Puentes colgantes en Galicia

Para los más aventureros y amantes de la naturaleza, os traemos un plan que no podréis rechazar. ¿Habéis oído hablar de los puentes colgantes? Pues en Galicia hay unos cuantos, algunos de acceso fácil y otros más escondidos, lo que supone adentrarse de lleno en la naturaleza y convertirse en todo un explorador. En este post os vamos a contar en qué lugares de Galicia los podéis encontrar, para poder planificar en alguna ocasión, una excursión diferente.

Calvelo (Pontevedra)

Se trata de uno de los puentes colgantes más bonitos de Galicia. Salva el río Lérez uniendo las orillas de Calvelo y de A Retorta. Está compuesto por una plataforma de madera sustentada por gruesos cables de acero. Tiene una longitud de 30 metros y una altura de 15 metros, sólo apta para los más atrevidos. A unos 500 metros del puente, nos encontramos con la playa fluvial de Calvelo, también conocida como Praia do Canal. El entorno del valle del Lérez es inigualable, un lugar maravilloso de abundante y rica vegetación.

Leiro (Ourense)

En el municipio de Leiro y próximo al balneario de Berán, nos encontramos con otro puente colgante que atraviesa el río Avia. La pasarela forma parte de una ruta de senderismo que une Pazos de Arenteiro con Ribadavia recorriendo esta zona. Si prefieres hacer un plan más relajado, puedes asentarte en la playa fluvial cercana al puente.

Noia (A Coruña)

Este puente colgante se encuentra a orillas del río Tambre, a pocos kilómetros del centro urbano de Noia. Lo mejor de cruzar la pasarela metálica es poder admirar el paisaje desde el centro del río. Desde la central eléctrica del Tambre están marcadas varias rutas de senderismo interesantes. Una de ellas llega hasta Ponte Nafonso, ofreciendo unas vistas espectaculares.

Soutomaior (Pontevedra)               

Se puede atravesar el río Verdugo por un puente colgante que ha sido rehabilitado recientemente. Esta pasarela de madera se encuentra sobre una zona de gran profundidad conocida como la Poza das Bestas, elevándose seis metros sobre el nivel del río. Se trata de un enclave mágico, seguro que a tus seguidores de Instagram les encanta.

Xirimbao (A Coruña-Pontevedra)

Este puente colgante, uno de los más largos y altos en Galicia, atraviesa el río Ulla conectando los municipios de Teo (A Coruña) e A Estrada (Pontevedra), y fue bautizado popularmente con el nombre de Puente Mariola hace décadas. Se mantiene abierto durante la temporada de pesca, de mayo a septiembre, y el resto del año permanece cerrado. Cruzándolo podrás disfrutar de una vista panorámica del río Ulla.

Outeiro de Rei (Lugo)

En el municipio de Outeiro de Rei, concretamente en el río Miño, se encuentra la Ínsua de Seivane, una isla pequeña pero maravillosa. Un puente colgante permite acceder a ella y descubrir el sendero que la rodea, o simplemente acomodarnos en el área de recreo. Un auténtico privilegio: naturaleza en estado puro y aire limpio.

Solo, con amigos o en familia, como más te apetezca. No dejes de disfrutar de los tesoros que nos regala la naturaleza y el hombre. ¿Por cuál quieres empezar?

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