El Monasterio de Samos

El Monasterio de San Julián (o San Xián), conocido como Monasterio de Samos, está situado en el concello al que dio nombre: Samos, un municipio de la comarca de Sarria, en el sur de la provincia de Lugo, no muy lejos de la frontera con Castilla. El de Samos es uno de los tres monasterios habitados de Galicia, y es también el monasterio español que lleva más tiempo habitado (más de 1500 años de vida monástica casi ininterrumpida).

El cenobio fue fundado en la época del Reino Suevo por Martiño de Dumio, un importante religioso de origen húngaro. De estos años viene el nombre de Samos, que tiene su origen en la palabra sueva sámanos (lugar de monjes). El lugar fue abandonado durante un breve período a causa de la invasión musulmana, y fue recuperado por el rey Froila I. En el monasterio pasó su adolescencia el que sería Alfonso II el Casto, rey de Galicia y Asturias. Gracias a esto, el monasterio ganó protección real y amplió sus dominios. A mediados del siglo X, el obispo de Lugo llevó a cabo un intento fracasado de tomar el control del monasterio. En el 960, los monjes samanenses adoptaron la Regla de San Benito, a la que permanecen fieles hoy en día. Poco tiempo después siguieron la reforma cluniacense.

Durante la Edad Media el de Samos fue uno de los más importantes centros religiosos del Noroeste peninsular. En los siglos XVII y XVIII el monasterio sufrió numerosas obras (realizadas debido a la destrucción causada por un incendio en el 1558) que le dieron su aspecto actual. En el siglo XIX, los monjes fueron exclaustrados por la Desamortización de Mendizábal, y regresaron al cenobio a finales de siglo. Desde entonces, continuaron su vida cerca de Dios, sin mayores alteraciones que otro incendio en en 1951.

El monasterio tiene un gran valor artístico, y en él observamos muchos estilos, como son el románico, el tardogótico, el renacentista, el barroco o el neoclásico. El cenobio es grandioso y monumental en tamaño y formas, a la vez que austero y sencillo en decoración. La iglesia monacal es en esencia barroca, con formas que anticipan al Neoclasicismo. Su fachada principal posee una escalinata que recuerda a la de la Catedral santiaguesa.

Samos cuenta con dos claustros; el grande y el pequeño. El claustro grande o Claustro del Padre Feijóo -el importante pensador y religioso gallego del siglo XVIII que vivió durante algún tiempo en el monasterio-, es el claustro más grande de España y tiene en su centro una hermosa estatua de Feijóo. Posee estilo herreriano, y fue construído en el siglo XVII. El otro claustro, el pequeño, o Claustro de las Nereidas, es de estilo tardogótico, y recibe su nombre por la fuente que se encuentra en su centro, cuya copa es sostenida por esculturas de estas criaturas mitológicas.

A día de hoy, este longevo monasterio está perfectamente conservado, y dispone de visitas guiadas que permiten disfrutar de su belleza y enormidad. Es así, una razón perfecta para una excursión por las tierras del río Sarria, que no están a más de una hora de Lugo capital.

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