Los belenes de Valga y Begonte se adaptan en estos tiempos de covid para no faltar a su cita con la Navidad

La Navidad es una época de celebraciones, de reencuentros y de tradiciones. Y entre estas últimas hay una que sobresale entre las demás por su popularidad y su antigüedad. Hablamos de la escenificación con figuras en miniatura del nacimiento de Cristo, o lo que es lo mismo, de los belenes navideños, también conocidos como pesebres, portales o, simplemente, nacimientos. Una práctica cuyos primeros antecedentes se remontan a los inicios mismos del cristianismo y que en Galicia goza de gran arraigo.

 

Llegado el mes de diciembre y con el inicio de la cuenta atrás para la Navidad ya en marcha, los protagonistas de los belenes comienzan a ocupar sus lugares habituales en buena parte de los hogares gallegos, así como en otros espacios diversos: desde iglesias hasta consistorios, pasando por comercios, locales sociales, plazas públicas, centros educativos y un largo listado de ubicaciones.

 

Algunos de estos nacimientos son recreaciones modestas que se limitan a representar a los personajes centrales de la tradición cristiana, pero otros son montajes de gran tamaño y complejidad que requieren de semanas de intenso trabajo y de la colaboración de numerosos voluntarios. Y algunos de estos últimos adquieren la categoría de obras de arte convirtiéndose en celebraciones capaces de atraer la atención de miles de visitantes. Es el caso de dos belenes que se vienen escenificando desde hace ya varias décadas en los municipios de Begonte y Valga y que comparten el hecho de haber sido declarados de interés turístico.

 

Este año y pese a la covid, sus responsables no han querido faltar a esta cita anual y han optado por soluciones alternativas para mantener el espíritu de sus belenes y compartirlos con un público que en ambos casos supera los 40.000 visitantes por año. El de Valga eliminará esta vez las aglomeraciones suprimiendo las excursiones escolares y reduciendo el aforo a pequeños grupos, preferentemente familias y vecinos de la zona. Además, sus responsables estarán atentos al cumplimiento de la distancia de seguridad y de las medidas de higiene y uso de mascarilla. Por su parte, en Begonte han descartado casi por completo la realización de visitas presenciales, así que optarán por un formato virtual a través de su página web de tal manera que los internautas podrán disfrutar del espectáculo del belén sin necesidad de desplazarse.

 

Una treintena de vecinos, agrupados en una asociación creada a tal efecto, son los encargados de dar forma a al Belén Artesanal en Movemento de Valga, una escenificación que este año cumplirá su primer cuarto de siglo de vida. Además de por sus dimensiones y complejidad, con alrededor de 4.000 figuras y un complejo entramado para darles vida, el belén de Valga se caracteriza por su apego a la tierra y a la actualidad. Junto a los protagonistas habituales de los nacimientos, se pueden ver figuras que recrean escenas propias del mundo rural gallego, como labores agrarias tradicionales o leyendas como la de la Santa Compaña. Tampoco faltan entre sus habitantes importantes personajes locales, como la Bella Otero, o gallegos, como Rosalía de Castro, ni figuras que nos permiten recordar los principales acontecimientos de los últimos meses. A personajes como Donald Trump, que se incorporó ya en años anteriores, se sumarán en esta ocasión otros protagonistas de la actualidad como el epidemiólogo Fernando Simón. El belén se podrá visitar en su local habitual entre el 6 de diciembre y el 10 de enero. Más información en http://belendevalga.es

 

La historia de Belén Electrónico de Begonte se remonta aún más atrás en el tiempo. Al año 1972, concretamente, cuando siguiendo el ejemplo del Centro de Formación Profesional de Someso (A Coruña), el párroco José Domínguez Guizán decidió impulsar un nacimiento articulado que siguiendo la tradición cristiana contribuyese también a dar a conocer la localidad. Casi medio siglo después se puede decir que el objetivo se cumplió sobradamente, puesto que los visitantes al Belén de Begonte se cuentan por decenas de miles. Al igual que en el caso de Valga, también aquí hay espacio para las tradiciones locales. Entre las escenas animadas que se pueden ver hay varias relativas a las costumbres de la comarca de A Terra Chá y a la forma de vida en el mundo rural. Desde sus inicios no ha dejado de crecer e incorporar nuevos elementos, propiciando que quienes lo visitan todos los años se sigan sorprendiendo. Además, las piezas que han sido sustituidas han servido para dar forma a un museo, anexo al belén, que permite conocer sus orígenes y su evolución. Varios certámenes (poesía, arte, periodismo, dibujo…), la participación de un pregonero de renombre y otras actividades diversas completan la oferta de una actividades de un belén que este año se podrá disfrutar virtualmente a través de la web http://www.belendebegonte.es

 

 

 

 

 

 

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