Descubriendo cascadas: las mejores rutas para descubrir “fervenzas” en Galicia

En Galicia, hay muchísimas cascadas, aquí llamadas fervenzas. La mejor época para descubrirlas es en otoño o invierno, después de unas buenas lluvias, para verlas espumeantes, en todo su esplendor. ¡Vayamos de paseo en busca de fervenzas! 

Ruta de las Fervenzas de Mazaricos. En esta caminata hay nada menos que cinco cascadas. Comienza dirigiéndose a la de Vioxo-Chacín, que trae agua del Rego do Casteliño. Después, pasada la capilla de Santa Locaia, encontramos la Fervenza de Santa Locaia, donde está el Pozo das Campás, un barranco producido por el río Vao da Doneciña. Según la leyenda el origen del pozo tiene que ver con dos ladrones que, escapando después de haber robado la campana de la capilla, resbalaron y cayeron  allí hundiendo el suelo. Le sigue la Fervenza de Gosolfre, con mucha vegetación y difícil acceso. Después, la de Noveira, que cae de manera muy artística por las rocas de granito desde el río Arcos al Ézaro, terminando en varias pozas. La última es la de Fírvado, donde se unen el río Xende y el Rego do Ribeiro. Aquí está O Pozo Negro, donde se dice que por San Juan, antes de amanecer, sale del agua una grade (herramienta de labranza) de oro. Enfrente de la cascada podemos subir a un rústico columpio y balancearnos encima del río.

Ruta de Augacaída-Castro Marce. Es una de las muchas rutas del la Ribeira Sacra, en el concello de Pantón. La caminata comienza en la carretera que va a Marce. De allí bajamos unha senda entre árboles que va al castro. En el camino hay un desvío para acercarse a la cascada. Está formada por el arroyo Aguianza. Es muy alta, tiene 40 m de caída. Hay una pasarela y escaleras para salvar la bajada a la cascada, que tiene mucha pendiente (aquí hasta las fervenzas son heroicas). Siguiendo la ruta, aprovechamos para ir al castro de Marce, que está en un estupendo mirador natural.

Ruta de la Fervenza do Rexedoiro. Es circular. Empieza y termina en el Campo da Feira de Bembibre, parroquia de O Val do Dubra, en la comarca de Santiago. Va por la derecha del río Dubra hasta la Ínsua de Santa Mariña de San Román y vuelve. En el camino hay un desvío hacia el lecho del Rego do Portonabo, afluente del Dubra, entre alisos y robles, que forma una cascada en dos tramos, con más de 10 m de altura. También se conoce como Fervenza de Ínsua-Gontar, porque está entre las dos parroquias.

Fervenzas de Toques. El municipio de Toques es el que tiene más territorio en la Rede Natura 2000, lo que garantiza mocho sendero y mucha ruta. Una de ellas va paralela al río Furelos, saliendo del área recreativa del río, hacia la Serra do Careón. Entre castaños, llegamos al chamado Muíño da Fervenza (Molino de la Cascada), por algo será… El agua salta practicamente pegada a él, sobre una pared de roca, a unos 20 m de altura. Hacen un conjunto peculiar. La ruta continúa por el monte hasta volver al río Furelos. También se conoce como la Fervenza das Brañas.

Ruta de las Fervenzas das Hortas al río Lañas. Comienza en la desembocadura del río Lañas y va por el margen derecho del Ulla. El camino lleva a la Fervenza de Rosende y, depués de varios molinos, embalses, y hasta petroglifos, como el de Pena Furada en Os Chaos, ya hacia el final, en una derivación, llegamos a la Fervenza das Hortas, también llamada de Santa Marta. Un gran salto del río Saímes desde unos 30 m de altura. La leyenda dice que Santa Marta salvó de la muerte a una joven embarazada empujada por su novio desde lo alto de la cascada.

Ruta del agua de Zas. En la parroquia da Gándara, en Zas, el agua corre bajando escalones, con una fuerza que aprovechan muchos molinos. La ruta va por senderos de ribera, entre robles, alisos, molinos, hórreos, incluso hay colmenares, un batán, un castro y… cascadas. El recorrido, circular, empieza en Ponte do Sisto. En Budián encontramos la primera fervenza, con el famoso banco (“aperta, enxebre, orballo, bico, quérote… Galiza fascina, o galego namora.”). La segunda fervenza es la de O Pozo do Muíño o de Parga. Se dice que aquí se oyen los lamentos de una joven las noches de luna llena, llamando a su enamorado. La última es la Fervenza do Rabiñoso. Si en la de Budián teníamos dónde sentarnos, en esta tenemos un columpio.

Sendero del Deza. Este camino está entre los municipios de Silleda y Vila de Cruces, en la comarca do Deza. Comienza en Aa Bandeira. La primera parada es la famosa Fervenza do Toxa, muy vertical, con un salto de más de 70 m. Se puede observar con calma desde miradores arriba y abajo, Bajamos al pie de la cascada y seguimos el río O Toxa hasta su desembocadura en el Deza. Después de cruzarlo y llegar a Portela, seguimos el camino del río y encontramos la calzada medieval que va por el Ponte do Demo y que conduce al monasterio de Carboeiro, fundado en el siglo X, una joya del románico de transición.

Ruta de la Fervenza y Mirador del Ézaro. Estamos en Santa Uxía de Ézaro, en el municipio de Dumbría, Costa da Morte. La ruta comienza con un recorrido por los molinos a lo largo del curso del río Rosa, entre los que destaca el molino reconstruído de Louredo. Hacia la costa, va por el paseo marítimo y la desembocadura del río Xallas, también llamado Ézaro que, justo cuando llega al mar, lo hace con una fuerte cascada, de 40 m de altura. Hay pasarelas por toda la zona para disfrutar cómodamente del fenómeno. De junio a septiembre, en fechas señaladas, podemos vivir las “noches mágicas”, con la cascada llena de luz y color.  Un desvío de la ruta nos lleva al mirador, desde donde tenemos una vista perfecta de Santa Uxía, de O Pindo, de la desembocadura del Xallas, de las islas Lobeiras y del cabo Fisterra a lo lejos.

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