El Cable Inglés y el pasado telegráfico de Vigo

Este (“El Cable Inglés”) es el nombre popular de la Eastern Telegraph Company, empresa que, entre 1873 y 1969 conectó Vigo con Inglaterra y el mundo mediante cable submarino telegráfico. El hecho de que el Cable Inglés escogiese Vigo como lugar para asentarse marcó la historia de la ciudad, que se convirtió en un centro de comunicaciones vital para la gestión del extensísimo imperio colonial británico. Más tarde se estableció también en la ciudad el homónimo germano de la Eastern Telegraph: “El Cable Alemán” (que contaba con una red mucho más pequeña que la de la competencia). Volviendo al tema: las oficinas del Cable Inglés tuvieron local en las calles Real, de Príncipe, Velázquez Moreno, y por último, en la Plaza de Compostela.

La empresa que hizo todo esto posible, la Eastern Telegraph Company, fue fundada en 1872 por el magnate escocés John Pender con el objetivo de comunicar Inglaterra (desde Porthcurno, en Cornualles) con América del Sur, África, Asia y Oceanía. Vigo fue escogido para ser el punto más próximo a la metrópolis de la mayoría de las líneas de la compañía británica, de forma que todos los cablegramas que llegaban a Londres siguiendo esa red mundial llevaban el encabezado “VIA-VIGO”, o VIA-VIGO-algo más (VIA-VIGO-LISBOA, VIA-VIGO-MALTA-BOMBAY. . .).

La primera línea telegráfica submarina de Galicia unió la ciudad con la vecina isla de San Simón en 1863, diez años antes de que se tendiesen los cables ingleses Vigo-Porthcurno y Vigo-Carcavelos (Portugal). Esto hizo de Vigo el primer puerto español con comunicaciones telegráficas internacionales. A finales de siglo, en 1896, se instalaba en la ciudad el Cable Alemán, nombre popular de la Deutsche Atlantische Telegraphengesellschaft. Esta compañía no tenía una red de tanta calidad como la inglesa, pero su llegada a Vigo consolidó el interés estratégico de la ciudad como centro de comunicaciones a nivel mundial. 

Esta importancia estratégica convirtió Vigo en un nido de espías en la primera mitad del siglo XX, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), a pesar de que en aquel entonces ambas oficinas estuviesen inactivas (los ingleses habían cortado los cables de los alemanes y viceversa). Prueba del valor de las informaciones obtenidas en el Vigo de inicios de los 40 es el hecho de que R. Mann, jefe de las oficinas del Cable Inglés durante la guerra recibió la Orden del Imperio Británico al finalizar el conflicto por su trabajo para el Servicio de Inteligencia de dicho país. 

La llegada de extranjeros para trabajar en las oficinas de la Eastern Telegraph tuvo una gran influencia en la cultura de la ciudad de finales del siglo XIX, pues estos británicos venían con sus costumbres y divertimientos: fundaron uno de los primeros clubs de fútbol en suelo español, el Exiles (“exiliados”), y levantaron clubs sociales y residencias para empleados; también trajeron consigo el tenis y el billar. Varios de ellos (ingleses, pero también alemanes), se casaron y se establecieron en Galicia. En los exteriores del Cable Inglés había un reloj que los vigueses utilizaban como guía para ajustar los suyos propios, diciendo que “llevo la hora del cable”.  

La Eastern Telegraph, y en menor medida la Deutsche Atlantische Telegraphengesellschaft fueron clave para el crecimiento y la proyección internacional del puerto y ciudad de Vigo, que fue durante cien años uno de los centros internacional de comunicaciones. El impacto de estas compañías extranjeras también fue cultural; Vigo se convirtió en una ciudad cosmopolita, de las primeras de España en recibir las nuevas modas europeas. Testimonio de este período son el silo y los jardines conmemorativos del Cable, inaugurados en el 2014. Se encuentran en el puerto, en el lugar donde antes se almacenaba el cable coaxial telefónico (ese que sustituyó al cable telegráfico, y que a su vez fue sustituido por la actual fibra óptica). En los jardines atrae todas las miradas un enorme silo cargado de cable, que cuenta con carteles que explican el pasado telegráfico de la ciudad, que hablan de esa época en la que gran parte de las comunicaciones mundiales eran VIA-VIGO.

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