ruta de los faros

Curiosidades que esconde el Camino de los faros

“Hay un lapsus en el Génesis. Y es que no dice cuándo fueron concebidos los faros. Son obra humana, pero pertenecen a un orden especial de la naturaleza, como los barcos. Por muy prodigiosas o grandiosas que sean otras construcciones, no hay una arquitectura comparable. Los faros son seres vivos. Más que formar parte del paisaje, lo crean.” (Manuel Rivas)

En 2012, un grupo de amigos pensó que era posible unir Malpica con Finisterre por una senda al lado del mar. Salieron de Malpica y consiguieron llegar al final, a través de rutas ya existentes y otros caminos que iban uniendo toda la Costa da Morte. Creaban así una ruta de senderismo espectacular, y un año más tarde, en 2013, nacía la Asociación O Camiño dos Faros, cuyo objetivo principal es promocionar esa ruta como uno de los destinos de más valor de la Costa da Morte. Así, y a lo largo de más de 200 kilómetros, es inevitable que uno se deje seducir por los diferentes paisajes, siempre mirando al mar y cara al oeste. Faros, playas, dunas, ríos, acantilados, bosques, villas marineras y miradores desde los que ver puestas de sol abren paso a un sinfín de sensaciones que son difíciles de contar. Hay que vivirlas.

En O Camiño dos Faros dividen la ruta en 8 etapas de una duración media de 9 horas cada una, y empiezan por el faro más pequeño, el faro del puerto de Malpica. Siguen hasta el faro de Nariga, uno de los de más reciente construcción, y terminan en la Playa de Niñóns.  Culmina así una primera etapa que más tarde pasará por el Faro Roncudo y el Faro de Laxe, ambos construidos en 1920 y con 11 metros de altura, o por el faro Vilán, uno de los más majestuosos. Más tarde vendrá el Faro de Muxía, al lado del Santuario da Virxe da Barca y desde el que se puede contemplar toda la Ría y el cercano Cabo Vilán. En días de temporal, la braveza del mar hace de este sitio un lugar espectacular. Le sigue Faro Touriñán, que al estar situado en el punto más occidental de Galicia, hace de la puesta del último sol de la Europa continental algo espléndido. Es, además, uno de los más antiguos, puesto que data de 1898. Ya en el final del camino nos encontramos el Faro Finisterre, con la inmensidad del Océano Atlántico bajo nuestros pies. Es aquí, en las cercanías de este faro, donde en 1596 tuvo lugar el naufragio con más barcos implicados y más víctimas de la historia de Galicia: nada más y nada menos que 25 barcos con sus 1706 tripulantes.

Leyendas, fábulas y mitos le dan el punto de misterio a cada uno de estos caminos, a cada pequeño rincón de estas tierras que, si no has descubierto aún, te están esperando. Y bajo cada faro, una historia que, como decía Rivas, es la que crea el paisaje.

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