Granjas de Galicia para visitar en familia

El crecimiento de las ciudades y el abandono de la aldea nos ha traído una sociedad bastante alejada de las labores del campo y de la ganadería. Cada vez hay más niños y niñas que nunca vieron de cerca una vaca. Así que, un estupendo recurso para acercarnos a este mundo, es la visita a una de las muchas granjas que nos abren sus puertas en Galicia.  

Muchas son conocidas como granjas-escuela, enfocadas en la divulgación de la vida en el campo y en actividades de ocio más allá de la granja. Sobre todo acogen grupos de estudiantes, familiares o amigos. Entre ellas:

La granja de Berganda, en Negreira, cerca de Santiago de Compostela, aparte de actividades agrícolas y de cuidado de los animales, ofrece actividades de ocio y tiempo libre como: hípica, talleres, celebración de eventos, etc.

La granja de Barreiros, en Sarria, Lugo, cuenta con huerta ecológica, animales de razas autóctonas, campos de cultivo, árboles frutales… Tienen estación meteorológica y todo.

La granja do Souto, en Ortigueira, además de ser centro de turismo ecuestre, da la posibilidad de hacer campamentos, rutas, visitas, clases, cursos… Muchas granjas, como esta de O Souto, abandonaron la actividad lechera, en su caso, y se convirtieron en centro de actividades ecuestres turísticas.

La granja de Belelle en Neda, A Coruña, también tiene equitación e apicultura.

El complejo de Fervenza aventura, en Silleda, Pontevedra, próximo a Fervenza da Toxa, con lo que ha crecido, ha pasado de granja a «centro de actividades en la naturaleza».

De este estilo también es la granja El Kirico, en Fornelos de Montes, Pontevedra, donde, además de dar de comer a los animales, regar, amasar pan… podemos hacer piragüismo, escalar en el rocódromo, o lanzarnos por la tirolina.

Otras granjas están más centradas en su producción. Algunos productores ecológicos se fijaron en las posibilidades que había abierto el sector del enoturismo, por ejemplo, y comenzaron a abrir al público sus explotaciones. Y parece que funciona. Ver de primera mano la fabricación u obtención del producto, da confianza al público como consumidor. Entre ellas, por ejemplo:

La Casa Grande de Xanceda. Es una casa agraria del siglo XVIII transformada con los nuevos tiempos. Tiene ecotienda, ecozoo, donde poder tomar contacto con los animales, prados, sala de ordeño, cava de quesos, despensa, establos… y actividades adecuadas a cada época del año. En ella vemos el proceso de producción de sus yogures, mantequillas y quesos.

En algunas de estas granjas, además, puedes llevarte a casa algo hecho por tí (muchas veces comestible y todo), como en la Casa del queso de Grixalba, en Sobrado dos Monxes. Ofrece actividades de ocio, de producción (procesado de lana, uso de abonos…), de gastronomía (trabajando con quesos, chorizos…), de historia (con rutas guiadas por los molinos…).

En la granja de Arqueixal, en la que disponen de diferentes casas, se dedican a los quesos y yogures ecológicos, y también invitan a la participación de las tareas de pelar maíz o elaborar quesos artesanales.

Otra granja dedicada al queso es la de Grixeira, en Cospeito, Lugo. Por cierto, que se hizo famosa por ser la que produce alguno de los quesos de una conocida cadena de hamburgueserías (empieza por eme).

En estas granjas no solo estamos hablando de animales como vacas, cerdos, gallinas, etc. Las abejas también son protagonistas en algunas granjas visitables, como en Apípolis, en Santo Estevo de Xeve, Pontevedra. Abre entre marzo y octubre, pues en el resto de los meses las abejas no tienen mucha actividad. Otra es Abellamoura, en As Pontes, en A Coruña. Aquí puedes sumergirte en la apicultura por un día, con cata de mieles incluida.

Otra alternativa muy recomendable es la visita al Museo Vivente do Mel O Enredo do Abelleiro, en Arzúa.

También se habla de granjas familiares. Son las que pasan de la producción para autoconsumo a la venta directa de productos ecológicos de calidad. Algunas también ofrecen alojamiento. Además de la venta de capones, terneras, cerdos, patatas, etc., también hay cultivos de hongos, por ejemplo, en la Casa de los Hongos, en Melide, A Coruña, o de flores, como en la Casa de las Flores, en San Sadurniño, A Coruña. 

Hoy en día también nos referimos a estos sitios como «ecoagroturísticos», ya que promocionan la vida sustentable. Por ejemplo, en la Asociación cultural del Millo Corvo, aprovechan para que aprendamos o retomemos antiguas costumbres y tradiciones. Otros, como Orballo, en Paderne, A Coruña, proponen un cultivo innovador y sostenible para la producción de infusiones, especias y plantas aromáticas.

Una granja curiosa para visitar es la Casa de Vázquez, en Láncara, Lugo, productora de manzana y ternera ecológicas, que alberga el Museo vivo e integrado del Campo y de la Locomoción agraria, dedicado a la vida en una casa tradicional labriega y a la historia del tractor.

Y, a modo de advertencia, hemos de tener en cuenta que las visitas a las granjas se hacen siempre bajo cita previa confirmada, y más en los tiempos que corren. Así que venga, ¡a escoger destino! 

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