Galicia conserva uno de los conjuntos de castros más importantes de Europa. Estos asentamientos, construidos durante la Edad del Hierro y habitados también en época romana, fueron el hogar de las comunidades que dieron forma a la cultura castreña, una civilización que dejó una profunda huella en el paisaje y en la identidad gallega.
Hoy muchos de estos yacimientos pueden visitarse gracias a trabajos de conservación y musealización que permiten descubrir cómo era la vida hace más de dos mil años. Te proponemos una ruta por cinco castros imprescindibles.
Castro de Santa Trega
Situado en A Guarda, este emblemático yacimiento ofrece una de las panorámicas más espectaculares de Galicia. Desde su cima contemplas el puerto de A Guarda, la desembocadura del rÃo Miño, el inmenso océano Atlántico y la costa portuguesa, una imagen que le ha valido el sobrenombre de la mejor panorámica castreña entre dos paÃses.
Mientras recorres sus antiguas calles y descubres las viviendas circulares, resulta fácil imaginar cómo vivÃan sus habitantes hace más de dos mil años. La ubicación del castro no fue casual: desde este punto estratégico controlaban el acceso por mar y la desembocadura del Miño, además de disfrutar de una posición privilegiada para defender el poblado.
Para completar la experiencia, recorres el casco histórico de A Guarda y haces una parada en alguno de sus restaurantes, donde degustas pescados y mariscos frescos con el Atlántico como telón de fondo.
Castro de Baroña
Situado en la parroquia de Baroña, en el municipio de Porto do Son, este castro es uno de los asentamientos arqueológicos de la Edad del Hierro más importantes de Galicia.
Construido sobre una espectacular penÃnsula rocosa y habitado entre los siglos I a. C. y I d. C., ofrece una estampa única. Mientras recorres sus antiguas murallas y asentamientos, el sonido de las olas y las impresionantes vistas al mar hacen que sea fácil viajar más de dos mil años atrás.
Su ubicación no fue casual: el estrecho istmo que une la penÃnsula con tierra firme facilitaba la defensa del poblado, protegido por un sólido sistema de fortificaciones del que aún se conservan importantes restos.
Completa la experiencia recorriendo la costa de Porto do Son y disfrutando de sus playas y de la excelente gastronomÃa marinera de la zona.
Castro de Viladonga
Situado en el municipio de Castro de Rei, en plena comarca de A Terra Chá (Lugo), el castro de Viladonga es uno de los yacimientos arqueológicos mejor conservados y más completos de Galicia.
Habitado entre los siglos II a. C. y V d. C., este poblado ofrece una oportunidad única para descubrir cómo evolucionó la cultura castreña desde la Edad del Hierro hasta la época romana.
Su excelente estado de conservación, unido al Museo del Castro de Viladonga, donde se exponen numerosas piezas halladas durante las excavaciones, convierte la visita en una experiencia ideal para conocer de cerca la forma de vida de sus antiguos habitantes y profundizar en la historia de la Galicia castreña.
Para completar la jornada, explora los paisajes de A Terra Chá, una comarca de amplios horizontes, humedales y espacios naturales que invita a disfrutar de una escapada en la que patrimonio, naturaleza y tranquilidad se dan la mano.
Castro de San Cibrao de Las
Situado entre los municipios de San Amaro y PunxÃn, en la provincia de Ourense, el castro de San Cibrao de Las, también conocido como Lansbrica, es uno de los mayores y más impresionantes asentamientos de la cultura castreña del noroeste peninsular.
Levantado sobre una amplia colina entre los rÃos Miño y Barbantiño, sus cerca de diez hectáreas ofrecen unas vistas privilegiadas del paisaje ourensano.
Pasear por sus calles permite descubrir una auténtica ciudad fortificada. Sus potentes murallas, puertas monumentales y la distribución de sus barrios permiten imaginar cómo era la vida en este importante poblado hace más de dos mil años.
La experiencia se completa con la visita al Parque Arqueológico de la Cultura Castreña, donde un moderno centro de interpretación ayuda a conocer la evolución del yacimiento y las costumbres de quienes lo habitaron.
Castro de Troña
Situado en la parroquia de PÃas, en el municipio de Ponteareas, el castro de Troña es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes y mejor estudiados de Galicia. Levantado sobre el monte Doce Nome de Xesús, este antiguo poblado domina el valle del rÃo Tea desde una posición estratégica que explica la elección de este enclave por sus habitantes hace más de dos mil años.
Cuenta con un completo sistema defensivo, formado por murallas, fosos y parapetos, asà como los restos de viviendas, aljibes y antiguas canalizaciones. La visita se enriquece con las espectaculares vistas sobre el valle y con elementos tan singulares como la famosa Serpe de Troña, un petroglifo rodeado de leyendas que añade un toque de misterio al recorrido.
La experiencia se completa con un paseo por Ponteareas, donde descubres el patrimonio, la gastronomÃa y los paisajes de la comarca de O Condado.
Más que cultura castreña
Visitar un castro es mucho más que recorrer un yacimiento arqueológico. Es descubrir algunos de los paisajes más auténticos de Galicia, contemplar el territorio desde la misma perspectiva que lo hicieron sus antiguos habitantes y conectar con una historia que sigue muy presente en la identidad gallega.
Muchos de estos enclaves se encuentran junto a playas, espacios naturales protegidos, rutas de senderismo o villas con encanto, por lo que se convierten en el plan perfecto para una escapada. ¿Te animas a viajar a los orÃgenes de Galicia?
