Más de un siglo después de las palabras de la aristócrata y novelista Emilia Pardo Bazán (1851-1921), en una monografÃa sobre el futuro de la Illa da Toxa para el boletÃn ‘La ilustración artÃstica’ en 1899, recordamos la leyenda en torno al origen de una de las zonas mineromedicinales más ricas y conocidas de Galicia. La Illa da Toxa, en el municipio pontevedrés de O Grove, es hoy en dÃa uno de los destinos turÃsticos por excelencia de la Comunidad gallega. Pero lo cierto es que no siempre fue asÃ.
Inicialmente conocida como Louxo, la isla se encontraba deshabitada y no suscitaba ningún tipo de interés en sus vecinos -posiblemente por estar rodeada de agua-. No fue hasta principios del s. XIX cuando se empezó a pensar en el provecho económico que la zona podÃa ofrecer. Cuenta la leyenda que, un burro enfermo fue abandonado por su dueño en la isla durante meses. La sorpresa fue que al regresar, se encontró a un animal completamente sano y recuperado de las úlceras que sufrÃa.
“El Colón de este nuevo mundo de salud fue un borrico. Un verdadero borrico, cuadrúpedo, cubierto de mataduras y de tiña, al que abandonaron, por no descoyuntarlo, en la isla desierta. Y al cabo de algunos meses cuál serÃa la sorpresa del dueño al encontrar, en vez de un esqueleto, un burro sano, saltando, con el pelo tan reluciente que envidiarÃa la cabalgadura de Sancho Panza. El animal se habÃa revolcado en las saludables lamas. Sus heridas desaparecieron.â€
(Pardo Bazán, 1899)
Asà relataba la escritora gallega el poder medicinal de las aguas de la isla que, con el tiempo, fueron atrayendo a cada vez más vecinos y visitantes para tratar diferentes enfermedades. El Gran Hotel La Toja, por su parte, no fue inaugurado hasta el año 1908 y, aunque en sus comienzos, solo era posible acceder a él en barco, hoy en dÃa es el lugar perfecto para disfrutar de los beneficios de sus aguas termales.
En la actualidad, además del propio balneario, uno de los lugares que más interés despierta entre los que pasan por la isla, es la gran parcela donde se encuentran tres burros ‘fariñeiros’. Emilia, Pardo y su descendiente Bazán forman parte de un proyecto del ayuntamiento que pretende contribuir a la preservación de una especie que formó parte del dÃa a dÃa de muchos gallegos y por supuesto para mantener viva la leyenda que impulsó la actual actividad termal de Isla da Toxa.

Pasear entre los jardines que rodean la Ermita da Toxa -más conocida como ‘la capilla de las conchas’- o conocer en profundidad la rÃa con un paseo en catamarán son algunas de las principales apuestas de la zona. Pero no podemos olvidar uno de los rincones más divertidos, la aldea de los Grobitts en el Monte da Toxa. Un pequeño poblado que recuerda a los imaginarios personajes de sagas como ‘El señor de los anillos o ‘El Hobbit’. Casas en miniatura semienterradas, un pozo mágico y un parque para los más pequeños se pueden visitar a cualquier hora y de forma gratuita durante todo el año.
Tal y como vaticinaba Emilia Pardo Bazán, la Illa da Toxa se convirtió finalmente en «una isla en la rÃa de Arosa cuya galanura y belleza se han hecho proverbiales ya en España».
