Rutas fluviales por los ríos de Galicia  

La Galicia de los mil ríos es en realidad la de los diez mil, pues son los que tiene, redondeando. Por agua que no sea… La mayoría no son navegables, debido al escaso caudal, pero ahí tenemos el Miño hacia su desembocadura, los embalses, tan de moda a mediados del siglo XX, y los cursos bajos de los ríos más grandes para disfrutar de paseos inolvidables por las venas del paisaje gallego.

Las rutas fluviales más conocidas son las de la Ribeira Sacra, que cuenta con cuatro embalses y otros tantos embarcaderos. Del de Ponte do Sil (en Marcelle, Monforte de Lemos) parte la Ruta del Cañón del Sil. Es un trayecto de dos horas que transcurre por el embalse de Santo Estevo, pasando por Monforte, Sober, Castro Caldelas, A Teixeira y Parada de Sil. El vértigo que se siente desde lo alto de los miradores parece que se nota a la inversa, en un paisaje emocionante. Las excursiones son guiadas y se pueden hacer en catamarán o en monocasco, con menos plazas.

La Ruta de Cabo do Mundo parte de Belesar (O Saviñao). Aquí, en el cañón del Miño, las pendientes son más discretas y el recorrido más sinuoso, con lo que tiene otro atractivo. El catamarán nos lleva por el embalse de Os Peares, pasando por los municipios de O Saviñao, Pantón y Chantada.

Además de estas dos rutas, organizadas por la diputación de Lugo, en la Ribeira Sacra hay otras ofrecidas por empresas privadas de viaje o de turismo sostenible, con servicios más personalizados, combinados con caminatas, almuerzos campestres, visitas a bodegas, degustaciones a bordo… Las excursiones son principalmente en catamarán, zodiac y barcos híbridos.

El Miño baña otra comarca vinícola: O Ribeiro, en la provincia de Ourense. Podemos aprovechar y hacer la Ruta en Ecobarco do Ribeiro. El paseo es a bordo de una pequeña embarcación cien por cien eléctrica y cien por cien gallega: la “xouva”. Tiene pocas plazas y hace paseos enológicos por el Laias y por el Arnoia. Cada vez hay más barcos híbridos o eléctricos para hacer el mínimo mpacto medioambiental y que los ríos no acaben estresados.

Hay una ruta muy especial, de agua dulce y salada. Es la Ruta xacobea del mar de Arousa y el río Ulla. También conocida como “traslatio”, pues se hace en memoria de la recorrida por la barca del Apóstol hasta llegar a Iria Flavia (Padrón). Sale de varios puntos de la ría de Arousa. En el tramo del Ulla, pasamos por Bamio, Catoira, con los restos de las Torres del Oeste, Valga y Dodro. En los márgenes del río, van sucediéndose doce cruceros, parte del vía crucis marítimo-fluvial (único en su especie) del trayecto. La ruta termina en el puerto de Padrón o en el de Pontecesures.

A Raia es una buena zona para navegar, ya que aquí el Miño va bien cargado de agua. Desde hace poco funcionan las rutas del proyecto Río Miño, un destino navegable, una manera estupenda de surcar las aguas internacionales y conocer las ciudades de las dos orillas. Podemos elegir entre cuatro excursiones en catamarán, de distinta duración y recorrido, con guía y desplazamientos en tren turístico o en autobús para completar la visita en tierra. Está organizado por las eurociudades Tui-Valença y Salvaterra de Miño-Monção. Por cierto, dato importante a tener en cuenta: la actividad es totalmente gratuíta.

Los ríos también son campo de entrenamiento para deportistas o simplemente para gente que busca la aventura o lo que llaman turismo activo. En Galicia hay mucha tradición de piragüismo, si no que se lo digan a David Cal, tanto en ría como en río. Queda patente cada año con la celebración del Descenso Internacional del Miño, competición de piragüismo para deportistas federados entre Salvaterra y el puente internacional de Tui. Su versión aficionada, sin competición y más corta, es el Descenso Popular del Miño, que ya es fiesta de interés nacional. Además del descenso del Miño, hay varias rutas entre Salvaterra y Tui para hacer en piragua o kayak, como el descenso de A Canuda o el de O Cunquedo. En verano también se organizan descensos nocturnos.

Y hay kayaks más allá del Miño. En As Fragas do Eume se pueden hacer varios tipos de rutas desde Monfero o Pontedeume: guiadas, no guiadas, combinadas con otras actividades… Una de las más románticas, el atardecer en las fragas.

En As Mariñas coruñesas e Terras do Mandeo también hay varias rutas que salen de diferentes puntos (Betanzos, O Pedrido, Miño) y desde la ría y las marismas van por el Mandeo, metiéndose en el río Lamba y subiendo Os Caneiros.

Hay una embarcación parecida al kayak pero más alta y ancha, y que no permite que entre tanta agua: la canoa canadiense. También se usa en este tipo de excursiones, por ejemplo, en el río Tambre, desde A Pesquería hasta la ría de Noia y Muros.

¿Y qué pasa si queremos ir más rápido, con casco y todo? Pues lo mejor para eso es meterse en las aguas bravas y hacer rafting. La mejor época es otoño, invierno y primavera, cuando los ríos andan más fuertes. Podemos probar en los rápidos de Arbo, en el Miño, o en los descensos del Lérez o del Deza, por ejemplo.

Ahora también está de moda andar de pie sobre el agua, otro modo de senderismo acuático, sobre una paddleboard o, la variante paddleboard pedal surf, que se puede ver en circulación en las aguas del río Verdugo, por ejemplo, entre Ponte Sampaio, en Arcade, y Ponte de Comboa, en Soutomaior.

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