10 jardines para pasear (Parte I)

Caminar a la sombra de los árboles, con la música de fondo de los pájaros, de las hojas, tal vez de alguna fuente o de un río, respirando flores… ¿No es un plan de verano estupendo? En estos maravillosos jardines seguro que el paseo se nos hace corto:

Alameda de Padrón (Padrón, A Coruña). Este el nombre popular con el que se conoce el paseo del Espolón de Padrón, un romántico jardín del siglo XIX. Es un largo paseo fluvial de plátanos, situado entre el casco viejo, enfrente de la iglesia de Santiago, y el río Sar. Está flanqueado por las estatuas de los escritores padroneses más universales: al norte, la de Rosalía de Castro (José María Mateos, 1957), financiada por los emigrantes gallegos en Uruguay; al sur, la de Camilo José Cela (Ferreiro Bahía, 2003). Aquí la vegetación también es un monumento, ya que las filas de robustos plátanos de sombra están recogidas como formación singular en el catálogo de Árboles Singulares de Galicia.

Si venimos de paseo el domingo, encontraremos el mercado semanal, que se viene haciendo desde la Edad Media. Antiguamente era sobre todo de ganado, pero hoy en día podemos encontrar de todo, y hasta degustar un pulpo á feira o unos pimientos de la zona.

Pazo de Oca (A Estrada, Pontevedra). ¿Quién no ha escuchado hablar del Versalles gallego? Pues aquí lo tenemos, prácticamente en el centro del municipio de A Estrada. Lo que empezó siendo una fortaleza medieval con una pequeña huerta y jardines, después de varias remodelaciones, se convertiría en el siglo XVIII en un gran pazo ajardinado. En la ampliación barroca del jardín destacan los dos estanques: el de las virtudes, que tiene en el centro una barca de pesca de piedra, y el de las vanidades del mundo, en el que está la barca de la guerra. Alrededor de los estanques, un borde de espeso bojedal de más de 300 años, catalogado como singular. Completando el conjunto, un jardín reticulado en el que perderse. En el siglo XIX se siguieron haciendo reformas románticas y paisajísticas.

El pazo es propiedad de la Casa Ducal de Medinaceli. De marzo a abril abre de 10 a 14 y de 16 a 20 y, entre noviembre y marzo, de 10 a 14 y de 15 a 17. Los domingos cierra. Las entradas oscilan entre los 10 y los 20 euros, con precios rebajados para menores de 10 años. Recordemos que el pazo de Oca es una de las paradas más importantes de la Ruta de las Camelias y, para verlas en flor, lo indicado es ir entre enero y abril.

Laberinto de Breoghán (Vilarmaior, A Coruña). En este municipio de la comarca de Betanzos se levantó en 2022 el laberinto más grande de la península. 6.120 m2 en los que hay plantados hasta 4.000 árboles haciendo un dibujo de cruz celta inspirado en los petroglifos, muy abundantes en la zona. No es poca cosa este laberinto: tenemos que contar como mínimo con 40 minutos para completar el recorrido. Pero es tan entretenido, con juegos en el camino para descifrar enigmas, que a lo mejor nos despistamos y nos dan las horas. En el centro hay una torre mirador para apreciar el dibujo de los árboles.

A la entrada hay un quiosco con terraza, aparcamiento y aseos. El laberinto está abierto desde el sábado víspera de domingo de ramos hasta el 1 de noviembre. En agosto, el horario es de 11 a 21, siendo las 20 la última hora para entrar. En cuanto a las tarifas, son de 0 euros hasta 7 años, 3 euros de 7 a 12 y 5 euros de 12 en adelante.

Jardín botánico y Carballeira de Caldas de Reis (Caldas de Reis, Pontevedra). Qué buena idea tuvo el ayuntamiento de Caldas en 1883 al hacer este parque en el centro de la ciudad, en los márgenes del río Umia. Era la época de esplendor de los balnearios, y tuvo muy buena acogida por los visitantes a la villa termal. Además, coincide con el camino portugués, así que es un paseo bastante internacional. Se trata de un jardín de categoría, que cuenta con la certificación de destino botánico del Observer Sciencie Tourism y con la Q de calidad turística como espacio público singular. En el arboreto, compuesto por especies autóctonas y foráneas, encontramos 200 ejemplares, entre ellos la araucaria angustifolia y la cunninghamia lanceolata, árboles singulares. La carballeira cuenta con unos 200 carballos, y está catalogada como formación de árboles singulares. La colección de camelias también es de gran valor. El paseo tiene otros atractivos además de los vegetales: malecón, fuente, esculturas, bancos, pasatiempo…

Castillo de Soutomaior (Soutomaior, Pontevedra). El castillo se halla en el centro geográfico del municipio, en un soto sobre el valle del río Verdugo. Empezó siendo torre defensiva hacia el siglo XII y, ya en el siglo XV, toma forma de fortaleza, siendo señor en su época de apogeo Pedro Álvarez de Soutomaior (Pedro Madruga). Después de sucesivos propietarios y reformas en el edificio y en las tierras, al principio de cultivo, pasaría a manos de la Diputación de Pontevedra en 1982.

El parque botánico fue creciendo con el tiempo hasta las 29 ha, ocupadas por unos 1.000 ejemplares de 127 especies y 540 familias botánicas distintas. Hay viñedos, frutales, bosques, jardín inglés, francés, y una colección de más de 200 camelias de diferentes tipos. En 2012 fue el primer jardín en España en ser declarado Jardín de Excelencia Internacional por la Sociedad Internacional de la Camelia. De hecho, forma parte de la Ruta de la Camelia. Asimismo, desde 2020, cuenta con la certificación del Observer Science Tourism como destino de turismo científico en la modalidad de jardines históricos y de la camelia. Por supuesto, también tiene catalogados varios árboles singulares.

Los jardines están abiertos al público de 10 a 21 entre mayo y septiembre. Entre octubre y abril, de 10 a 19 y lunes cerrado. La entrada a castillo y jardines es de 5 euros. El precio es reducido según edades y grupos y aumentado si es con guía.

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