Ruta por Galicia siguiendo la huella de Castelao

Desde el año 2014 Galicia celebra cada 30 de enero el Día de la Ilustración por iniciativa de la Xunta con la colaboración de la Asociación Gallega de Profesionales de la Ilustración (AGPI). La elección de esa jornada del calendario no es casual, sino que los promotores de la conmemoración se decantaron por ella puesto que es una de las fechas comúnmente aceptadas (también se habla del día 29 e, incluso, del 12) como la del nacimiento de Castelao. Se rinde así homenaje a los ilustradores actuales al tiempo que se recuerda a un intelectual que cultivó diversos ámbitos creativos pero que fue precisamente en el de la ilustración donde desarrolló algunas de sus obras más celebradas. Desde aquí nos sumamos al homenaje a Castelao invitándote a conocer algunos de los lugares donde su legado está más presente.

 

Rianxo

La localidad de Rianxo vio nacer a Castelao en el año 1886 y fue su lugar de residencia durante la mayor parte de su infancia y adolescencia, así como tras completar sus estudios de Medicina. Por eso no es de extrañar que su huella esté especialmente viva allí. El escritor, dibujante y político da nombre a la biblioteca municipal, ubicada en un antiguo pazo, y a la plaza donde está situada la casa consistorial. Desde este lugar parte la ruta diseñada en su memoria y que recorre muchos de los lugares relacionados con la vida de Castelao. Son más de 30 espacios diversos, de los que una veintena se encuentran en el casco antiguo de Rianxo y son fácilmente accesibles a pie. Los restantes se encuentran en otras parroquias del municipio. Quienes recorren la Ruta Castelao  pueden conocer lugares como la Casa Cándido, que alberga la librería fundada por su amigo Cándido C. González; la capilla de San Xosé de Floresta, en uno de cuyos escudos se inspiró Castelao para su diseño del escudo de Galicia; el busto en su honor situado en el Paseo da Ribeira, o su vivienda natal, adquirida por el ayuntamiento para convertirla en una casa museo y dar forma así a un viejo anhelo.

 

Pontevedra

La plaza por oposición que obtuvo en el Instituto Geográfico Estadístico llevó en 1916 a Castelao hasta la ciudad de Pontevedra, donde se instaló y desarrolló una intensa actividad intelectual y política. Participó de forma activa en las actividades del Museo de Pontevedra desde su creación convirtiéndose en miembro de su primer patronato y aportando materiales propios a los fondos de la entidad en 1931. Se inició así la Colección Castelao, ampliada de forma notable tras su muerte con las obras donadas por su viuda. En la actualidad el Museo de Pontevedra custodia y expone un importante legado formado por más de 2.000 obras y piezas de Castelao, a las que se acaba de sumar las ilustraciones originales del Álbum Nós. También en fechas recientes, los responsables de la institución han decidido bautizar con el nombre de Castelao uno de los seis edificios que forman el complejo y que hasta ahora era conocido simplemente como Sexto. Además, la huella del intelectual en Pontevedra trasciende los límites del museo y se deja ver en otros muchos puntos de la ciudad. Los más visibles son aquellos en los que se alzan las dos esculturas erigidas en su memoria. La primera de ellas, obra de Buciños, fue colocada en 1983 en la plaza de Santa María. Más reciente (del año 2006) es el conjunto escultórico creado por César Lombera y colocado frente al Café Moderno en homenaje a los intelectuales que participaban en las tertulias que allí tenían lugar en el siglo XX. Un Castelao de bronce comparte así espacio con Alexandre Bóveda, Ramón Cabanillas, Valentín Paz Andrade, Carlos Casares y el músico Manuel Quiroga.

 

Santiago de Compostela

La capital gallega fue la ciudad en la que Castelao cursó sus estudios de Medicina y en la que comenzó a desarrollar sus inquietudes artísticas. Y es también el lugar donde reposan sus restos mortales, tras ser trasladados a Galicia en 1984 desde Buenos Aires, ciudad a la que lo había llevado el exilio provocado por la Guerra Civil y en la que falleció en 1950. Ahora, Castelao ocupa un lugar de honor en el Panteón de los Gallegos Ilustres, situado en la antigua iglesia del convento de San Domingos de Bonaval, junto a otras grandes personalidades de la cultura gallega como Rosalía de Castro, Domingo Fontán o Ramón Cabanillas. Allí la fundación creada para preservar su memoria celebra una ofrenda floral anual en el aniversario de su fallecimiento. Una escultura de Francisco Leiro colocada en el año 1995 en la Alameda compostelana en la que la silueta de Castelao asoma sobre un gran mapa de Galicia constituye otro de los homenajes que se pueden contemplar en Santiago de Compostela.

 

Y además…

Pero el recuerdo de Castelao no solo está presente en Rianxo, Pontevedra y Santiago. El intelectual da nombre a calles y centros educativos por toda Galicia y las esculturas, bustos y placas colocadas en su honor en ciudades, villas y pueblos se cuentan por decenas. Uno de estos monumentos se puede ver en A Coruña, ciudad que reservó uno de los espacios más destacados de su Plaza del Humor al rianxeiro. Una escultura a tamaño real de Castelao en un banco de piedra preside ese lugar junto a otra pieza similar dedicada a Álvaro Cunqueiro. Ourense, donde otra estatua del intelectual realizada por Buciños parece caminar por sus calles, Padrón, Lira (Carnota) y Redondela son otras localidades en las que también homenajean al rianxeiro con esculturas, y su número no deja de crecer. A finales del pasado 2020 y coincidiendo con el centenario de la revista Nós Lugo inauguró una escultura para que la ciudad de la Muralla pueda recordar también a Castelao. En A Estrada, localidad en la que se casó Castelao y en cuyo cementerio descansan los restos de su esposa y de su hijo, se puede ver en el Museo Manuel Reimóndez Portela el dormitorio de Castelao en la capital argentina, donado en los años 80 al municipio por el colectivo estradense en Buenos Aires. 

 

 

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