El Pazo da Peregrina, una joya del pasado convertida en un espacio para todos

En Bertamiráns (Ames), a pocos kilómetros de Santiago de Compostela, se encuentra una construcción señorial con una historia curiosa y que en la actualidad ha sido reconvertida en un espacio para el paseo y el descanso: el Pazo da Peregrina. Construido en el siglo XVIII, a día de hoy aún existen dudas en torno a sus orígenes. Hay quien apunta a que podría haber pertenecido a la casa de Altamira, también dueña de las Torres de Altamira en el ayuntamiento vecino de Brión. Sin embargo, el hecho de que el pazo se encuentre en una jurisdicción que controlaba la iglesia compostelana, enfrentada con los Altamira, hace que sea más plausible que fuese propiedad de la institución religiosa o de algún comerciante local.

 

El Pazo da Peregrina está compuesto por un edificio principal de dos plantas, dos construcciones auxiliares más pequeñas y una capilla dedicada a la Virgen Peregrina. En el edificio principal, con planta en forma de T y una amplia balconada, era donde residían los habitantes, mientras que las construcciones auxiliares eran ocupadas por los caseros y albergaban también un horno, el almacén y las bodegas. Todas las construcciones son cercanas y están ubicadas en una plaza en la que hay una fuente ornamental de piedra. En la capilla, pequeña y de planta rectangular, se celebraba la misa los domingos. Cayó en desuso cuando se construyó la iglesia de la Peregrina en una parcela anexa al pazo, en la que se sigue oficiando la misa en la actualidad.

 

Pero sin duda lo que más llama la atención del complejo es su jardín. Es un espacio de casi una hectárea que alberga numerosas especies de árboles, un laberinto de setos, una parra y tres piscinas decorativas. El recinto estaba delimitado por un muro de piedra que en 2013 fue sustituido por otro de hierro forjado. Tiene cuatro accesos, uno en cada esquina del recinto rectangular.

 

El pazo pasó a ser de titularidad municipal en 1992, después de que el Concello de Ames llegara a un acuerdo con la empresa constructora que se lo había comprado a su última heredera, Elena Tagores Paramés, esposa del general José Luis Azcárraga. Precisamente él da nombre a la calle que discurre paralela al margen este del pazo. Entre 1998 y 2001 se llevaron a cabo las obras de remodelación de los edificios. En la actualidad, los recintos auxiliares acogen dependencias municipales, mientras que la construcción principal es usada para la celebración de exposiciones, bodas y otro tipo de eventos. Los jardines del recinto están abiertos al público para su disfrute.

 

El Pazo da Peregrina es uno de los mayores atractivos turísticos de Bertamiráns y demuestra cómo la riqueza patrimonial e histórica del pasado puede adquirir un nuevo valor en la actualidad como espacio para el uso y el disfrute de vecinos y visitantes. 

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