibles en la visita a la ciudad de Vigo es este gran parque urbano, de 220.000 m2, que rodea el pazo-museo Quiñones de León. El pazo, construido sobre vestigios más antiguos en la segunda mitad del siglo XVII, fue donado al ayuntamiento de Vigo por el marqués de Alcedo en 1924. Hoy en día funciona como museo, en el que descubrimos una importante pinacoteca, una colección de piezas decorativas de entre los siglos XVIII y XX, sala de exposiciones temporales y, en un anexo, la colección de Arqueología. Por cierto, también se celebran bodas civiles.
En la parte posterior del edificio se distribuye el jardín en tres niveles: los rosales, en un paseo entre pérgolas; el jardín racionalista francés, en el que destaca el laberinto de boj y la camelia más vieja de Galicia, la Matusalén; y el jardín romántico inglés, con el típico green y un estanque frecuentado por patos con la miniatura del pazo sobre una isla. Siguiendo el paseo, encontramos una decimonónica pista de tenis y un palomar. Bajando la pendiente, el parque se extiende a modo de bosque, con senderos y muchos árboles. En la parte baja está el auditorio al aire libre, el parque infantil, las fuentes y estanques y el río Lagares, al que podemos acompañar durante unos 8 km hasta Samil.
El museo abre de martes a viernes entre las 10 y 14; los sábados, de 17 a 20 y domingos y festivos de 11 a 14. Los jardines, entre octubre y abril, de 9 a 20.30 y entre mayo y septiembre, de 9 a 22.30.

Jardines de Méndez Núñez (A Coruña). En A Coruña, con decir jardines, ya se sabe que se habla de estos. Son de los más antiguos y famosos de la ciudad, a mano de todo y con entretenimiento para todas las edades: parque infantil, bancos para descansar, fuentes, cafeterías… Aquí se celebran ferias del libro, de artesanía, el Viñetas… Siempre hay gente haciendo cosas.
En su origen, a mediados del siglo XIX, eran conocidos como los Jardines del Ensanche o del Relleno, por estar en terreno ganado al mar. En 1871 tomaron el nombre del famoso marino Casto Méndez Núñez, fallecido hacía dos años. Poco después, empezarían a construir los edificios que los rodean.
Hay tres partes diferenciadas: el Paseo de las Palmeras, donde está el palco de la música, el Copacabana, el teatro Colón y los edificios modernistas del Kiosko Alfonso y La Terraza; una zona amplia de más vegetación, donde encontramos el edificio racionalista de La Atalaya, el estanque y el reloj y calendario vegetales, y la Rosaleda, un paseo entre pérgolas con rosas de muchas variedades.
En el paseo por los jardines nos acompañan monumentos, casi todos dedicados a algún personaje gallego. Destaca el de Curros Enríquez (Asorey, 1934), el de Pardo Bazán (Lorenzo Coullant Varela, 1916) o el de Concepción Arenal (Rafael González do Villar, 1916), presidiendo el estanque.

Parque botánico de Montealegre (Ourense). Desde este monte, de 471 m de altitud, tenemos una de las mejores panorámicas de Ourense, sobre todo desde el mirador de la Cruz, en donde disponemos de un banco para contemplar las vistas tranquilamente. Este es solo uno de los atractivos de este parque forestal y botánico que se extiende por más de 15 ha del monte, y en el que encontramos más de 240 especies de flora y hasta 132 de fauna. Cuenta con un centro de recepción e investigación y un auditorio al aire libre, construido en la roca sobre una vieja cantera. El parque tiene vocación didáctica, como vemos visitando el invernadero de huertos infantiles y los talleres que se hacen durante el año.
Entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo abre de 10 a 18; en abril y en octubre de 10 a 20 y, del 1 de mayo al 30 de septiembre, de 10 a 21.

Espazo Caritel (Foz, Lugo). En la Mariña Lucense, muy cerca de la Basílica de San Martiño de Mondoñedo, en O Caritel, encontramos este curioso espacio en el que armonizan arte y jardinería, inaugurado por Caxigueiro y Flor Núñez en 2010. Espazo Caritel cuenta con un jardín botánico de 3.500 m2, en el que destaca la colección de camelias, con más de cien variedades, y la de hortensias, rodeadas de más de 70 árboles de todas las partes del mundo. Lo que le hace especial es que en él se encuentra el taller y la sala de exposiciones del escultor y ceramista Daniel Río Rubal, Caxigueiro. El artista también es un apasionado de su jardín, cosa que transmite muy bien a las visitas.
De martes a sábado abre en horario de 11.45 a 13.15 y de 17.30 a 10; los domingos, de 11.45 a 13.45. La entrada individual para adultos es de 5 euros. Para grupos y escolares hay que concertar cita, y el precio es reducido.

Jardín de los Helechos (Bergondo, A Coruña). Casi de casualidad, Lorenzo Díaz, en su finca de A Lavandeira, empezó a desarrollar una afición por los helechos que fue cada vez a más y que convirtió el terreno familiar, en un Bergondo en el que los jardines suelen tener camelias, hortensias, y si acaso alguna palmera indiana, en una auténtica selva. Su pasión por los helechos arborescentes lo llevó a cultivar hasta más de 30 especies diferentes, originales de hace millones de años, algunas autóctonas y otras procedentes de muchas partes del mundo: Amazonas, México, Nueva Zelanda, Papúa Guinea… La rapidísima maduración de estos ejemplares hizo que, en once años, el césped vacío se poblase de árboles prehistóricos. Cierto que también hay variedades más lentas, que crecen una pulgada por década.
En la finca, en la que encontramos un espacio más clásico y otro pura jungla y eclosión de vegetación, también cuenta con invernadero para el cultivo y la investigación. Para visitar el jardín tenemos que solicitar cita previa.

