La belleza escondida de la playa y la ermita de Santa Comba

Situadas en el municipio de Ferrol, en la parroquia de Covas, la Ermita de Santa Comba y la playa a la que da nombre son de una hermosura increíble, y cuentan con una larga historia y tradición entre las gentes de la parroquia. Lo primero que llama la atención es el hecho de que la ermita se sitúe en una pequeña isla pegada a la costa. Esta isla, que termina en acantilado, es conocida como la “Ínsua do Medio” o “Ínsua da Santa”. La única forma para llegar a la parte superior de la isla, donde está la ermita, es subiendo unas escaleras recientemente reedificadas a las que solo se puede acceder en bajamar.

La zona de la isla cuenta con una larga historia, de la que forma parte la ermita. En el lugar hubo un asentamiento castreño, que luego fue dominado por los romanos (junto con toda Gallaecia). Estos construyeron un templo, que posteriormente fue cristianizado y convertido en iglesia. Tras la invasión musulmana, en la época de la repoblación, la iglesia fue renovada.  La primera referencia escrita de la ermita es del 1110, y hay registros de que sufrió diversas reformas en los siglos XIII (incorporación del arco mudéjar) y XVI.

El aspecto actual de la ermita es austero. Se trata de una capilla románica de planta rectangular con una sola nave, con cubierta a dos aguas (excepto la parte del crucero; cubierta a cuatro aguas, y el ábside; cubierto a tres).

Hay muchas leyendas relacionadas con la ermita, encuadradas la mayoría de ellas en el tema de la llegada en peregrinación de personajes santos a la costa. Estas creencias se acentúan por la presencia en la zona de sarcófagos de piedra, posiblemente de la época castreña, que según la superstición son las barcas de piedra en las que llegan estos santos. Cerca de la ermita, hay una especie de bebedero de piedra que es tradicionalmente identificado como la barca en la que llegó Santa Comba. Otra leyenda dice que Santa Comba fue una hechicera, que se arrepintió y confesó, retirándose a rezar con su hijo en la capilla hasta obtener el perdón de Dios. También se dice que un día apareció en la playa una talla de la Virgen de Comba, que es la patrona de Covas,y que se guarda en la Iglesia Nueva de la parroquia. Otra historia cuenta que unos pescadores invocaron a la santa para que les salvase de una tempestad, y que luego construyeron la ermita a modo de agradecimiento.

La santa también le dio nombre a la playa que está al lado de la ermita, la  playa de Santa Comba. Se trata de un arenal de un kilómetro y medio de longitud, que posee unas hermosas dunas. Santa Comba es una playa ventosa y con un fuerte oleaje, ideal para el surf y los deportes náuticos. Por la playa pasa la Ruta da Costa Ártabra, un itinerario de senderismo que atraviesa los municipios de Ferrol, Narón y Valdoviño. En el margen izquierdo de la playa se sitúa el Cabo Prior, tradicionalmente peligroso para los barcos. Fue histórico el naufragio del  inglés Highland Warrior en 1915, al chocar con los “Cabalos do Prior”, unas rocas puntiagudas cercanas al cabo.

La playa de Santa Comba, debido a su emplazamiento, cuenta con una naturaleza casi virgen, y con una gran predisposición a los deportes náuticos. Estos, más el atractivo cultural que es la ermita (mantenida hoy en día por el pueblo de Covas), da lugar a una perfecta excursión por el Norte.

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