Ecoespazo ‘O Rexo’. Un paraje singular, natural y artístico

A veces, en paisajes como los de Galicia tengo en cuenta el mundo cultural céltico.’

La visión del pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola Goicoechea, se traslada así al conjunto escultórico del Ecosespazo de O Rexo. Un espacio natural reutilizado, en la parroquia ourensana de Requeixo de Valverde, que busca la armonización de los elementos naturales del propio paisaje – el agua, los árboles o las piedras- con la incorporación de materiales reutilizables originales de la zona.

A escasos cinco kilómetros del centro de Allariz, se encuentra este espacio natural, etnográfico y artístico en el que deja la huella Ibarrola. En él podemos encontrar diferentes muestras que se funden con la naturaleza del lugar. En paralelo al río Arnoia, se levanta un conjunto de obras escultóricas en piedra de granito pintadas con motivos abstractos, en ningún caso parecidas. Por su naturaleza, todas las piedras cuentan con tamaños, formas y disposiciones diferentes, hecho que permite al visitante jugar con las perspectivas en función del efecto del sol sobre las obras.

Además de las esculturas, el también fundador y miembro del equipo 57 -un grupo de artistas españoles formado en París en mayo de 1957 en contra del subjetivismo, el surrealismo y cualquier contenido emocional o individual en la obra plástica-, también pintó algunos de lo árboles que se encuentran junto al río.

El espacio organiza también diferentes actividades culturales y artísticas que aportan valor al uso público del ecoespacio. Cuenta con una mini central hidráulica -construida en la primera mitad del siglo pasado- reacondicionada para retomar la producción eléctrica, una granja-escuela que cuenta con su propia explotación de ovino de leche que produce queso curado de oveja e incluso, su propia quesería. Sin olvidar su Centro de Educación Ambiental en el que se muestra al visitante las posibilidades de las energías renovables y donde los jóvenes pueden aprender las labores ganaderas con el objetivo de evitar la despoblación rural e incentivar la creación de nuevas explotaciones.

Por su parte, la iniciativa de la granja se puso en marcha en el año 2000 con unas doscientas ovejas ‘lachas’ (latxa en euskera) que, además de servir para limpiar y abonar de forma natural los montes de O Rexo, son el principal atractivo para las escuelas y las familias que se acercan hasta este punto.

Por eso Ecoespazo O Rexo es, sin duda, un paraje singular que consigue que el arte y la cultura sean reconocidos como el motor para la conservación de algunos parajes al aire libre.

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