Balcones con las mejores vistas de Galicia

Si nos gusta estar en casa y encima tenemos balcones con buenas vistas, ya es difícil sacarnos fuera. Lo bueno de estas plataformas es que, si nos da vértigo, podemos quedarnos en la retaguardia y, quien quiera, que se asome a la barandilla. ¿Y qué se ve, entonces? Pues vayamos de balconeo y descubramos unos cuantos paisajes para no salir del balcón.

En la Ribeira Sacra es difícil elegir, con más de treinta balconadas bien puestas… En Parada do Sil, donde las montañas del cañón llegan a lo más alto, tenemos varios ejemplos. Uno está en O Castro: As Xariñas, también conocido por el sugerente nombre de Mirada Máxica o Xariñas do Castro. Un balcón de rascacielos, por lo menos, pues hemos de tener en cuenta que estamos en una de las zonas con más pendiente del Val do Sil, y una elevación de 628 m. La estructura del mirador consta de dos pasarelas de madera que se adelantan unos metros en el cañón. Las barandillas son de madera excepto al final del balcón, que son metálicas, para aportar mayor seguridad. Un balcón en el puro precipicio. Ánimo, que se asome el personal sin vértigo, a disfrutar. 

Un poco más alto todavía está el balcón de Cabezoás, al lado de la carretera, enfrente del Coto das Boedas. Tenemos delante la zona más profunda del cañón, y el último meandro del Sil en Parada do Sil, ya que luego continúa en Nogueira de Ramuín. La ribera opuesta ya es Sober, que pertenece a la provincia de Lugo. El mirador se compone de una pasarela con suelo de madera y barandilla metálica y una plataforma pequeña que se alza un poco más, también metálica, como un voladizo para saludar. Y saludamos: a la derecha, Monforte de Lemos; a la izquierda, pequeñas aldeas com Cerceda o Alberguería.

En la misma zona, solo que en la provincia de Lugo, en Pantón, podemos asomarnos al balcón de A Pena Pombeira. Se encuentra en el punto más alto de Pantón, a 707 m. Se trata de una sencilla estructura sobre un gran bloque granítico. La vista desde allí arriba abarca un poco de todo: la orilla del Sil ourensana, entre Os Peares y Parada do Sil, y todo el Val de Lemos. A la izquierda se distingue el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil y Nogueira de Ramuín; a la derecha, Carballedo, Chantada y Monforte. A lo lejos, incluso se ve O Courel, Castro Caldelas y Manzaneda. Este mirador es un punto clave en la ruta de senderismo circular entre A Cruz y Pena Pombeira, lógico.

De momento, tres balcones mirando al Sil, esta casa no está mal… ¿Qué tal si cambiamos de río? En la comarca de O Ribeiro, a orillas del Miño, hay otro paisaje bueno, aunque con un punto de vista algo más bajo. Hablamos del balcón de O Coto da Pena Cortegada, que está situado aproximadamente a 30 m sobre el río. El mirador se hizo en 2015. Es de madera y está plenamente integrado en el paisaje, aprovechando una zona rocosa sobre el río. Hay buenas vistas al Miño, al pueblo y al balneario, pues recordemos que Cortegada es villa termal. Además, en la zona también hay merendero. Buen sitio para el relax.

Cambiemos de balcón y dirijamos la mirada hacia O Grove, por ejemplo, al Con da Siradella. Este es el punto más alto de la zona, a 165 m de altitud. Aunque no sea muy elevado, no importa, no hay obstáculos que impidan una de las mejores vistas del istmo de O Grove, A Lanzada, el Complejo Intermareal Umia- Grove, la Illa de Arousa, Sanxenxo, las Illas Atlánticas, Cabo Silleiro, Cabo Home… Es que desde aquí la panorámica es de 360º así que, más que de balcón, deberíamos hablar de terraza.

En la provincia de Pontevedra tenemos un monte con cinco miradores: el monte Aloia. Es la cumbre que está más al sur en la Serra do Galiñeiro. Pertenece al municipio de Tui, y tiene el orgullo de ser el primer Parque Natural de Galicia, título que recibió en 1978. Uno de los miradores con mejor balcón es O Castelo. Está orientado al oeste, en plena muralla ciclópea, esa construcción antigua de un pasado misterioso que discurre a lo largo de 1.250 m del monte. Desde aquí vemos todo el Val Miñor y hasta la ría de Vigo. La barandilla del balcón simula sinuosos troncos de árboles, de manera que no cuesta verla como parte del paisaje. 

Y de una muralla ciclópea al Pico da Muralla o Monte da Muralla, ente los municipios de Rianxo, y Lousame que se llama así por tener restos de muros castreños, en una zona en la que a la mínima encontramos piedras con historia. El mirador fue construido en 2020, con un balcón estupendo para contemplar las Rías Baixas. Se ve claramente la Ría de Arousa, de Muros, de Noia, Rianxo, la Serra do Barbanza, la desembocadura de la Ría de Vigo y las Cíes y, los días claros, hasta Padrón y Santiago. ¡Increíble! ¿Quién va a salir del balcón con estas vistas?

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