Los museos más curiosos de Galicia

Hay museos por Galicia adelante un tanto desconocidos. A lo mejor no aparecen entre los primeros de la lista a la hora de las visitas turísticas, pero eso no les quita valor ni interés, más bien les da la gracia del descubrimiento.

Por ejemplo, puede que no sepamos que en Cangas está el MUVI, Museo dos videoxogos, pionero en el sector, fundado por Galo y Jacobo Martínez. Es un espacio interactivo y divulgativo que hace un repaso por la historia de la microconsola, del ordenador y del videojuego. Muestra más de 150 sistemas electrónicos. Aquí bien se ve el paso del tiempo… Ojo, igual tenemos en casa alguna valiosa antigüedad electrónica.

Siguiendo con juegos, pero los de siempre, en Galicia hay varios museos del juguete. El Museo Galego do Xoguete de Allariz, ubicado en una casa señorial del siglo XVIII, nace de la donación de un vecino, Alberto Oro Claro, de su colección de casi 800 juguetes de diferentes épocas, desde principios del siglo XX hasta mediados de los años 60, aproximadamente. También hay un Museo do Xoguete en el Pazo de Liñares, en Lalín, con piezas donadas por Antonio Chaves. En Ponteceso está el MELGA, Museo Etnolúdico do Xoguete, dedicado a los juegos y deportes tradicionales y a la evolución de los juegos desde la prehistoria.

Y, para terminar con los juguetes, podemos acercarnos a un sitio lleno de casas: el Museo de Casas de Muñecas de Monforte, en la Plaza de la Estación. Una colección de casitas victorianas, pazos, patios andaluces… con todos sus minúsculos detalles. Admirable artesanía y paciencia.

En Monforte también está el Museo do Ferrocarril de Galicia, MUFERGA. Lo más peculiar de la visita es la rotonda ferroviaria, antiguo taller de tracción e instalación del depósito de las locomotoras, con 38 vías radiales y un puente transbordador giratorio, únicos en España. Además, cuenta con locomotoras y vagones de distintas épocas y un parque temático del ferrocarril a pequeña escala. Entretenimiento asegurado.

Y del MUFERGA al MUVICLA, en Trasliste, Láncara. Atención, las siglas quieren decir: Museo vivo e integrado del campo y la locomoción agraria. O sea, la historia del tractor actual y de sus antepasados, en el marco de una casa de labranza en funcionamiento, en este caso dedicada a la manzana y la ternera. Hasta podemos dar una vuelta en un tractor clásico.

Aquí hasta los búhos tienen museo, no hay más que acercarse a Cerceda, donde el Museo do Moucho, abierto en 1994, acoge una colección de más de 5.000 piezas (esculturas, pinturas, artículos de orfebrería…) e instalaciones interactivas alrededor de esta ave.

Santiago tiene tantos museos que a lo mejor alguno nos pasa desapercibido, por ejemplo el MUPEGA, Museo Pedagóxico de Galicia, donde vemos la evolución de la escuela con mucho material de distintas épocas y hasta la recreación de aulas del siglo XIX. Por otro lado, en el Parque de Vista Alegre se encuentra el Museo de Historia Natural, con dioramas que muestran los hábitats de diferentes animales, la colección malacológica de Emilio Rolán, una de las más importantes del mundo, la de minerales…

Por suerte para Ordes, allí nació Juanjo Linares, el gran bailarín, maestro e investigador de danzas tradicionales. El Museo do Traxe Juanjo Linares de Orde surgió de donación que hizo de su colección de más de 1.000 trajes de baile, de los que se exponen alrededor de 260 piezas. Muchos son tradicionales, de diferentes épocas; otros, de él mismo, y algunos de figuras históricas del baile español como Antonia Mercé, Anita Delgado, y más reciente como Antonio Gades.

Ya que hablamos de baile, un poco de música, por favor. La Escola Provincial de Gaitas de Ourense es bastante conocida, en parte por ser la cantera de la Real Banda de Gaitas de Ourense. Tal vez no sea tan conocido el museo que se aloja en la propia escuela: el Museo Internacional de Cornamusas. Contiene una colección de distintas variedades de gaitas de Galicia y diferentes zonas de Europa, África y Asia.

En cuanto a museos etnográficos, hay muchos dispersados por Galicia, estudiando y divulgando la cultura de cada zona. Uno de los más originales es el Barco Museo Bonitero «Reina del Carmen», en Burela, un barco bonitero de madera de los años 60 reconvertido en museo etnográfico. Dentro de él todo gira alrededor de la cultura marinera, la vida a bordo del barco y las artes de pesca.

Para terminar con unas risas, ¿Qué tal si nos pasamos por el Museo do Humor de Fene? El alma máter del recinto es Xaquín Marín, prácticamente su artífice. Hay exposiciones de los máximos representantes del humor gráfico gallego, además de espacios dedicados a la caricatura, el cómic, las publicaciones de humor y objetos curiosos. Se organizan actividades, premios, actuaciones…

Si no nos apetece mucho encerrarnos en un edificio, quizás un día que apriete el calor, seguro que disfrutamos dando un paseo por algún museo al aire libre, como el Ecoespazo de Rexo, en Allariz, museo natural al lado del Arnoia, con intervenciones en piedras y árboles hechas por Ibarrola, o a la Illa do Covo, llamada también la Illa das esculturas, en las junqueras del Lérez, en Pontevedra, con obras en granito de Leiro, Giovanni Anselmo, Jenny Holzer y Robert Morris, entre otros.

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