Itinerarios de Roma

Muralla Romana - Lugo

El interés de Roma por Galicia hay que relacionarlo con las posibilidades mineras de la región.

Tras varias exploraciones y una guerra de conquista que duró cien años, todo el noroeste peninsular pasó a convertirse en parte de la España romanizada en el siglo primero de nuestra era.

Julio Cesar y Octavio Augusto estuvieron en Galicia, el primero en una expedición naval que desde la actual A Coruña le llevó a Inglaterra y, años después, Augusto para imponer la “Pax Romana” en este territorio.

Los romanos le dieron nombre a Galicia (Gallaecia).

La huella de Roma en Galicia está ligada a la red viaria de comunicación. La comercialización de su metalurgia, la convirtió en un territorio cruzado por calzadas, como la Vía Nova en Ourense, con puentes como el de Bibei y monolitos de señalización “miliarios”.

Las calzadas atravesaban el noroeste entre Astorga, A Coruña y Braga.También los puertos gallegos servían de enlace para las escuadras romanas con las islas del estaño (Inglaterra).

El faro romano de A Coruña, la Torre de Hércules, es testigo de aquellas travesías y el más antiguo del mundo en funcionamiento.

Lugo (Lucus Augusti) tiene el privilegio de conservar la muralla romana. Construida en la época bajoimperial, con cincuenta cubos y más de dos kilómetros de longitud, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Otro atractivo de Galicia para el mundo romano eran sus aguas y fuentes termales, que dieron origen a balnearios y termas como las de Lugo, a ciudades como Ourense y a templos paganos dedicados a las ninfas como Santalla de Bóveda (Sta. Eulalia).

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