Costa da Morte

Praia de Soeste, Laxe
Praia de Soeste, Laxe

Situación – Franja costera de los ayuntamientos coruñeses de Arteixo, Cabana de Bergantiños, Camariñas, Carballo, Cee, Fisterra, A Laracha, Laxe, Malpica de Bergantiños, Muxía, Ponteceso y Vimianzo.

Superficie – 12.094,43 ha.

Acceso – Desde A Coruña hasta Carballo por la AG-55 o la carretera AC-552 que continúa hasta Cee con desvíos hacia las localidades de la costa. No existe transporte marítimo de pasajeros a las islas Sisargas.

Servicios
Alojamiento: Sí.
Comer: Sí.

Otros espacios naturales relacionados / próximos:
Paisaje Protegido “Penedos de Pasarela e Traba”
LIC “Carnota-Monte Pindo”
LIC “Monte e lagoa de Louro”

Fin de la tierra en el medio del mundo

La luz del atardecer ilumina cada tarde las cruces en los acantilados orientadas al mar en recuerdo de muertos y desaparecidos. En ese momento se ofrecen juntos los dos elementos, atardeceres y tragedias, que rebautizaron el latino Finisterrae para convertirlo en Costa da Morte.

En la actualidad sigue siendo uno de los puntos estratégicos más transitados de las rutas marítimas intercontinentales y uno de los más peligrosos para la navegación. El registro cartográfico de naufragios y salvamentos se llena de cruces que representan más de un centenar y medio de embarcaciones hundidas en el último siglo, pero se pierde la cuenta de los sustos cotidianos en la memoria colectiva de un pueblo marinero, por otra parte alegre y vital.

Por eso la Costa da Morte no es un cementerio. Son los ciento cincuenta kilómetros de vida marina y marinera mejor conservados de la fachada atlántica europea. Abarca, de norte a sur, desde las proximidades de la ciudad de A Coruña hasta cabo Fisterra. Contiene las rías de Camariñas, Corme-Laxe y Lires en las cuales se sitúan junto con la de Fisterra los principales puertos, pero no los únicos pues existen otros como el de Caión o el de Malpica que ofrecen refugio al mar abierto.

Excepto las pequeñas rías altas, se trata principalmente de una costa acantilada en una sucesión de amplias ensenadas que alcanza los mejores ejemplos de puntas agrestes en los cabos Vilán, Touriñán o en O Roncudo. Aquí encontraremos los tramos litorales más salvajes con sitio para los arenales revestidos con la belleza del viento: Balarés en Ponteceso; O Trece en Camariñas, Mar de Fóra en Fisterra. Completan la riqueza medioambiental las zonas húmedas de Baldaio y Razo o la laguna de Traba. Sin olvidar la sonora soledad de las islas Sisargas.

Sin Pérdida

La carretera provincial AC-552 A Coruña-Fisterra viene a ser la principal vía de comunicación de la cual parten los principales desvíos hacia la costa. Comienza este espacio protegido en la playa de Alba, próxima a la más conocida de Barrañán (Arteixo), y un poco más al oeste, ya en la comarca de Bergantiños, encontraremos el ecosistema de las marismas de Baldaio. Aquí el extenso arenal, prolongado con la turística playa de Razo (Carballo), se repliega en un complejo dunar tras el que se encuentra la laguna con un estrecho canal de mar y la marisma, importante refugio de avifauna.

En este sector del litoral el puerto de Malpica conserva su apariencia de antiguo enclave ballenero. Además, es el punto de referencia más próximo a las islas Sisargas, frente al cabo de Santo Adrián. El faro de la isla es el único testimonio de las ensordecedoras colonias nidificantes en los acantilados inaccesibles. En la costa, los siguientes pasos que busquen la luz de los faros se dirigirán a la punta Nariga y al Roncudo, verdaderos mascarones de proa al mar, donde los perceberos se ganan la vida.

A un lado Corme abre la ría que se cierra en la ensenada de A Insua con la hermosa playa de Balarés a un lado, el Monte Branco en el medio con su suelo de arena, y el estuario que forma el río Anllóns al fondo. Este lecho, protegido aproximadamente 40 km de su sinuoso recorrido aguas arriba, entre las localidades de Carballo y Ponteceso. Un buen lugar para conocer el río Anllóns en todo su esplendor es el coto de Verdes en Coristanco.

A partir del estuario, el tramo costero continúa por Laxe hasta la playa de Traba. Además de la laguna, destacan las caprichosas formas pétreas del monte declaradas Paisaje Protegido “Penedos de Pasarela e Traba”.

El desvío de Vimianzo, al pie del castillo que acoge en la actualidad una completa representación en vivo de trabajos artesanales, conduce hasta Camariñas. Se trata de uno de los puntos principales de la Costa da Morte: el faro del cabo Vilán. El enclave ya ha sido declarado Sitio de Interés Natural en el año 1933. Es interesante efectuar la aproximación por el camino de la costa, el más diticil, que se asoma sobre el mar en la pista de tierra y arena que, desde Arou, pasa por la ensenada de O Trece y la espectacular duna que cabalga sobre el monte. Aquí la costa rinde honor a su nombre en el Cementerio de los Ingleses.

Del otro lado de la ría, también Muxía ofrece la singularidad de su puerto y el santuario de la Virgen de la Barca con la “pedra de abalar” y otras rocas con nombre propio.

Por último, el cabo Fisterra, sempre un punto de llegada. La punta es un acantilado en ascensión desde los temidos islotes de O Petonciño y de A Centola hasta el monte de O Facho (242 m) donde parece que estaba el Ara Solis de la Antígüedad para la celebración de los ritos solares. El punto más concurrido es el mirador del faro con la luz del atardecer irradiando el horizonte. Tradicionalmente se considera el punto más occidental del continente, aunque en puridad no le corresponda tal título. Hasta aquí se prolonga el Camino de Santiago para los peregrinos que según la tradición queman a la orilla del mar las ropas y comienza el regreso a casa.


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