El Muíño de Lamela y las rutas de los molinos de naciente y poniente

Castroverde es un municipio poco poblado del interior de la provincia de Lugo. Queda a poca distancia de Lugo ciudad y posee una larga historia y un hermoso paisaje natural. Con todo, uno de sus atractivos son los renovados molinos de agua. En el municipio se encuentran muchos de estos molinos, que se sitúan en los arroyos y que empleaban (en la actualidad no se usan) la energía hidráulica para moler cereales y hacer harina.

Casi todos estos molinos de agua cayeron en desuso a mediados del siglo XX por su baja rentabilidad. De esta forma, estos edificios tradicionales fueron progresivamente abandonados. Esta situación cambió hace no mucho tiempo, pues los propios vecinos de Castroverde impulsaron su restauración. Hoy en día, algunos de estos molinos ya se pueden visitar y muestran en parte cómo era el modo de vida tradicional gallego.

De todos estos molinos, el más conocido es sin duda alguna el Muíño de Lamela, situado en la aldea de Rodinso, la cual pertenece civilmente a la parroquia de Bolaño. Además de su muy buen estado, el Muíño de Lamela es uno de los muy pocos molinos de noria que hay en toda Galicia. Se construyó  en granito, losa y esquisto a inicios del siglo XX, y aprovechaba el agua del arroyo en el que se encuentra mediante un sistema de poleas y correas.

Este singular molino es también parte de dos rutas de senderismo que permiten disfrutar del paisaje y visitar los pueblos y las iglesias de la zona. Estas dos rutas son: la ruta de los molinos de naciente y la ruta de los molinos de poniente. Ambas fueron creadas recientemente, y en sus recorridos podemos ver los molinos de agua tan típicos de Castroverde y sus alrededores.

La ruta de los molinos de naciente se inicia en Rodinso y acaba en la aldea de Furís de Abaixo. Pasa por los molinos de Lamela, Cabaleiros, de Mirandela, Portela y Cabanela. Además, cogiendo esta ruta podemos visitar la aldea de Vilabade y su pazo, pasar por un tramo del antiguo camino de Santiago (que partía de Oviedo) y caminar por una parte de la vía romana que pasa junto al molino de la aldea de Mirandela. Esta ruta es de 23,9 km.

Al otro lado tenemos la ruta de los molinos de poniente, de 22,5 km, que cuenta con una derivación opcional que le suma 1,5 km, dando un total de 23,5 km. Esta ruta se divide en dos tramos: el primero va desde el Muíño Ferradal hasta Rodinso, y el segundo va desde Rodinso hasta el Muíño da Veiga. En este itinerario podremos visitar las aldeas de Bolaño, Rebordaos, Nabeda y Teixeda. Este recorrido presenta al igual que el anterior un hermoso paisaje, y visita los molinos de Ferradal, Lamela, Pestana (si se toma la desviación antes mencionada) y Da Veiga.

Estes dos recorridos que pasan por el Muíño de Lamela constituyen una perfecta excursión de domingo para descubrir una zona de la Galicia interior con un gran patrimonio y no muy lejos de la capital de la provincia.

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