Feira Franca de Pontevedra

La Feira Franca es, desde hace años, una cita ineludible para la gente de Pontevedra y los miles de visitantes que vienen a gozar de ella, procedentes de todos los rincones de Galicia y de más allá de nuestras fronteras.

Como los propios organizadores dicen, se trata de todo un viaje al siglo XV en el que participa toda la ciudad, y una vivencia única que nos acerca al tiempo del privilegio concedido a Pontevedra por el rey Enrique IV en el año 1467, en virtud del cual se autorizaba la celebración de un mercado libre de impuestos de un mes de duración, los quince últimos días de agosto y los quince primeros días de septiembre. La concesión de la Feira Franca coincide con un periodo de pujanza económica en la ciudad, que se prolonga hasta finales del siglo XVI. La pesca y el comercio eran entonces los dos pilares del desarrollo económico de la ciudad, en aquel momento la más poblada de Galicia.

La Feira, que actualmente tiene lugar en la zona monumental de la ciudad el último fin de semana de septiembre de cada año, es rescatada en el año 2000 con la organización de diversas actividades lúdicas de raíces históricas que van desde la representación del transporte del vino o el imperdible torneo medieval, hasta los espectáculos de cetrería, tiro con arco, esgrima o las exhibiciones de música y danza que hechizan las jornadas del viernes a partir del atardecer, pero sobre todo el sábado. Pura magia que, junto con los bailes, los almuerzos entre amigos y las ganas de pasarlo bien, llena la ciudad de gente que sabe que, ese día, la alegría es la que va a reinar. Además, cada  edición se dedica la celebración a un tema concreto, por lo que en estos últimos años han hecho un viaje al mundo de los Irmandiños, han homenajeado la agricultura y el comercio y han vuelto a cantar cantigas de amor, escarnio y maldecir. En 2016, el homenaje fue para la música.

Tal fue la acogida de esta fiesta entre la gente de Pontevedra con el paso de los años, que se hizo necesario extender los límites del espacio de la fiesta de manera paulatina, hasta abarcar en la actualidad la totalidad de la zona monumental e incluso otras áreas limítrofes. La Praza da Ferraría  mantiene su condición de centro neurálgico y se consolida año a año como el lugar elegido para las representaciones de oficios tradicionales. La Praza de Santa María acabaría por acoger a la mayor parte de los artesanos y es en la Alameda y en la Praza de Curros Enríquez donde se distribuyen los puestos de alimentación.

Lo que hace especial a esta feria, declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia en el año 2013, son los miles de personas que se visten de época para comer en las plazas y calles, ataviadas para la ocasión con mesas cuya decoración sigue las normas estéticas de la segunda mitad del siglo XV. Además, músicos llegados de todas partes llenan de música el ambiente, haciendo que tan solo el mero hecho de darse un paseo por las calles de la ciudad del Lérez sea una fiesta. ¡Es un auténtico festival de sabores y colores!

Bailes eternos, sonrisas compartidas y emociones de todo tipo son el ingrediente final de este evento al que todo el mundo debería acudir al menos una vez en la vida.

Así que ya sabes… Si quieres ponerle punto final al verano por todo lo alto, recuerda: 1 y 2 de septiembre en Pontevedra.

 

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