Gundián, puentes que asombran

Cuatro puentes atraviesan el río Ulla a la altura de Ponte Ulla, uniendo las provincias de Pontevedra y A Coruña. Cualquiera de ellos es la muestra de una época y del progreso de las comunicaciones; los dos viaductos ferroviarios resultan, además, auténticos fenómenos de la ingeniería.

El puente más antiguo es de mediados del siglo XVIII. En la zona existieron previamente otros, pero las crecidas del Ulla acabaron por dañarlos, obligando a los vecinos a utilizar alguna de las múltiples barcas que atravesaban la corriente hasta no hace tanto tiempo. El que sobrevivió se atribuye al arquitecto santiagués Tomás del Río y por él pasa el Camino del Sureste a Compostela. Desemboca en la calle principal de la villa de Ponte Ulla, junto a la hermosa iglesia de Santa María Madalena, con trazas románicas en la cabecera. El puente que hace atravesar el río a la actual carretera N-525 es el menos interesante de los cuatro y fue edificado en los años setenta del siglo pasado, cuando resultó evidente que el original ya no era capaz de acoger el tránsito moderno.

En cuanto a los puentes del ferrocarril, la vista de los dos superponiéndose y superando el hondo precipicio es una imagen impresionante. El más viejo fue construido para servir al trazado del ferrocarril entre Ourense y Santiago. Se eligió para ello el lugar más estrecho del entorno, en las feroces peñas del lugar llamado San Xoán da Cova. El proyecto estuvo cociéndose desde los años veinte del siglo pasado, pero el viaducto no se abrió hasta 1958, tras más de un decenio de penosa construcción. El resultado es un hermoso puente de piedra con armazón de hierro, de corte clasicista y situado a más de ochenta metros de altura sobre el lecho del río. Un poco más arriba de su inicio en tierras pontevedresas existe un mirador desde el que se obtienen vistas espectaculares de la comarca del Ulla, alcanzando la panorámica muchos kilómetros y municipios a la redonda. Si lo que se quiere es admirarse ante la profundidad del valle, es mejor hacerlo desde el lado coruñés, en el mirador de Gundián.

En cuanto a la moderna, proyectada para hacer pasar por ella los trenes de alta velocidad, los ingenieros tuvieron que contemplar la necesidad de proteger una construcción tan alta de los fuertes vientos que se producen en un valle tan profundo, y el hecho de que la estructura se encuentre entre dos túneles. Durante semanas, los vecinos y los automovilistas que pasaban por la carretera inferior pudieron observar todo un prodigio de la técnica: cómo dos carros de construcción avanzaban poco a poco, uno desde la ladera situada en el Concello de A Estrada y otro desde el de Vedra, para juntarse con precisión milimétrica a medio camino, sobre el espectacular arco apuntado que sostiene la estructura. El resultado es el viaducto más alto de la red española de tren de alta velocidad, pues el arco central se aproxima a los 170 metros de luz. Nueve columnas sobre el terreno y cinco más sobre el arco sostienen sus 630 metros de largo; el diseño imita, actualizándolo, el de su predecesor, y recibió el Premio San Telmo 2011 a la mejor obra de ingeniería civil edificada en Galicia. Las obras se remataron en 2010, dando a este paso natural del Ulla su aspecto actual.

2s comentarios

  1. No se menciona el puente de Pontevea que tambien une la provincia de Pontevedra con la de A coruña y que además es más antiguo y nombrado BIC esta pasado 2017.

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