Los pasos de María Pita a través de la ciudad de A Coruña

Durante la primavera de 1589, Sir Francis Drake recibía por parte de la Reina Isabel de Inglaterra la orden de destruir los restos de la Armada Invencible que se habían refugiado en las costas del norte de España. En este contexto y con más de 150 barcos y 23.000 hombres el 4 de mayo de aquel año las tropas inglesas atacaron A Coruña. Lo que no sabía en ese momento la marina británica era que las gentes de la ciudad iban a oponer semejante resistencia. No solo hombres, sino también mujeres y niños se colocaron al frente de la batalla y plantaron cara a los corsarios de Francis Drake. Entre este contingente defensivo destacó la figura de una mujer, su nombre: Mayor Fernández de la Cámara y Pita, la cual, tras un malentendido a la muerte de su hermana, pasó a la historia como María Pita. 

 

Tras largos días de feroz lucha pugnando por el dominio de la villa la población se refugió tras los muros de la “Ciudad Vieja” desde los que opuso una gran resistencia. El enemigo terminaría por derribar estos muros, pero cuando todo el mundo creía sucumbir, María Pita, con una lanza, mató al alférez británico que pretendía liderar la victoria y según cuenta la leyenda arrebatándole la bandera que portaba y al grito de ¡Quién tenga honra, que me siga! azuzó los ánimos de los coruñeses logrando que el enemigo emprendiese la huída. María Pita se convertía así en una protagonista indiscutible de la historia de A Coruña y como tal, hoy te ofrecemos un recorrido a través de la ciudad centrado en el papel de esta heroína local.

 

Plaza de María Pita 

Comenzamos nuestra visita en la Plaza de María Pita. El centro de esta plaza rectangular de 10.000 metros cuadrados y proyectada a mediados del siglo XIX, acoge la escultura dedicada a nuestra protagonista. Esta estatua de bronce de algo más de 3 metros se erige sobre un pedestal de piedra que supera los 5 metros, alcanzando así una altura total superior a los 9 metros. La obra, del escultor Xosé Castiñeiras, representa a la heroína coruñesa sosteniendo en una mano la lanza con la que mató al alférez inglés y con la otra, el cuerpo sin vida de su marido fallecido en la batalla. 

 

Palacio Municipal

Este edificio modernista construido entre los años 1908 y 1912 ocupa el frente norte de la plaza. Inaugurado por el Rey Alfonso XIII en el año 1927 alberga las dependencias administrativas del Ayuntamiento de A Coruña. Consta de tres plantas y ático. Su fachada de sillería gallega con claro estilo renacentista francés mide 64 metros de largo y esta conformada por 43 ventanas y 15 arcos, que sirven como amplios soportales. Talladas en piedra blanca en el frontal del edificio encontramos cuatro estatuas en representación de las cuatro provincias gallegas: A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. En la parte superior del frente se observa el escudo de la ciudad y la inscripción “muy noble y muy leal ciudad de La Coruña, cabeza, guarda y llave, fuerza y antemural del Reino de Galicia”. Entrando en su interior, la primera planta ampara la zona noble, compuesta de varios salones así como el Museo de los Relojes y la Galería de los Alcaldes. En esta planta destacan el despacho de la Alcaldía, las salas de reunión de concejales y la escalinata de honor que comunica la Alcaldía con el Salón de Plenos. La segunda planta acoge oficinas y despachos. Por último en el ático es donde antiguamente se ubicaba la vivienda del conserje. De las tres torres, la más alta alberga el reloj y las campanas.

 

Galerías

Bajo el resto de edificios porticados encontraremos diversos establecimientos, entre los cuales podremos disfrutar de un buen café en sus terrazas o de la gastronomía típica gallega en sus restaurantes, aprovechando el ambiente de esta encantadora plaza.

 

Ciudad Vieja 

Dejando atrás la solemne Plaza de María Pita encontraremos la Ciudad Vieja. Caracterizada por sus construcciones históricas y sus calles adoquinadas, merece la pena recorrer este conjunto de gran armonía. Conviviendo con el bullicio de la ciudad se abre una puerta a la historia. A través de sus edificios, ocupados ahora por pequeños comercios, tascas y restaurantes, caminamos por estas calles que nos van a transportar a través de diferentes etapas históricas desde la Edad Media hasta el siglo XXI. El casco antiguo de la ciudad conserva las residencias y casonas nobles de las familias aristocráticas que habitaron la ciudad. Entre estas construcciones se distinguen edificios como el Palacio del Marqués de San Martín de Hombreiro; la vivienda familiar de Emilia Pardo Bazán, hoy convertida en casa-museo y que comparte dependencias con la Real Academia Galega; la residencia de la poetisa Rosalía de Castro y de su marido, el escritor Manuel Murguía; el Pazo de Cornide o la antigua mansión de los Condes de Montaos, hoy sede del Gobierno Militar. 

 

Casa Museo María Pita

Sita en el número 28 de la calle de Herrerías, este museo recuerda la vida de la ilustre heroína, cuya hazaña tuvo lugar a escasos metros de allí. Las instalaciones se dividen en cuatro salas que ofrecen un recorrido no solo por la vida de nuestra protagonista y el ataque de los ingleses sino también, por la ciudad de A Coruña de la época. A lo largo del año la planta baja de la vivienda acoge además exposiciones de temática variada.

 

Legado religioso

Continuando nuestro paseo por las calles del casco antiguo encontramos numerosos edificios religiosos entre los que destacan la Iglesia de Santiago, probablemente la más antigua de A Coruña; el Convento Iglesia de Santo Domingo, que aunque inicialmente se construyó fuera de la muralla, fue reconstruido dentro de la Ciudad Vieja en el siglo XVII; el Convento y la Plaza de Santa Bárbara; la Colegiata de Santa María do Campo o la Iglesia de la Orden Tercera. 

 

Jardín de San Carlos

De visita obligada es también el Jardín de San Carlos, en un primer momento fue construido en el siglo XIV como castillo defensivo fuera de la muralla, quedando unido a la ciudad en el siglo XVI. Este Jardín alberga la tumba del general inglés John Moore, fallecido en 1809 defendiendo la ciudad del ataque de los franceses. Cuenta el parque con una gran variedad de especies autóctonas y otros árboles exóticos entre los que destacan dos olmos centenarios. Además desde su mirador nos ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad.

 

Las fortalezas

Ya para terminar nos perdemos entre recuerdos de batallas y tiempos pasados visitando los vestigios de la vieja ciudad amurallada que defendió nuestra valerosa heroína. Los restos fortificados asoman hoy a través del bastión de San Carlos: antiguo baluarte que formó parte de las defensas de la ciudad; y el Castillo de San Antón: construído en el siglo XVI sobre una pequeña isla rocosa y bajo la orden del Rey Felipe II, adquirió su configuración actual a finales del siglo XVIII. Sirvió como prisión hasta mediados del siglo XX y a partir del año 1968 hasta día de hoy ocupa la sede del Museo Arqueológico e Histórico.

 

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