Playas fluviales de Galicia: bañarse lejos del mar también es posible

Cuando suben las temperaturas y queremos refrescarnos, los casi 1.500 kilómetros de costa que atesora Galicia parecen la solución más evidente. Pero en su riqueza natural, Galicia nos ofrece también la opción de ir a la playa sin acercarnos necesariamente a la costa. Hoy os traemos una selección de algunas de las playas fluviales más interesantes que encontrarás en Galicia.

 

Tapia (A Coruña)

Esta playa fluvial situada a pocos kilómetros del centro de Santiago, es un lugar perfecto para tomar el sol, pero si lo tuyo es la sombra, no te preocupes, puedes disfrutar de ella bajo su extensa arboleda. La playa dispone también de una zona recreativa con bar, ludoteca y biblioteca. Para evitar cualquier contratiempo hay un puesto de socorro a disposición de los usuarios.

Furelos (A Coruña)

Perteneciente al municipio de Melide, es un espacio ideal para un fin de semana con toda la familia. Los niños lo pasarán a lo grande con toboganes, mesas de ping-pong, piscinas, tumbonas de madera, barbacoas y un pantalán para embarcaciones de poco tamaño.

Para los que quieren ejercitarse un poco y estirar las piernas mientras disfrutan de un regalo de la naturaleza: hay un camino de 15 km alrededor del río.

A Carixa (Pontevedra)

En el municipio de Vila de Cruces, en las orillas del río Deza, cerca de la Fervenza do Toxa y del Monasterio de Carboeiro, se encuentra esta playa fluvial donde podemos disfrutar de una zona recreativa, de baño, dos piscinas, un bonito paseo, un parque infantil y otro biosaludable. Sin duda el lugar perfecto para una escapada.

A Calzada (Pontevedra)

Esta playa fluvial está ubicada en Ponte Caldelas, y cuenta desde 2015 con bandera azul, gracias a sus condiciones ambientales y de instalaciones. En sus 250 metros de longitud podremos apreciar una presa y un bosque con robles, abedules y castaños. Allí se puede disfrutar de zonas de baño de aguas cristalinas para adultos y niños, un parque infantil y otro biosaludable.

Vilatuxe (Pontevedra)

Esta playa fluvial del municipio de Lalín se conoce también como Pozo do Boi. Una sencilla presa de madera forma una piscina con el agua del río con una profundidad de 1.8 metros, pero también hay zonas de menos profundidad para los niños. Al salir del agua podrás descansar sobre el amplio césped, tomar un poco de sol y disfrutar de todos los servicios que ofrece el área: mesas, barbacoa, cantina, columpios, etc.

Vilarello (Pontevedra)

La playa fluvial de Vilarello se encuentra en el municipio pontevedrés de Valga. Su explanada de arena a orillas del río Ulla la asemeja a las playas marítimas. Está situada en una zona de interés natural, dentro de la Red Natura 2000, con un ecosistema de gran valor ecológico. Cuenta además con un área de descanso con aparcamientos, hostelería y jardines. En la época estival cuenta con servicio de socorrismo.

Sela (Pontevedra)

A orillas del río Miño, en el ayuntamiento de Arbo, nos encontramos esta playa, que dispone de merendero y zona de pesca, por lo que es un lugar perfecto para los aficionados a la pesca. Además, desde ella se puede acceder a dos rutas por la orilla del Miño, “La Ruta de las Pesqueiras” y la “Ruta de los pescadores”. 

A Cova (Lugo)

En el municipio de O Saviñao, en plena Ribeira Sacra, está situada esta pequeña playa fluvial, a orillas del río Miño. Un lugar tranquilo e ideal para darse un baño refrescante. Con arena fina, merendero, parque infantil y restaurante es posible, además, practicar diversos deportes náuticos, como kayak o paddle surf.

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