Belenes tradicionales de Galicia

Montemos o no el belén en casa, en diciembre y enero, podemos visitar unos cuantos belenes que nos meten de lleno en la navidad. Aunque también los hay vivientes, vamos a centrarnos en los tradicionales, con figuras y decorados hechos a mano, algunos con partes mecanizadas e incluso efectos especiales. Las obras van mejorando navidad a navidad gracias al trabajo de los belenistas, que unas veces son una persona y, otras, un pueblo entero.

Uno de los más famosos es el Belén de Begonte (5 diciembre – 29 enero), en plena Terra Chá. Está declarado de interés turístico gallego. Fue fundado en 1972 por José Domínguez Guizán y José Rodríguez Varela. Está lleno de figuras, muchas animadas electrónicamente, que representan desde la más tradicional escena bíblica hasta la más popular chairega. Desde su origen ha crecido tanto, que la sala adyacente está dedicada al Museo del Belén, con las figuras y conjuntos animados que van siendo renovados cada año. En Begonte, el belén es el protagonista indiscutible de la navidad, y sirve de excusa para organizar las fiestas que, como no, empiezan con el Pregón del Belén. Este año, con motivo del cincuenta aniversario, se celebra la muestra itinerante «50 años del Belén de Begonte».

Otro belén con el título de interés turístico gallego es el Belén artesanal en movimiento de Valga (5 diciembre – 9 enero). Cuenta con más de tres mil piezas. Además de los episodios bíblicos, representa escenas de la zona de Valga (romerías, procesiones…), personajes del municipio y de Galicia (La Bella Otero, Ferro Couselo, Rosalía, Castelao…) y temas de la actualidad social, política, etc. Esto significa que cada año hay una renovación importante de figuras y decorados.

Por estas fechas, el casco antiguo de Viveiro es invadido por el Belén gigante de Viveiro, también conocido como «Viveiro ante o Berce» (Viveiro ante la cuna), o «Belén gigante de Santa María» (5 diciembre – 13 enero). Su principal característica es la gran escala, con un centenar de figuras a tamaño natural, con «cagón» y todo, y que por el medio andan gallinas, de carne y hueso, que animan la fiesta. Está organizado por la Asociación de Amigos de Casco Histórico, en el casco histórico, claro. Y siempre hay novedades: este año se incorpora un faro de casi ocho metros de alto, con la función de proteger el crucero del atrio.

En la provincia de Lugo, la tradición belenista también se muestra cada año en el Concurso de Belenismo de Lugo, en el edificio de Afundación de la plaza de Santa María de Lugo (17 diciembre – 7 enero).

En Santiago, podemos visitar el Belén de San Fiz de Solovio, en la iglesia que le da nombre, (3 diciembre – 5 enero). Precisamente, la portada románica de la iglesia presenta un tímpano con el relieve de la Adoración de los Magos, de 1316. El belén tiene alrededor de quinientas piezas hechas a mano, de barro y lienzo pintado. Es cedido y montado año tras año por José Uzal. También incluye iluminación, sonido y efectos especiales (niebla, truenos…).

Un belén muy peculiar es el Belén de Baltar, en Ourense. Se compone de más de cien figuras de barro cocido. Su característica principal, además del sello del escultor, es que tiene un aire profundamente ourensano, con escenas en la plaza, en la taberna, con el fotógrafo ambulante… Arturo Baltar lo empezó en 1967 por encargo de la Asociación de belenistas. Después de unos años instalado en la capilla de San Cosme y San Damián, en 2010, se trasladó al edificio anexo, al llamado «Espacio expositivo Arturo Baltar» y, desde entonces, ni tenemos que esperar a navidad, pues el belén se puede visitar todo el año pero, entre el 17 de diciembre y el 6 de enero, con horarios especiales. Por cierto, que a diez minutos de aquí, en la sede del obispado, también podemos acercarnos a la Exposición de Belenes del mundo, con más de ciento cincuenta belenes de los lugares donde están presentes las misiones (10 diciembre – 7 enero).

Otros belenes de la provincia de Ourense son el Belén da Viruca (8 diciembre – 6 enero), en Verín, en el que se reflejan zonas típicas de Verín y labores tradicionales de la zona de Monterrei; y el Belén de Parada de Sil (20 noviembre -30 enero), hecho por José María Campo Herrero, con reproducción a escala del monasterio de Santa Cristina y todo.

Otro belén curioso es el Belén familiar de Conxo (3 diciembre – 9 enero). La familia Otero lleva recibiendo visitantes para apreciar su belén desde hace más de setenta y cinco años. Cada edición lo dedican a algún personaje, generalmente de la zona. Este año, va por las víctimas de la pandemia.

El Belén de la Orden Tercera de Ferrol también tiene más de setenta años. Cuenta con un bonito nacimiento de estilo oriental. Fue puesto en marcha por Alfredo Martín, ya fallecido, y continúan la obra su familia y otros colaboradores. Además de toda la escenografía propia del belén, dos pajes narran las escenas mientras se mueven las figuras. Se puede visitar desde el 26 de noviembre.

Hay belenes que abren las puertas más adelante, como el Belén de la Grande Obra de Atocha, en A Coruña (25 diciembre – 6 de enero). Tiene la curiosidad de estar hecho a escala del mapa de Jerusalén. Los fondos fueron pintados por Camilo Díaz Baliño en 1923. En A Coruña también se puede ver el Belén municipal desde el 10 de diciembre, lleno de personajes de la ciudad.

En Vigo, aunque parezca que solo hay luces, también se montan belenes de mucha tradición. En la Casa das Artes se expone el Belén monumental de Vigo (27 noviembre –  enero) y, por otra parte, se celebra el 56 Concurso de belenes de Afundación (1 diciembre – 8 enero), que se muestran en la Sala de Exposiciones del teatro Afundación.

En la Casa de Cultura de Gondomar, Fernando Fernández Penedo monta el Belén artesanal en movimiento (5 diciembre – 9 enero) desde hace veinte años. Tiene más de seiscientas piezas, ciento cincuenta en acción.

También hay tradición en Mos, donde el grupo vecinal «Armouse o belén» hace el Belén del Pazo de Mos (1 diciembre – 7 enero). Se trata de una exhibición solidaria pues, para entrar, hay que hacer una donación al banco de alimentos. Y, cerca de allí, se expone el Belén de Herville (5 diciembre – 19 enero), en la Asociación cultural y social de Herville, con un montón de detalles históricos.

Si vamos hacia el sur y llegamos a Tui, hay que ver el Belén de la Catedral de Tui (20 diciembre – 10 enero). En el retablo de la Expectación se expone el nacimiento y, por todas las naves, los Belenes del mundo.

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