La D.O. Rías Baixas y sus cinco subzonas de producción

Galicia es, sin duda, una tierra que ofrece una experiencia enoturística increíble. Entre las cinco Denominaciones de Origen que ostenta nuestra comunidad, la D.O. Rías Baixas es una de las más populares pero, ¿cuánto sabes realmente de ella? Una buena manera de conocer sus afamados vinos es recorriendo las zonas en las que se divide su distinción.

Antes de profundizar en ellas, debemos recordar que la Denominación de Origen Rías Baixas es una pequeña zona vitivinícola situada principalmente en la provincia de Pontevedra y una reducida parte de la provincia de A Coruña. Con más de 4.000 hectáreas repartidas en más de 20.000 parcelas que, por su característico emparrado, se tienen que vendimiar a mano.

Aunque la variedad de uva más conocida es la de Albariño, el Consejo Regulador de la D.O. Rías Baixas recoge también las variedades de Loureira blanca o Marqués, Treixadura, Caiño blanco, Torrontés y Godello en las blancas y, Caiño tinto, Castañal, Espadeiro, Loureira tinta, Sousón, Mencía, Brancellao y Pedral en las tintas. Lo que demuestra la calidad y riqueza varietal que existe en las distintas subzonas de producción: Val do Salnés, O Rosal, Condado do Tea, Soutomaior y Ribeira do Ulla.

El Val do Salnés es el epicentro de producción de los albariños y abarca los municipios de Cambados, Caldas de Reis, O Grove, Meaño, Meis, Ribadumia, Sanxenxo, Vilanova de Arousa y Vilagarcía de Arousa. El área de O Rosal en cambio, comprende el municipio de Tomiño y O Rosal. Mientras que, la subzona del Condado do Tea, acoge a Salvaterra do Miño, As Neves, Arbo, Salceda de Caselas y A Cañiza. Por su parte, la de Soutomaior incluye únicamente al municipio con el que comparte nombre y, por último, la subzona de Ribeira do Ulla se centra en los límites do municipio de Vedra.

Aunque las cinco subzonas comparten algunas características comunes que tienen que ver, sobre todo, con el tipo de suelo -generalmente granítico- y el clima -típicamente Atlántico-, también se diferencian por otro tipo de cuestiones. Por ejemplo, si hablamos de la subzona de Val do Salnés, lo más relevante es el predominio de tierras bajas sobre las que se encuentran sus cultivos. Mientras que en las zonas de Condado do Tea y O Rosal lo más singular es una topografía que se caracteriza por la apertura del valle del Río Miño desde la localidad de As Neves.

En general, los vinos monovarietales de Albariño de esta D.O. son frescos y suaves en boca, con una acidez equilibrada y con suficiente cuerpo y grado alcohólico. El resultado es un retrogusto placentero, elegante y completo. Por su parte, los vinos de O Rosal y Condado do Tea se diferencian por su composición con variedades Loureira y Treixadura, respectivamente. Lo que nos deja un caldo con una ligera acidez pero de gran atractivo gustativo. Con todo, a tener en cuenta es que en las cinco subzonas la tradición vitivinícola se centra en la producción de vinos blancos, mientras que los tintos se destinan generalmente al autoconsumo. Aunque no se puede descartar que con los años los productores decidan apostar por estos vinos con menor presencia.

Eso sí, cualquiera de los productos derivados y amparados por la Denominación de Origen Rías Baixas cuentan con un sello de calidad que garantiza unos vinos con un marcado carácter atlántico.

Un comentario en “La D.O. Rías Baixas y sus cinco subzonas de producción

  • el 31 mayo, 2019 a las 18:36
    Permalink

    GALICIA ES PARA NO SALIR NUNCA DE ELLA.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *