Otoño en O Courel

Si hay un momento bonito para disfrutar de los bosques, los parques y los paseos, ese es el otoño. Quizá por eso, y unido al hecho de que es una tierra en la que abunda la vegetación, Galicia se convierte en un paraíso lleno de paisajes idílicos.

Uno de ellos está situado al sur de la provincia de Lugo, y en él se pueden encontrar árboles de la más variada tipología y de la más variada antigüedad. Estamos hablando de O Courel, un lugar cuya belleza se hace más evidente con la llegada del otoño.

El mero hecho de recorrer las carreteras de esta zona y echar la vista hacia las pronunciadas laderas de la montaña bajo nuestros pies es impresionante, pero es que en otoño, además, el manto de colores dorados que lo cubre todo hace que gocemos de unas vistas espectaculares, de película.

Y si hacemos el recorrido a pie, es fácil encontrarse con las setas y las castañas tan típicas de esta época llenando el suelo de riqueza. Tanto es así que, cada año, son numerosos los aficionados a la micología y comerciantes que acuden a O Courel a hacerse con estos productos. Productos que, además, en Galicia, cuentan con una calidad formidable debido a las condiciones climatológicas y al terreno que ofrece la comunidad.

Si eres un aficionado al senderismo, también encontrarás aquí diversas rutas que te ayudarán a conocer un poco más la flora y la fauna de esta zona, así como descubrir los pequeños pueblos llenos de encanto que se esconden tras los bosques frondosos. Son infinitos los caminos que recorren esta sierra y, entre unos y otros, antiguos secaderos de castañas, herrerías y otros elementos que nos muestran cómo se vivía y cómo se trabajaba aquí hace años. Incluso los romanos vinieron hasta aquí durante la Edad Media para hacer excavaciones en busca de oro.

No puede uno marcharse de aquí tampoco sin hacer un recorrido por los diferentes riachuelos que terminan en hermosas cascadas en el interior de O Courel, como la Cascada de Vieiros. Son imperdibles también las cuevas calizas y los castros, como el Castro da Torre o el Castro de Vilar, patrimonio cultural de inmenso valor.

Este otoño, si tenéis la oportunidad de visitar esta zona, no la desaprovechéis. Solo al llegar allí entenderéis porqué es toda una joya de la naturaleza y porqué todo el que va una vez tiene la necesidad de regresar.

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