El Rollo de A Alberguería, un símbolo de otros tiempos recuperado tras décadas de olvido

El paso del tiempo es en ocasiones una losa bajo la que se oculta buena parte de nuestro legado histórico y patrimonial. Muchas veces es imposible recuperar ya esos vestigios y tenemos que conformarnos con evocarlos a través de testimonios indirectos, pero en algún caso un hallazgo casual permite poner en valor un monumento que durante siglos había permanecido olvidado y revivir así un pedazo de la historia local.

 

Lo saben bien en la aldea de A Alberguería, en el municipio ourensano de Laza, un lugar muy conocido por los peregrinos de la Vía de la Plata y que desde hace ahora una década muestra con orgullo una de esas piezas felizmente recuperadas. Presidiendo y dando nombre a la Plaza del Rollo, una columna circular de piedra se alza como testimonio de la justicia que se ejercía en otros tiempos y como ejemplo de que el empeño de unos pocos puede servir para reconciliarnos con nuestro patrimonio.

 

Lo que podría parecer una simple pieza ornamental, es en realidad un curioso símbolo jurisdiccional único en Galicia. Columnas como la de A Alberguería marcaban la categoría administrativa de una villa y sus límites jurisdiccionales y, en ocasiones, servían también como picotas, es decir, el lugar donde los presos eran expuestos ante el resto de los vecinos y sometidos a un castigo físico. La vigencia de este tipo de justicia se mantuvo durante varios siglos, hasta que en 1812 las Cortes de Cádiz decretaron su abolición provocando que la gran mayoría de estas columnas fuesen derribadas y acabasen desapareciendo.

 

En el caso del Rollo de A Alberguería, el escritor e historiador Eligio Rivas Quintas sostiene que puede ser el único que se ha conservado en Galicia aunque limita los usos que tuvo en el pasado. Detalla que no presenta argollas para atar a los presos ni señales que indiquen que hubiese sido empleado como picota, así que concluye que únicamente servía para marcar los límites de la jurisdicción del Conde de Monterrei y como señal para los peregrinos que se dirigían a Compostela por la Vía de la Plata.

 

Fue, precisamente, Eligio Rivas quien permitió sacar a la luz la existencia del Rollo de Alberguería. Todo comenzó en 1993, cuando durante uno de los recorridos que el historiador estaba realizando por la zona para una publicación sobre la Vía de la Plata se percató de que la extraña columna que había sido empleada como parte del cierre de una huerta particular era en realidad uno de esos rollos jurisdiccionales perdidos. Los vecinos más veteranos del lugar contaban que lo recordaban siempre en ese curioso emplazamiento, pero algunos explicaban también que sus mayores sí les habían hablado de la época en la que la columna ocupaba el centro de la plaza del pueblo. En el año 2010, casi dos décadas después, y gracias a la labor de Eligio Rivas, el empeño de la Asociación de Amigos da Vía da Plata-Camiño Mozárabe y el apoyo de los vecinos y de las administraciones local, provincial y autonómica el Rollo de A Alberguería volvió a su lugar original. 

 

Allí permanece hoy en día, en la Plaza do Rollo, convertido en uno de los monumentos más importantes del lugar y en un lugar de parada obligada para los peregrinos de la Vía de la Plata que pueden sumar así un pedacito de historia local a su relato del Camino.

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