Pazo de Santa Cruz de Ribadulla, paseo entre camelias y olivos centenarios

Cada vez más cerca del comienzo de la primavera, estamos seguros que somos muchos los que intentamos sacar el máximo provecho a las horas de luz y el buen tiempo. Una buena forma de hacerlo es conocer lugares especiales como el Pazo de Santa Cruz de Ribadulla, en el municipio coruñés de Vedra.

Un singular edificio, también conocido como Pazo de Ortigueira o ‘Granja de Ortigueira’, que tiene su origen en el siglo XVI, cuando Juan Ibáñez de Mondragón – canónigo de la Catedral de Santiago- compra las propiedades que después conformaron dicho pazo. Con el tiempo, la propiedad se amplía con la edificación de una capilla, se reforman los edificios existentes y se establece el trazado de las plantaciones de olivos y vides que podemos ver hoy en día.

Este trazado de influencia renacentista y con forma ortogonal, se encuentra dividido en tres zonas principales: terrenos dedicados al cultivo, terrenos de monte y una parcela reservada para la huerta y los espectaculares jardines del pazo. Gracias a las avenidas y paseos que se crearon para separar las distintas parcelas, hoy podemos caminar entre jardines y plantaciones dignos de admirar.

Junto al pazo se encuentra el jardín, un espectacular espacio botánico que destaca por su diversidad y riqueza floral. Desde luego, una maravilla paisajística para cualquier visitante que se acerque hasta este punto. Especialmente relevante es la colección de camelias que inundan este espacio, una plantación que se remonta al siglo XIX cuando Iván Armada y Fernández de Córdoba -conocido como ‘El Tío Iván’- aumenta la plantación de esta especie que ya crecía en el jardín a partir de plantaciones anteriores. Recordamos en este punto que el Pazo de Santa Cruz de Ribadulla forma parte además de la Ruta de la Camelia, que propone diferentes rutas por algunos de los jardines más impresionantes de Galicia.

Con todo, lo más relevante de la propiedad reside en la cantidad de árboles monumentales que acoge. Entre ellos, podemos destacar gigantescas magnolias, helechos australianos, los tulipanes de Virginia, el roble piramidal, las palmeras de Washingtonia así como el impresionante conjunto de olivos que rodean las avenidas. Más de quinientos olivos que se utilizaron para producir aceite hasta el siglo XX y que hoy en día forman un majestuoso paseo de árboles centenarios con más de cinco siglos de vida, ahí es nada.

No menos importantes son los cultivos de vid, que sirvieron para elaborar en su momento el preciado vino del Ulla y la fuente de ‘La Coca’. Una obra de Diego de Romay, encargada por el primer Marqués de Santa Cruz de Ribadulla, cuyo nombre en gallego se debe al dragón alado que aparece representado en distintos escudos del pazo.

En definitiva, sólo tienes que planificar tu visita y elegir el mejor día para contemplar esta belleza. Ten en cuenta los horarios y servicios que proponen las instalaciones en su página web http://www.pazoderivadulla.com/, y sumérgete de lleno entre camelias y árboles centenarios.

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