Naturaleza, etnografía y ocio en un paisaje de película en Arbo

Asomarse a la orilla del Miño en el municipio pontevedrés de Arbo no solo permite disfrutar de un privilegiado balcón sobre el río más importante de Galicia y contemplar, más allá de sus aguas, las tierras de Portugal. Supone además abrir una ventana a un espacio en el que la etnografía, la naturaleza, la historia y el ocio se dan la mano para goce del visitante.

 

A los pies del puente internacional que une Galicia y el país vecino inaugurado en 1998 se encuentra un lugar que bien merece una visita ya solo por el hecho de albergar un espléndido mirador y una bonita y recogida playa fluvial en la que es posible disfrutar de un baño rodeado de la vegetación típica de la zona. Además, ese espacio situado muy cerca del barrio de A Estación sirve de punto de salida y de meta de varias de las rutas de senderismo diseñadas por el Ayuntamiento de Arbo para dar a conocer algunos de los principales atractivos turísticos del municipio.

 

En los alrededores de la playa fluvial de Arbo arranca el sendero Miño-Deva. Se trata de una ruta de poco más de medio kilómetro de longitud y dificultad baja que sigue el curso del Miño aguas arriba hasta encontrarse con la desembocadura del Deva al tiempo que nos ofrece bellas panorámicas y varias zonas de descanso. El principal elemento de interés de este recorrido son las estructuras en piedra construidas en el propio cauce del río para facilitar la pesca de la lamprea. Cuentan algunos historiadores que en aquellos tiempos los emperadores ordenaban llevar hasta Roma lampreas vivas de Arbo, que después eran criadas en viveros hasta el momento de su consumo en grandes banquetes. Hoy en día, la lamprea sigue siendo una de las señas de identidad más importantes del municipio, que la ha convertido en el plato estrella de su cocina y en el eje de dos grandes celebraciones gastronómicas, una de ellas declarada de interés turístico nacional.

 

Y las pesqueiras en las que siguen siendo capturados estos peces prehistóricos sirven también de brújula y de motivo central de otro recorrido que tiene como punto final la playa fluvial de Arbo: el Sendero de los Pescadores. La playa fluvial de Sela es el lugar habitual de comienzo de esta ruta para los caminantes que se internan por este trazado de más de 10 kilómetros de longitud. El recorrido discurre en paralelo al cauce del río Miño aprovechando los senderos que desde tiempos inmemoriales vienen empleando los pescadores para acceder a las estructuras desde las que capturan las lampreas. El sendero está dotado de paneles informativos que permiten aprovechar al máximo los encantos de este espacio que ha sido incluido en la Red Natura 2000 y en el que se puede encontrar densa vegetación de ribera y una gran variedad de especies arbóreas.

 

Los atractivos de la zona son tantos que incluso llegaron a cautivar a los productores de Hollywood, tal como recuerdan aún los vecinos más veteranos del lugar. Las inmediaciones de la playa fluvial de Arbo sirvieron en el año 1957 de plató natural para el rodaje de algunas escenas de “Orgullo y pasión”, una superproducción dirigida por Stanley Kramer, ambientada en la Guerra de la Independencia española y protagonizada por tres grandes estrellas de la época: Frank Sinatra, Cary Grant y Sophia Loren. Ninguno de ellos llegó a visitar la localidad, puesto que para la batalla fluvial allí rodada los productores recurrieron a dobles. Pero muchos vecinos de la zona sí tuvieron ocasión de participar en la película como figurantes y el despliegue de medios técnicos, humanos y materiales realizado (incluido un cañón de grandes dimensiones) causó sensación en la zona. Una placa en recuerdo de aquellos hechos colocada en las inmediaciones de la playa fluvial en el 50 aniversario del rodaje no hace sino confirmarnos que estamos en un lugar de película.

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