La Basílica de San Martiño y su legado histórico-artístico

Entre los monumentos históricos más emblemáticos de Galicia no podemos pasar por alto la Basílica de San Martiño de Mondoñedo, en la localidad lucense de Foz. Se trata de una iglesia construída entre los siglos XI y XII sobre un antiguo templo prerrománico del siglo X, anteriormente sede episcopal de la diócesis mindoniense. Un detalle a destacar de este Monumento Nacional es que además es considerada por algunos la iglesia más antigua de España.

Lo importante es que San Martiño de Mondoñedo es un edificio con un valor histórico y artístico incalculable para el patrimonio gallego. Fabricada en mampostería pizarrosa y piedra granítica cubierta por un tejado de pizarra, cuenta además con una planta basilical de tres naves con crucero, tres ábsides semicirculares y una casa rectoral pegada en el lateral derecho. Sin mencionar su espectacular fachada con puerta de arco de medio punto con dos arquivoltas y cuatro columnas, ¡una joya!

No hay lugar a dudas que se trata de una de las construcciones más interesantes de Galicia, no sólo por la historia con la que se la identifica sino también por la riqueza arquitectónica, escultórica y pictórica que hay entre sus muros. En cuanto al legado escultórico, San Martiño destaca por sus capiteles. Diferentes estilos llenan este espacio de obras maestras con temáticas vegetales, bíblicas, y mucho más.

Por si fuera poco, la basílica conserva también una colección de pinturas murales originales del siglo XII y el sepulcro de San Gonzalo, impulsor de la iglesia y a quien la tradición adjudicó una serie de milagros que aún hoy en día se recuerdan en la zona.
Digna de recordar es también su colección de canecillos, aquellas partes de la viga que sobresalen del exterior de la fachada y sostienen la cornisa. Unos interesantes adornos para las cornisas de la basílica, entre los que se pueden ver mascarones humanos y animales, así como personajes en diversas actitudes.

Como todo, no hay mejor forma de conocer los detalles de este Bien de Interés Comunitario que viendo en primera persona los detalles que aquí se comentan. A una distancia de menos de cinco kilómetros del núcleo urbano de Foz, se encuentra una maravilla arquitectónica con entrada gratuita para todo aquel que quiera verlo de cerca,  sólo hay que tener en cuenta el horario habilitado para las visitas.

En definitiva, una herencia que nos dejan nuestros antepasados a la que le hay que cuidar, conservar, poner en valor y, finalmente potenciar para atraer a todos aquellos turistas amantes de la historia.

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