En Pontevedra, el rÃo Lérez forma parte de la historia de la ciudad y sus puentes nos permiten recorrerla desde sus orÃgenes hasta la arquitectura contemporánea.
Del histórico puente de O Burgo a las formas vanguardistas de As Correntes, pasando por A Barca o Os Tirantes, cada uno cuenta una parte de la evolución de Pontevedra. Y lo mejor, podemos descubrirlos dando un paseo junto al rÃo, entre el casco histórico, las zonas verdes y algunos de los paisajes más agradables de la ciudad.
O Burgo: donde empieza la historia
Si queremos comenzar este recorrido, el mejor punto de partida es la Ponte do Burgo.
La historia de Pontevedra está estrechamente vinculada a este lugar. Un antiguo puente de época romana, conocido como Ponte Veteri, está en el origen del nombre de la ciudad, aunque no se conservan restos de aquel primer viaducto. Las excavaciones realizadas en el entorno han permitido localizar, sin embargo, vestigios romanos y la fábrica del puente medieval, que fue construido en el siglo XII.
El puente que vemos hoy es fruto de numerosas reformas realizadas a lo largo de los siglos. Sus once arcos visibles, la piedra y su situación junto al casco histórico lo convierten en una de las imágenes más reconocibles de Pontevedra.
Además, forma parte del Camino Portugués a Santiago. Las vieiras que aparecen en el puente recuerdan a los peregrinos que durante siglos han cruzado el Lérez en su camino hacia Compostela.
Podemos detenernos aquà y descubrir también el entorno arqueológico de O Burgo, donde se conservan restos de la antigua muralla, un muelle del siglo XV y otros elementos que ayudan a entender la importancia que tuvo este espacio en la historia de la ciudad.
A Barca: un puente con historia marinera
Siguiendo el rÃo hacia la rÃa encontramos la Ponte da Barca, cuyo nombre recuerda precisamente a las embarcaciones que durante siglos permitieron cruzar el rÃo en este punto.
En el siglo XIX se construyó aquà un puente de madera con una parte levadiza para facilitar el paso de embarcaciones hacia los muelles próximos a O Burgo. La estructura fue sustituida posteriormente por un nuevo puente, terminado en 1905, cuya parte central metálica todavÃa forma parte de la imagen actual.
Su historia nos recuerda que los puentes no solo servÃan para comunicar las dos orillas. También estaban ligados a la actividad portuaria, al comercio y a la relación de Pontevedra con el mar.
Y desde aquà podemos contemplar una de las estampas más caracterÃsticas del frente fluvial de la ciudad, con el rÃo abriéndose hacia la rÃa.
Os Tirantes: cuando Pontevedra mira al futuro
Dejamos atrás los puentes históricos y continuamos el paseo junto al Lérez hasta encontrarnos con una estructura completamente diferente.
La Ponte dos Tirantes fue inaugurada en 1995 y marcó un cambio en la imagen urbana de Pontevedra. Diseñada por Leonardo Fernández Troyano y Javier Manterola, cuenta con una torre de hormigón de 63 metros de altura de la que parten 17 pares de tirantes que sostienen el tablero.
Su presencia resulta especialmente llamativa junto al rÃo y al Pazo da Cultura y el recinto ferial, formando uno de los conjuntos de arquitectura contemporánea más reconocibles de la ciudad.
Pero la visita no termina al cruzarlo. La zona permite continuar el paseo por las sendas que siguen el curso del Lérez y acercarse a la Illa das Esculturas, un espacio en el que naturaleza, arte y paisaje se encuentran a orillas del rÃo.
Es una buena muestra de cómo Pontevedra ha convertido sus espacios fluviales en lugares para caminar y disfrutar de la ciudad.
As Correntes: un puente para caminar, pedalear y mirar
El último gran puente de este recorrido es también el más reciente. La Ponte das Correntes se inauguró en 2012 y destaca por sus dos grandes arcos metálicos y su diseño pensado para diferentes formas de movilidad.
Cuenta con cuatro carriles para vehÃculos, un carril bici y espacios peatonales cubiertos, conectando las dos orillas del Lérez. Su estructura de arco, además, dialoga visualmente con las formas de A Barca y O Burgo.
Pero quizá lo más interesante para quien visita Pontevedra sea que este puente no solo sirve para llegar al otro lado. Sus recorridos peatonales permiten acercarse al rÃo y contemplarlo desde una perspectiva diferente.
Y si hacemos el paseo al caer la noche, los puentes se convierten en protagonistas de otra Pontevedra. La iluminación de O Burgo y As Correntes crea reflejos sobre el Lérez y añade una nueva dimensión a este recorrido.
Un paseo entre puentes, rÃo y ciudad
Una de las mejores formas de descubrir Pontevedra es precisamente seguir el Lérez y dejar que los puentes marquen el camino.
Podemos comenzar en O Burgo, acercarnos al casco histórico, continuar hacia A Barca y seguir hasta Os Tirantes y As Correntes. Entre un puente y otro aparecen plazas, calles empedradas, zonas verdes, edificios históricos y espacios para sentarse junto al rÃo.
También podemos desviarnos hacia el centro histórico y recorrer algunos de los lugares vinculados al Camino Portugués. Desde la plaza de A Peregrina, el itinerario atraviesa el corazón de la ciudad hasta llegar al rÃo y a O Burgo, en un recorrido que combina patrimonio, peregrinación y paisaje urbano.
AsÃ, los puentes dejan de ser simples puntos de paso y se convierten en una manera diferente de conocer Pontevedra.
Pontevedra, una ciudad entre dos orillas
Más de trescientos puentes atraviesan rÃos y regatos en el conjunto del municipio de Pontevedra, pero los que cruzan el Lérez a su paso por la ciudad permiten hacer un viaje especialmente interesante por su historia.
O Burgo nos habla de los orÃgenes y del Camino de Santiago. A Barca recuerda la relación con el puerto y el mar. Os Tirantes representa la llegada de una nueva arquitectura y As Correntes muestra una ciudad que continúa transformando sus espacios fluviales.
Cuatro puentes, cuatro momentos y un mismo rÃo.
Porque cruzar Pontevedra es también descubrir cómo una ciudad ha sabido crecer alrededor del agua, conservar su memoria y convertir sus orillas en lugares para pasear, encontrarse y disfrutar.
¿Te animas a cruzarla?
