Santa Comba y la cascada de Castriz

En el país de los mil ríos hay lugares como este, insospechados, y por fortuna bien cuidados para que todo el mundo pueda gozar de ellos. El río Mira es un pequeño afluente del Xallas que atraviesa el municipio de Santa Comba, en el corazón agrario de la provincia de A Coruña. En un momento dado dentro de su pequeño recorrido, la corriente se ensancha y cae unas docenas de metros haciendo forma de escalera, brincando el agua entre las rocas para después perderse formando pequeños riachuelos que se acaban uniendo de nuevo para más tarde desembocar en el río principal.

El espectáculo es especialmente hermoso en la época de lluvias, pues el Mira parece no querer conformarse con su lecho y hace fuerza por desbordarse. El rugido de la corriente y el frescor del agua invitan a pasar una tarde observando la cascada, y a buen seguro que es cosa sencilla, puesto que el entorno está perfectamente cuidado y pensado para el relax.

Pasarelas de madera, molinos restaurados (con explicaciones muy interesantes sobre su propiedad, que podía ser individual o comunal según el caso) y una zona de picnic se unen a los accesos, perfectamente mantenidos, que se hacen a través de una ancha pista de tierra apta para cualquier tipo de coche. Los ocho kilómetros que recorre entre Abelenda (Coristanco) y el Xallas, y las aguas que aprovecha de la laguna de Alcaián le bastan al río Mira para crear una auténtica joya de la naturaleza para todos los públicos.

La hermosura y la fertilidad de esta zona no pasó desapercibida para los pueblos que vivieron aquí durante milenios. Empezando por la toponimia, en Castriz hay trazas de un castro de buenas dimensiones. En el Ayuntamiento de Santa Comba se cuenta más de una docena de estos antiguos asentamientos de la Edad de Hierro, entre ellos algunos tan importantes como el de San Bartolomeu en O Busto. Además, algunos historiadores defienden la teoría de que por la zona de Castriz pasaba una importante vía de comunicación romana y que en sus alrededores estacionó en tiempos un importante cuerpo del ejército imperial.

La cascada de Castriz se encuentra en el industrioso Ayuntamiento de Santa Comba. Diez mil personas viven en este municipio, en el que la principal actividad económica es la ganadera. El paisaje agropecuario, las lomas ondulantes y el ganado que pace tranquilamente en las praderas contrastan vivamente con la acción que se vive en las calles de la localidad, centro administrativo de la comarca. Las ferias que se celebran en las alamedas centrales están entre las más concurridas de toda Galicia, y en ellas se pueden encontrar desde productos de alimentación a ropa, calzado, maquinaria agrícola o muebles.

El ocio nocturno ha sido también históricamente un gran atractivo de esta población, que reúne a jóvenes de todo el entorno cada fin de semana. Las noches son intensas en Santa Comba, donde funcionan varios pubs y discotecas de las más concurridas de la comarca. Con estos ingredientes (tradición hostelera, paisaje y productos ganaderos y de la huerta excelentes) es fácil suponer que la gastronomía xalleira es imponente: la presencia en el pueblo de un restaurante con estrella Michelin (nada menos) es prueba de ello.

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