De paseo entre castaños de cuento

El otoño en Galicia es una estación marcada por los colores y los sabores. Y en ambos casos, los bosques de castaños (soutos) que pueblan nuestra tierra desempeñan un papel central. La sombra refrescante que nos regalan en las épocas de más calor da paso tras el verano a una etapa en la que las hojas comienzan a cambiar de tonalidad y caer para formar bonitas alfombras naturales y en la que los frutos de estos árboles nos vuelven a demostrar porque han jugado un papel crucial en el mundo agrario de muchas zonas de Galicia desde hace varios milenios. Los castaños son uno de los elementos definitorios de nuestro paisaje y desde aquí les rendimos homenaje invitándote a conocer algunos de los ejemplares más sorprendentes que podrás admirar de cerca si recorres Galicia.

 

Castaño da Capela o de Baamonde

Begonte

Amenazado hace medio siglo por el proyecto de una carretera, una de las principales singularidades de este ejemplar situado en el lugar de Baamonde tiene que ver, precisamente, con el modo en el que fue salvado. El artista local Víctor Corral aprovechó un hueco existente en el interior del árbol para tallar una capilla en honor a la Virgen y convirtió así este castaño centenario en un museo vivo y un lugar de culto.

 

Castaño do Val da Fonte y Souto da Rubial

Folgoso do Courel

Con medio milenio de vida, casi 20 metros de altura y más de 8 de perímetro en su base, el enorme castaño do Val da Fonte, situado en la aldea de Paderne, es ya una visita obligada para aquellos que se internan por algunas de las rutas de senderismo que cruzan el municipio lucense de Folgoso do Courel. El paso del tiempo ha hecho mella en la madera de su parte inferior dejando una gran cavidad en la que es posible cobijarse si te sorprende la lluvia en plena ruta y que sirve de marco para las fotos que allí se hacen los senderistas. También en Folgoso do Courel podemos disfrutar del Souto da Rubial, en la aldea Parada, donde podemos contemplar más de medio centenar de castaños centenarios.

 

Castaño de Pumbariños

Manzaneda

Situado  en el souto de Rozavales (declarado monumento natural), el castaño de Pumbariños destaca entre sus árboles vecinos por su longevidad y sus dimensiones. Cuentan que este ejemplar ya era centenario cuando Colón regresó de su primer viaje a América y su perímetro alcanza ya los 13 metros, lo que lo convierte en uno de los de mayor circunferencia de Galicia. Si quieres abrazarlo será preciso que acudas acompañado por un nutrido grupo de amigos.

 

Castaño da Ribeira

A Mezquita 

Aunque le falta parte de la copa, las dimensiones de este castaño que tiene más de diez metros de perímetro en su base siguen impresionando a todo aquel que lo contempla de cerca. Está situado en el Souto da Ribeira, en la parroquia de Manzalvos, por la que pasa una antigua ruta comercial conocida como la Ruta da Pana o Ruta Bragantina. También en A Mezquita es posible ver otros castaños singulares como los de Prado da Ponte, Cadavós y de O Mola.

 

Castaño de Pexeiros

Os Blancos

El castaño de Pexeiros, en el municipio de Os Blancos, no solo destaca por las dimensiones de su perímetro. Un estudio realizado el año pasado por el Grupo de Agronomía del Campus de Lugo de la Universidad de Santiago de Compostela concluyó que supone el caso documentado de injerto más antiguo realizado en el sur de Europa. Según dicha investigación dicha práctica fue llevada a cabo en el primer tercio del siglo XV, mientras que en otros lugares como Portugal, el País Vasco o Italia los primeros casos documentados se remontan a finales del siglo XV, mediados del XVI y XVII, respectivamente.

 

Castaño de Cerdedelo

Laza

Con más de diez metros de perímetro y un decena de grandes ramas que alcanzan los 30 metros de altitud el castaño de Cerdedelo tampoco deja indiferente a quienes lo contemplan. Se encuentra además en una zona de gran valor natural en la que existen varios centenares de ejemplares más de estos y otros árboles.

 

Castaño de Trambolosríos

Parada de Sil

Situado en el corazón de un bosque autóctono se encuentra este castaño de más de 9 metros de perímetro y 15 de altitud. Su aprovechamiento como importante productor de castañas queda de manifiesto por la presencia en sus inmediaciones de los restos de un sequeiro, una antigua construcción de piedra que era empleada para almacenar y secar los frutos recolectados.

 

Castaño de Soutogrande

Vilariño de Conso

En el acceso al pueblo de Soutogrande podemos encontrar este espectacular castaño partido en dos y que dispone de leyenda propia. Cuentan en Vilariño de Conso que su aspecto actual se debe al impacto de un rayo, pero aseguran que esto no fue casual, sino que fue la Virgen la que lo dirigió hacia el árbol para evitar que afectase a los vecinos del pueblo.

 

 

 

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