Llegada y expansión del cristianismo

Esgos - San Pedro de Rocas

Galicia, con una campiña húmeda y generosa, se prodigó en la formación de grupos de ermitaños y en la creación de monasterios, tras la caída del mundo romano. Fue el territorio ideal para la vida aislada y recogida de los cenobios altomedievales. De sus primeras construcciones han llegado a nosotros edificios que son auténticas joyas de la arquitectura española prerrománica.

La Alta Edad Media, antes del año 1000, tiene como momento culminante, en Galicia, la aparición de un enterramiento de la época romana con los restos del apóstol Santiago. Este acontecimiento se produjo durante el reinado de Alfonso II, en el siglo IX. Con anterioridad, el cristianismo había librado una dura batalla para desterrar las creencias paganas. Dos santos promovieron el culto y el arte de aquellos tiempos: San Fructuoso de Braga, patriarca de la iglesia visigoda gallega, y San Rosendo de Celanova, promotor de construcciones mozárabes, durante el siglo X.

Desde los grupos de eremitas, que, en el siglo VI, vivían en cuevas y construían templos rupestres como el de San Pedro de Rocas, hasta la llegada de los primeros peregrinos y la consolidación del Camino de Santiago, en el siglo X, Galicia conserva un rico y variado patrimonio artístico prerrománico.

Los monumentos prerrománicos mejor conservados están en el sur de Galicia y en el Camino de Santiago, cuya historia surge en este periodo.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *