La Ulloa y los torrentes de Mácara

La Ulloa es una comarca interior de la provincia de Lugo conocida con todo merecimiento por un producto gastronómico singular: el queso. En este territorio (y en los municipios limítrofes de la provincia de A Coruña), de colinas suaves cubiertas por viejos bosques de castaños y atravesado por riachuelos de agua prístina, pacen los cientos de vacas que producen la leche necesaria para elaborar los productos de la Denominación de Origen Protegida Arzúa-Ulla. Te proponemos una ruta al son del principal de esos ríos que te puede servir como excusa para visitar la comarca.

La ruta es la de los torrentes de Mácara y la mejor manera de llegar al inicio es hacerlo desde Palas de Rei, tomando la carretera hacia Pambre. Un par de kilómetros después de esta localidad y de su hermoso castillo, una pista a la derecha indica el inicio de la caminata. De hecho, hay quien prefiere empezar ya en el mismo castillo, una espectacular fortaleza del siglo XIV que inspiró al escritor y religioso Antonio López Ferreiro uno de los libros fundamentales de la literatura gallega.

En todo caso, la ruta de los torrentes de Mácara empieza propiamente en un espectacular bosque de castaños que debemos cruzar para luego, tomando a la izquierda, llegar al río, que no es otro que el Ulla. El tercer río más grande de Galicia tiene aquí un tamaño mucho más reducido del que adquirirá en su aproximación a la ría de Arousa, donde muere, pero cuenta habitualmente con una gran fuerza. De hecho, durante el trayecto contemplaremos una serie de pozas que llaman al baño, pero ante las que hay que ser muy prudentes, pues el agua puede jugar alguna mala pasada. El recorrido es apto para senderistas con un cierto entrenamiento. En medio encontraremos más de un obstáculo (peñascos, troncos, tramos resbaladizos) que conviene superar utilizando incluso las manos, y que pueden poner en dificultades a los menos acostumbrados.

La senda permite hacer paradas cada poco en zonas en las que el agua remansa antes de volver a retomar su camino con velocidad y, en ocasiones, con cierta violencia. Los “torrentes” forman cada pocos metros una pequeña cascada o unos rápidos bonitos de ver y  de retratar. La corriente está rodeada de una espesa vegetación de ribera: entre los robles y los castaños, ayudados por la humedad, abundan los fresnos y los avellanos. Si, además, la ruta se recorre en otoño, la variedad de setas que nacen a orillas del río es sorprendente. Pero ¡ojo! Para consumirlos e incluso manipularlos conviene ser un experto; aunque en el monte gallego se producen muchos hongos comestibles, también los hay venenosos que pueden dar un susto importante.

Si quieres cerrar de la mejor forma posible la experiencia de la ruta, es muy recomendable acercarse al finalizar a Palas de Rei. La localidad, una de las más importantes del Camino Francés a Santiago, dispone de numerosos establecimientos en los que comprar y probar el queso local. Arzúa-Ulloa es una de las variedades más conocidas de Galicia. Se elabora con leche de vaca y su suavidad y acidez lo hacen ideal para acompañar a un dulce de membrillo.

 

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